Alonso Echánove y el infierno que lo llevó a la ruina antes de encontrar la paz

MEXICO CITY, MEXICO - MAY 27:  Actor Alonso Echánove, nominated for Cuatro Lunas, during the red carpet of the 57th Ariel Awards Ceremony at Bellas Artes Palace on May 27, 2015 in Mexico City, Mexico. (Photo by Pedro Gonzalez Castillo/LatinContent via Getty Images)
Alonso Echánove (1954-2022) (Foto: Pedro González Castillo/LatinContent vía Getty Images).

Alonso Echánove fue uno de los actores más versátiles y mejor formados del espectáculo mexicano, con más de 50 años de trayectoria en teatro, televisión y cine, más de dos décadas al frente del grupo de actuación de la Universidad de Guanajuato, casi un centenar de películas filmadas y más de 100 puestas en escena, sin olvidar sus más de 20 telenovelas. Pero su fama se vio ensombrecida por el alcohol y las drogas, adicciones con las que convivió 28 años de su vida.

"Mi egoísmo, mi maldad y la soberbia que tenía eran factores más fuertes que mi voluntad y mi respeto hacia mí mismo. Nadie te obliga a nada y drogas en todos los niveles hay. Tal vez en el ambiente artístico uno esté más vulnerable a estar en contacto con ella y por lo mismo, te cuesta más trabajo salir. No es fácil sobreponerte cuando la pruebas y mucho menos salir con vida de esto", confesó el actor en una entrevista con El Universal en el 2000, poco después de cumplir dos años de sobriedad.

Echánove se destacó en las décadas de 1980 y 1990, en telenovelas como La otra y El extraño retorno de Diana Salazar. Formó parte de uno de los clanes más emblemáticos de México con quienes llegó a participar en conjunto: su madre, la actriz Josefina Echánove (Cuna de lobos, Rubí); y su hermana, la periodista y guionista de TV UNAM, Peggy Echánove, murieron con apenas dos meses de diferencia a finales de 2020 e inicios de 2021. Su hermana, la cantante María del Sol es la única sobreviviente de la dinastía y quien confirmó la muerte del artista.

"Su partida deja partida mi vida, pero sé que, de la misma manera en que mi Señor fortaleció, animó y consoló mi corazón con las partidas de mis dos mujeres, esta vez no será la excepción. Sé que hay fiesta en el cielo", escribió la también actriz en un conmovedor post en su cuenta de Instagram.

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Alonso (1954-2022) debutó al lado de su madre en el filme A fuego lento, y al que le siguieron la mujer del puerto, La mudanza, El costo de la vida y otros como Mentiras piadosas por el cual ganó su primer Ariel como Mejor actor en 1989. El mismo reconocimiento se repitió cuatro años después con Modelo antiguo. Fue nominado en cuatro ocasiones más, la última en 2015.

Supo combinar su carrera en el cine con la televisión, logrando importantes participaciones en La indomable, Juana Iris, Gabriel y Gabriela, Martín Garatuza, Amarte es mi pecado, y varias más.

Pero mientras más notoriedad y trabajo alcanzaba, sus adicciones también lo consumían. "Yo empecé como a los 14 años, fumando mota, y después inhalé cocaína, y después encontré el bote", dijo en una entrevista. Esta crisis se agravó en 1994 —aseguró que alguna vez pagó hasta 60 mil pesos en cocaína— y tanto su mamá y hermanas, después de pasar por robos, chantajes del actor, incluidos extorsiones de los traficantes que le proveían—, buscaron ayudarlo hasta internalo en ocho clínicas de rehabilitación y cuatro psiquiátricos.

"Vivía para la droga. No me importaba nada más. Ni mi hija, ni mi mamá, ni nadie más. Lo más importante para mí era buscar la droga, yo a veces veía las fans, les pedía dinero", contó.

Su salud pronto comenzó a deteriorarse hasta sufrir varios infartos cerebrales que lo dejaron semiparalizado del rostro, preinfartos cardíacos, fracturas en piernas, clavículas y varios intentos de quitarse la vida. Además de llegar a vivir en la calle, dormir en basureros, sin ropa, pidiendo limosna, siempre en búsqueda de satisfacer sus adicciones.

"Perdí las ganas de vivir. Fui muy soberbio, un sofista: todos estaban equivocados, menos yo. Perdí el respeto a mí mismo, a mi familia, al trabajo, la dignidad. Económicamente perdí todo. No soy un exadicto, soy un adicto en recuperación. Ahora vivo el día de hoy. Con gusto y respeto a las cosas que me suceden. No pienso en el mañana, solo en el hoy", de acuerdo con unas declaraciones recogidas por El siglo de Torreón en 2005.

Tras su rehabilitación, Alonso Echánove se dedicó a dirigir el grupo de actuación de la Universidad de Guanajuato por más de 20 años, donde fue profesor de Salma Hayek, Luis Felipe Tovar, Carlos Tavera, entre otros. El 17 de noviembre de 2021 recibió un homenaje en el Teatro Juárez por su trayectoria, en el marco de la primera edición del Bajío International Film Festival.

Alejado de los foros, Echánove jamás ocultó su pasado y cada vez que podía, daba charlas sobre adicciones y la fama, como le dijo el excoordinador del Cine Club de la Universidad de Guanajuato y promotor cultural José Luis Jiménez, a la revista Proceso, "(Alonso) comentaba que se vino a reconciliar consigo mismo a Guanajuato".

Y fue en su natal Guanajuato, donde vivió su mayor infierno, donde también encontró la paz tan anhelada.

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