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Autorretrato de Van Dyck es vendido por 2,43 millones de dólares en subasta de Sotheby´s

Nueva York, 1 feb (EFE).- Un autorretrato del flamenco Anthony Van Dyck, vendido por 2,43 millones de dólares, fue este jueves la obra mejor vendida en una subasta de la casa Sotheby´s que se anunciaba muy prometedora para varios maestros del barroco español y resultó de algún modo decepcionante.

De los maestros españoles, solo un cuadro de Luis Meléndez (Naturaleza muerta con alcachofas y tomates) alcanzó un precio destacable, al venderse por 2,05 millones, pero las otras "joyas" de la subasta corrieron peor suerte: un Ribera fue retirado, un Murillo no se vendió y no hubo pujas encarnizadas por un cuadro de juventud de El Greco.

´El martirio de San Lorenzo´ de El Greco (pintado en 1568, en su época veneciana), recientemente descubierto y que la casa había destacado en su promoción del evento, se vendió por 571.500 dólares, dentro de lo esperado.

Quizás llamó más la atención la ausencia de un cuadro de José de Ribera, un retrato de Santiago el Mayor, que una portavoz de Sotheby's confirmó había sido retirado previamente, o la falta de compradores de una escena religiosa de Bartolomé Esteban Murillo. Ambos se presentaban como algunas de las piezas más interesantes de la jornada.

Como en el caso del Murillo, un autorretrato de Peter Paul Rubens que encabezaba la subasta, estimado entre 3 y 5 millones de dólares, no llegó al mínimo y se quedó sin vender, agregó.

En total, 19 cuadros se quedaron sin dueño de los 49 que se ofrecían en la subasta.

Posteriormente, la institución abrió otra subasta con más de un centenar de obras menores en las que hubo una tónica similar, con alguna sorpresa: una escena religiosa atribuida al valenciano Juan Rexach se vendió por 91.440 dólares, muy por encima de la estimación más optimista, de 50.000 dólares.

Un retrato de la reina consorte María Josefa Amalia de Sajonia por Vicente López y Portaña se vendió por 22.860 dólares, dentro de los márgenes, mientras que no se vendieron un retrato del rey Felipe IV de España, obra de un seguidor de Diego Velázquez, ni un ramo de flores de Juan de Arellano.

(c) Agencia EFE