Porno para mujeres

La Botica

"A las mujeres nos gusta el sexo, y no es verdad que no nos guste ver imágenes explícitas de sexo. Lo que no nos ha gustado es la propuesta que nos han hecho los hombres que dirigen esta industria", dice Erika Lust, pionera sueca de un tipo de pornografía feminista que se aleja del cine adulto que ha existido toda la vida. ¿De qué va esto?

Erika Lust - Foto: Txema Salvans (Gentileza: www.erikalust.com

La directora, cuyo pseudónimo quiere decir Erika Lujuria, ha escrito una guía femenina titulada "Porno para mujeres", y no es para nada una persona desinformada: estudió Ciencia Política y se especializó en derechos humanos y feminismo, y es fundadora de su propia compañía, Lust Films, que además de cintas eróticas edita libros sobre la misma temática.

En la página web se explica que su compañía es una"independiente, íntima, y atrevida productora cinematográfica que produce cine para adultos pero también libros y revistas, y tiene su base en Barcelona. Exploramos la sexualidad con coraje y originalidad, desde una refrescante perspectiva."

Lo más curioso es la visión de esta feminista militante sobre el porno, porque le da una relevancia cultural que al menos yo escucho por primera vez. "La pornografía es una gran parte de la cultura que estamos viviendo, y las mujeres no pueden simplemente ignorarla; tenemos que participar y discutir este género tan influyente."

Erika, nacida en Estocolmo en 1977, cuenta que ya desde sus años de universidad se interesó por el porno, pero siempre con una mirada distinta. "En la Universidad de Lund, a pesar de que yo estaba estudiando, pensando y leyendo sobre el porno, no lo hacía con la misma mirada que el resto", recuerda. "La primera vez que vi una película porno tuve la misma reacción que muchas mujeres tienen; mientras me excitaban algunas de las imágenes, en su mayor parte me resultaban insatisfactorias. La calidad audiovisual era horrible. No me identificaba con todo lo que veía. Yo era totalmente conciente de que hay cuestiones profundas acerca de la sexualidad de las mujeres que se han representado en nuestra sociedad siempre desde una perspectiva masculina, pero al ver porno realmente tomé conciencia de lo que sucedía; las mujeres no se divertían, y las situaciones sexuales eran totalmente ridículas: adolescentes cachondas, niñeras, amas de casa desesperadas, enfermeras calientes, prostitutas y ninfómanas, siempre al servicio de mafiosos, proxenetas, traficantes de drogas, multimillonarios o afroamericanos con megapenes. Entonces quise saber dónde

estaba mi propia sexualidad en ese panorama."

La cuestión es que Erika se desarrolló como cineasta, y sus cintas -incluido un documental- han ganado los más importantes premios del género.

Su última peli, "Cabaret Desire" (2011), filmada en Barcelona, es la que ella considera su mejor y más importante proyecto. "Creo que es el más personal", dice. Se puede ver online.

Cabaret Desire - Gentileza: www.erikalust.com

La verdad que a mí el porno, como a Lust, me parece ridículo, burdo, aburrido. Pero cuando vi una de las pelis de Erika comprendí que existía otra dimensión posible para este género: con mujeres y hombres normales, con historias en las que también juega el amor, con guiones, y con un tratamiento de la imagen tan cuidado y de buen gusto que no se diferencia del otro cine.

"Me gusta mucho contar historias -cuenta en una entrevista con La Vanguardia de Barcelona - y lo hago con mujeres protagonistas que hablan de sus fantasías, su imaginación y su sexualidad. En mis películas puedes ver el placer de estas mujeres de una manera que no se ve normalmente en el cine hecho por hombres. Siempre es la misma estructura: el hombre como protagonista y la mujer es el bello objeto que está allí para ayudar a que ese hombre tenga su placer y su eyaculación. En el cine de mujeres queremos vernos a nosotras mismas pasar un buen rato."

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