Belinda, la diva que vive entre lujos extravagantes, escándalos y romances que terminan mal

·4  min de lectura

Las redes arden con la furia desatada de los fans de Belinda, que se le han ido a la yugular a Christian Nodal después del repentino truene de la pareja (bueno, no tanto, si el río suena, piedras lleva, y los rumores abundaban hace meses), lo que efectivamente señala el punto final de su compromiso matrimonial, que tanto se cacareaba en 2021.

Sin embargo, este es un patrón que se repite: Belinda parece que vive de sacar el máximo provecho de la atención que generan sus romances, y no solo en publicidad. Esta no es la primera vez que pasa: TODAS sus relaciones adultas han terminado igual.

Belinda... ¿ganando como siempre? (Photo by Christian Faure/Clasos.com/LatinContent via Getty Images)
Belinda... ¿ganando como siempre? (Photo by Christian Faure/Clasos.com/LatinContent via Getty Images)

Mientras se especula sobre las razones que pueden haber para la disolución del vínculo entre ambos, lo cierto es que Belinda no está en su mejor momento, ni en lo profesional ni en su vida personal, y tendría una deuda millonaria con el SAT (Sistema de Administración Tributaria) de México que se desconoce si ha sido liquidada.

Y es que la cantante está acostumbrada y es propensa a llevar un estilo de vida de superlujo y muy ostentoso, que es sumamente difícil de sostener sin (una o varias) fuentes de ingresos altos y, aunque ha desarrollado uno que otro proyecto principalmente en la arena de la moda, no es como si tuviera hoy un altísimo nivel de ingresos.

Recordemos que hace poco dio la nota por comprarse impulsivamente un collar de 90 mil pesos con uno a juego, de 50 mil, para su mono mascota, obsequio de Nodal, y cuya pertenencia está en entredicho porque se trata de una especie protegida y su venta a particulares está prohibida por la ley. Y tampoco olvidar la embarazosa polémica por una peluca valuada en más de 20 mil pesos que tardó más de un año en pagar.

En suma: Belinda no es Kim Kardashian.

Así pues, los rumores de que Belinda y su familia, de la que ella es el obvio sostén, están pasando por una crisis económica seria y esto habría afectado directamente la relación con Nodal (que por otra parte, también es el sostén de su familia que igualmente tiende a gastar de manera ostentosa y excesiva, ya que él sí es una máquina de hacer dinero), se han ido afianzando, para mayor cólera de los #belifans (sic), que son leales hasta la ferocidad, pero realmente no representan un ingreso puro y duro para Belinda.

Sí, ostensiblemente diseñó una línea de zapatos para la marca de precio medio Price Shoes, pero nadie habla de ello, ni se vendieron tanto; sigue modelando, pero su último trabajo de alto perfil (para Cartier) fue en 2016, su quinto álbum del que se ha hablado mucho no se ha materializado y la serie en la que participa para Netflix 'Bienvenidos a Edén' no se estrenará hasta abril, tomando en cuenta que es su primer trabajo como actriz —sin contar su cameo breve en 'Baywatch'— en 13 años.

Todo indica que el furor que generaba hace una década o poco más, ha ido cediendo, y que han surgido otras figuras más llamativas, y ¿por qué no decirlo?, más talentosas, que le han comido terreno y el fandom no lo es todo.

Además, aquí hay un elemento, un patrón, que se repite. Cuando la rubia cantante tuvo una sonada relación con el ilusionista Criss Angel en 2011, al terminar ésta, él hizo alusión a que no era todo como parecía y que hubo mucha 'presión externa' y por ello habían terminado.

Aunque los fans atacaron compulsivamente al estadounidense, lo mismo sucedió cuando Belinda tuvo su tempestuoso desliz con Lupillo Rivera (que duró demasiado poco como para calificarlo de noviazgo), que hasta la cara de la chica famosamente se tatuó. Se habló de que ella gastaba demasiado en caprichos que él no estuvo dispuesto a sufragar y que esto agrió el sonado affair entre jueces de 'La Voz' (a donde tampoco ha vuelto).

Así llegamos a este punto en el que a Nodal le llueve tupido, y les contestó de manera categórica a los fans que lo acusaban de ingrato diciendo que le debe su fama a su hoy exnovia (lo cual no es del todo cierto, aunque en algo ayudó, seamos justos): "decepción la que me llevo yo. Y como fans, mejor ni sigan, y dejen las cosas bonitas porque la única afectada va a ser Beli si se habla a fondo".

Su petición de que no le muevan más a las cosas ha generado una oleada de morbo y es natural. Belinda realmente en los últimos años se ha dedicado a explotar tanto el poder mediático de sus relaciones como a sus relaciones mismas, ya que para su mala suerte, quiere llevar un estilo de vida que no trabaja para costearse.

TE PUEDE INTERESAR

EN VIDEO: Belinda y Christian Nodal se separan: ¿Qué pasa ahora con su anillo de compromiso?

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.