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¿Por qué Beatrice Borromeo se convirtió en el azote de Víctor Manuel de Saboya durante los últimos años?

Decir que Vittorio Emanuele di Savoia, el hijo del último rey de Italia, tuvo una vida que daría para varias temporadas de The Crown es quedarse corto. El príncipe que ha muerto a los 86 años tiene una biografía de las que demuestran que la realidad siempre supera a la ficción. Su abuelo partió al exilio, su padre reinó un mes y él con nueve años se convirtió en el príncipe heredero de un país sin reino. Desde sus dos bodas con Marina Doria, una en Las Vegas y la otra en Irán, hasta sus disputas con los otros pretendientes al trono italiano, podrían inspirar un buen guion. Sin embargo, lo que sí se ha hecho sobre su vida es un documental de tres episodios que firma Beatrice Borromeo, periodista y mujer de Pierre Casiraghi, y que se estrenó el verano pasado en Netflix. El príncipe que nunca reinó, repasa toda la vida de Víctor Manuel de Saboya usando como piedra angular la muerte de Dirk Hamer, un asunto que a los Saboya les habría gustado olvidar pero que en cierta medida marcó la vida de Beatrice Borromeo y, sobre todo, la de su madre, Paola Marzotto. Es una historia trágica y polémica, que también habla de como hay algunas heridas que se transmiten de padres a hijos.

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Año 1978: la muerte de Dirk Hamer

Hay que regresar a la noche del 18 de agosto de 1978 para contar lo que sucedió en la isla de Cavallo (Córcega, Francia), donde un grupo de jóvenes dormía en tres embarcaciones próximas a la costa donde el príncipe Víctor Manuel, que entonces tenía 41 años, tenía su residencia de verano. Los jóvenes (la mayoría italianos) habían ido a cenar a la isla y en ese restaurante habían coincidido con el príncipe, el ambiente no había sido bueno. Terminada la cena, uno de los jóvenes decide coger un pequeño bote en vez de volver a nado al lugar donde habían fondeado las embarcaciones, ese pequeño bote era el del Manuel Filiberto, el hijo del príncipe. Mientras los jóvenes dormían Víctor Manuel se da cuenta: "Fui a casa y vi que mi bote había desaparecido, cogí otro bote y fui a buscarlo y, como en Córcega, el peligro acecha, me llevé el rifle", explicó el mismo durante una entrevista en televisión. Víctor Manuel llegó al lugar donde los jóvenes habían fondeado y los despertó con gritos, entonces comenzó el enfrentamiento con uno de ellos, Nicky Pende, que vio como el príncipe le apuntaba con un rifle. Según Pende, él se tiró al suelo, sintió los dos disparos y después forcejeó para tirar al príncipe al agua. Según el príncipe, hizo un disparo al aire y otro mientras Pende se le caía encima. Sea como fuere, una bala terminó en la pierna de uno de los jóvenes que seguía durmiendo, el alemán de 19 años, Dirk Hamer, que murió meses después tras sufrir una agonía indescriptible. Horas después del tiroteo, Víctor Manuel de Saboya firmó la admisión de culpabilidad, fue detenido por la policía francesa e ingresó en la cárcel de Ajaccio, a los dos meses salió en libertad provisional. Finalmente Víctor Manuel de Saboya fue acusado de disparar el arma que mató a Hamer, pero terminó absuelto por los tribunales franceses.

El caso, como lo muestra Beatrice Borromeo en su documental, es el de una investigación policial y judicial llena de deficiencias, que el príncipe, con el apoyo de su mujer, Marina Doria, supo usar a su favor. Del otro lado, del lado de la víctima, estaba Birgit Hamer, hermana del fallecido, una mujer que nunca ha dejado de luchar y que sostiene que eso fue una "guerra" de "los Saboya contra la verdad", ya que, según ella, el poder, el dinero y los contactos del príncipe italiano le sirvieron para eludir a la justicia. "Todo estaba claro desde el príncipio, pero poco a poco se comenzaron a fabricar versiones...", recordó Birgit Hamer ante la cámara de Beatrice Borromeo.

Año 1991: la absolución

La muerte de Hamer se produjo en 1978 pero no llegó a los tribunales hasta 1991 y la principal estrategia de Víctor Manuel de Saboya fue sembrar dudas: tal vez el proyectil que mató a la víctima no provenía de su rifle, una teoría que fue posible gracias al conveniente extravío de la bala que se extrajo a Hamer y también gracias a la desaparición del acta de la confesión de Víctor Manuel de Saboya, porque, a todo esto, en las horas posteriores al tiroteo, el príncipe reconoció por escrito y ante la policía su culpabilidad. Sobre esta confesión su abogado proporcionó una rocambolesca explicación en la que menciona a la reina María Antonieta y lo que puede ocurrir cuando se detiene a un miembro de una familia real… El resultado es que Víctor Manuel, lejos de ser guillotinado como la consorte francesa, fue exculpado de homicidio involuntario y solo lo condenaron a seis meses por no tener licencia de armas.

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Año 2006: una conversación en prisión

Aquí podría haber quedado todo, pero la historia se complica. Tras medio siglo de exilio, debido a una ley que prohibía a los varones de la casa de Saboya entrar en Italia, el príncipe pudo regresar a su país en el 2003 y tres años después ingresó en una prisión italiana acusado de proxenetismo. "Lo han capturado como un bandido", dijo entonces su único hijo, Manuel Filiberto, en el que siempre ha recaído el papel de defender a su padre. Este caso judicialmente también quedó en nada, pero, durante los días que estuvo en prisión, el príncipe contó a otros presos cómo había engañado a los tribunales franceses con la muerte de Hamer, sin saber que estaba siendo grabado. "Disparé así, apuntando hacia abajo, pero la bala entró aquí y le dio en la pierna, estaba acostado a lo largo de la cabina…". La cinta se escucha y se ve (hace el gesto de disparar) en el documental de Beatrice Borromeo (donde también menciona el calibre de la bala), sin embargo, el príncipe siempre ha negado que esa conversación existiera.

Cuando a Birgit Hamer, hermana de la víctima, le llegó la existencia de esa cinta, emprendió una nueva lucha con el fin de llevar de nuevo a Víctor Manuel a los tribunales. Tardó cinco años en conseguirla y casi los mismos en encontrar un medio de comunicación que se atreviera a publicarla, aquí es donde Beatrice Borromeo (periodista por aquel entonces del Il Fatto Quotidiano) entró en escena, al menos de forma pública, porque en realidad ya era parte de la historia. Beatrice Borromeo es hija de Paola Marzotto, una de las amigas íntimas de Birgit Hamer, es más, la propia Beatrice es amiga de las hijas de Birgit, es decir, de las sobrinas del fallecido. En cierta medida, Beatrice Borromeo creció escuchando esta historia, hasta el punto en el que su madre participa en el documental como testigo de este largo proceso. 

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Año 2015: Beatrice Borromeo entra en escena públicamente

La cinta en cuestión, que vio la luz por primera vez en el Corriere della Sera, en forma de transcripción, algo que Víctor Manuel calificó de mero "montaje", fue publicada íntegramente por Il Fatto Quotidiano. Entonces el príncipe -tal y como cuenta Gianni Barbacetto, uno de los periodistas principales del periódico- les denunció a ellos y a Birgit por difamación, pero el Tribunal de Apelación absolvió a ambos porque valoró que el derecho de la familia a conocer la verdad estaba por encima al derecho al olvido exigido por Víctor Manuel.

"Ganar un caso siempre es agradable, pero en contra de Víctor Manuel de Saboya el placer es doble", publicó entonces Beatrice Borromeo, mientras se enzarzaba en tensas discusiones en el antiguo Twitter con Manuel Filiberto, ya que ellos sostuvieron que esa grabación había sido manipulada, algo que el juez negó tras el estudio de las tarjetas. Entonces Manuel Filiberto recordó que el caso ya había sido juzgado en Francia y su padre había sido absuelto, ciertamente la existencia de este vídeo no cambió nada para la justicia francesa, ya que tras la absolución el caso no podía reabrirse, pero para la familia de Hamer fue un alivio.

Año 2023: Estreno del documental

El siguiente capítulo de esta historia llegó el año pasado cuando Beatrice Borromeo llevó la lucha de Birgit Hamer a Netflix en una serie de tres capítulos en los que participa el entorno de la víctima, los testigos de esa noche y también los dos príncipes italianos, padre e hijo. Según la periodista, no fue fácil conseguir su colaboración pero cuando accedieron no le pusieron límites. Evidentemente Víctor Manuel negó una vez más ser el autor de la muerte de Hamer y haberlo reconocido durante su paso por prisión en el año 2006. "Sinceramente creo que no hablé. No recuerdo haberlo hecho. Estaba cansado. Si dije algo, no fue sobre eso. Nunca lo mencioné. Se lo inventarían. Nunca he visto el famoso vídeo, no lo sé, pero porque nunca he dicho nada de Cavallo...", dijo el príncipe a Beatrice Borromeo. Dejando esto a un lado, que era obvio que iba a ser así, el documental sí que enseña características, emociones y formas de pensar de un personaje desconocido, escurridizo y que cuenta mucho sobre la historia de Italia.

A medida que se avanza el documental, totalmente recomendable, se puede ver como la propia directora, sin cambiar de opinión, sí suaviza parcialmente su posición con respecto a los Saboya, sobre todo con Manuel Filiberto, que humanamente  hacía lo esperado, defender a su padre, a la vez que necesitaba pasar página. Algo que no impide, por otro lado, que ella siga sosteniendo su verdad. "Necesitas tener suficiente respeto para entender que estas mentiras repetidas, ahora que los hechos están disponibles para todos, dañan seriamente la memoria de Dirk que, si no la verdad, al menos merece el silencio", escribió Beatrice Borromeo en su cuenta de Instagram el otoño pasado, después de que Manuel Filiberto volviera a tocar el tema en televisión y sembrando nuevas dudas de lo que sucedió esa noche de 1978.

Año 2024: la muerte de un hombre complejo

En ese documental Víctor Manuel dijo que quería ser recordado como un "buen padre de familia",  también que su vida habría sido perfecta de no ser por el episodio sucedido en la isla de Cavallo y terminó la entrevista abriendo una botella de champagne para todos. En las horas posteriores a su muerte, Beatrice Borromeo lo describió como "un hombre complejo, lleno de sentido del humor y de contradicciones". "Lástima que no quisiera deshacerse de ese peso por completo, aunque, en parte, lo intentó. Se cierra así otra página de nuestra historia", escribió la periodista italiana, al hilo de lo que ha sostenido desde que entrevistó personalmente al príncipe. "Negar la verdad arruinó su vida", dijó Beatrice.

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Haz click para ver el documental de Beatrice Borromeo, su capítulo monográfico de la serie Royals. Un especial sobre la aristócrata italiana, esposa de Pierre Casiraghi y madre de dos niños, que es sinónimo de elegancia y sofisticación. Una digna sucesora del estilo hollywoodense de Grace Kelly. ¡No te lo pierdas!