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¿Cómo ayudar a tu hijo con sus labores de la escuela en casa?

Algunos niños empiezan a sentir estrés o rechazo por hacer tareas o estudiar cuando llega la temporada de exámenes, pero está en tus manos poder encaminar de manera positiva su relación con el estudio.

Lo principal es crear un espacio apto para estas actividades, que esté iluminado, alejado de distracciones como juguetes o pantallas y de preferencia que no haya mucho ruido.

Otra clave es establecer rutinas y horarios, por ejemplo llegar de la escuela:

  • Comer

  • Tener un rato libre

  • Estudiar

  • Tener otro tiempo libre

  • Cenar

  • Bañarse

  • Dormir

Al implementar una estructura tu hijo sabrá que a cierta hora debe empezar la tarea y cuando inicien las evaluaciones podrán usar ese mismo espacio para estudiar y así, mantener la rutina.

Por otro lado, es recomendable:

  • 1. Que tengas buena comunicación con sus profesores para saber qué conocimientos hay que reforzar.

  • 2. Planifiquen lo que van a estudiar y hagan una guía.

  • 3. Si hay mucho por estudiar, alterna las actividades, por ejemplo, tarea y tiempo libre para que tu hijo pueda despejarse.

  • 4. No estudien un día antes, con esto sólo se crea tensión.

  • 5. Tampoco estudien toda la tarde, por lo regular, una hora diaria es suficiente.

  • 6. Empiecen siempre por lo más difícil y terminen con lo sencillo.

Independientemente de los hábitos que formen juntos, su relación escolar estará ligada a tu forma de guiarlo, es decir, si le gritas, le recriminas, lo ridiculizas o avergüenzas cuando hace algo mal, es probable que empiece a sentir rechazo por alguna materia, los exámenes, hacer tarea o la hora de estudiar.

Nunca pierdas de vista que está aprendiendo y que es un proceso que requiere tiempo. No lo compares con otros niños, tampoco lo presiones para ser un niño con excelentes calificaciones, ni asumas que sus actividades son fáciles.

Por otro lado, la forma en que los niños aceptan o rechazan el estudio también tiene que ver con la manera en que los adultos a su alrededor lo ven. Es decir, si le dan connotaciones negativas al estudio diciendo “qué flojera”, “es muchísima tarea”, “eso no es importante aprenderlo”, o expresan opiniones negativas sobre los educadores, como “tu maestra no sabe” o “tu maestra es muy exigente”, entonces los niños pondrán resistencia a estudiar.

Sí haces de esto un hábito divertido y enfocas la atención en que es bueno ser responsable y es gratificante el resultado, podrás hacer del estudio un momento de conexión con tu peque.

Acompáñalo de forma amorosa entendiendo sus tiempos, si crean este hábito desde ahora, será un niño independiente muy pronto. Sabrá que es importante cumplir con sus responsabilidades sin que tengas que estar presionándolo todo el tiempo.

Recuerda que todos aprendemos y avanzamos a ritmos distintos.