El caso real que agitó a la sociedad inglesa en el que se basa 'Un escándalo muy inglés'

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La pequeña pantalla es la encargada en muchas ocasiones de dar a conocer escándalos e historias reales a través de series basadas en hechos reales que la sociedad no se ha atrevido a abordar de otro modo. Este es el caso de Un escándalo muy inglés, que en su primera temporada narraba el escándalo del político Jeremy Thorpe y el intento de asesinato de su amante, pero que en la segunda vuelve a tratar un polémico casó que agitó a la sociedad británica como es el del divorcio de los duques de Argyll. La duquesa Margaret estará interpretada por y bajo la piel del duque, Ian Campbell, se meterá Paul Bettany, en una serie de tres episodios escritos por Sarah Phelps que se pueden ver en HBO Max. Pero como la realidad siempre supera a la ficción vamos adentrarnos en la historia real de esta pareja cuyo escándalo sexual convulsionó a los ingleses en los años 60 y reflejó los cambios que estaban por venir.

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Duques-argyll-1-GettyImages
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Margaret Whitgham, era hija de un millonario escocés. Fue criada principalmente en Nueva York en una atmósfera cargada de lujos y privilegios pero con una gran inestabilidad emocional. Con tan solo 19 años ya se había prometido con el príncipe Aly Khan, el conde de Warwick, el hijo del magnate de los periódicos Lord Beaverbrook, y el deportista millonario casado Glen Kidston. En su historial amoroso también consta, tal y como le dijo a un aspirante a biógrafo, que se quedó embarazada del actor David Niven y se sometió a un aborto ilegal. Sus numerosos romances tempranos incluyeron también una aventura con el príncipe Jorge, duque de Kent. En 1933, con 20 años, se casó con Charles Sweeny, un golfista aficionado estadounidense de una familia adinerada de Pensilvania. Fue tanta la expectación que se generó con su vestido de novia que el enlace paralizó durante tres horas el tráfico en Knightsbridge, una elegante zona de Londres. Tal era el impacto que Margaret generaba que incluso el famoso cantante Cole Porter en una versión de su éxito You´re The Top hacía referencia a “Mrs Sweeny”. Tras 13 años de relación y dos hijos en común, la pareja se separó en 1947.

Cuatro años después, el 23 de marzo de 1951, se dio el "Sí, quiero" con Ian Douglas Campbell, undécimo duque de Argyll, un enlace que, al contrario que su anterior matrimonio, fue problemático desde el principio. Ian era el Maestro hereditario de la Casa Real de Escocia, además de poseer otros importantes títulos, pero también era un hombre adicto a la bebida, al juego y a algunos medicamentos, que seguía sufriendo un trauma como consecuencia de haber sido prisionero de guerra en Alemania. Había estado casado dos veces y sus anteriores esposas hablaban de su violencia física, de su crueldad emocional y de su despiadada determinación para utilizar su dinero para la preservación de su hogar familiar, el castillo de Inveraray. Norman Mailer, escritor que se casó con la hija que el Duque había tenido en uno de esos matrimonios, llegó a describirle como "uno de los hombres más fríos y desagradables que he conocido".

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Duqesa-argyll-GettyImages
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El caso de divorcio de 1963 fue solo la culminación de una larga batalla judicial en la que, durante alrededor de cinco años, los duques, que ya estaban separados, se habían demandado y contrademandado entre sí. Durante el proceso legal, Margaret falsificó algunos documentos para sugerir que los hijos del Duque, de un matrimonio anterior, eran ilegítimos, y acusó a Ian de una infidelidad con su propia madrastra.

Por su parte, el duque de Argyll logró una orden del juez para mantener a su exmujer alejada de Inveraray y saqueó su casa en busca de papeles privados. Fue entre esas pertenencias de la Duquesa donde encontró unas fotografías muy explícitas que mostraban a una mujer a la que identificó como Margaret, gracias a su característico collar de perlas de tres hilos, teniendo relaciones con otro hombre.

El duque no tuvo escrúpulos y utilizó esas imágenes como prueba documental en el juicio del divorcio, en lo que el juez definió como "una forma grosera de relación sexual" con un hombre no identificado. En ese momento, el interés público se centró en conocer la identidad del caballero cuya cabeza no se podía ver en la instantánea y cuyo nombre Margaret jamás revelaría. Fueron muchos los nombres que se barajaron pero la Duquesa no llegó a confirmar de quien se trataba. Entre los amantes conocidos de Margaret se habló de Duncan Sandys, ministro de Defensa británico y yerno de Winston Churchill, el diplomático alemán Sigismund von Braun, dos ricos empresarios estadounidenses, o la estrella de Hollywood Douglas Fairbanks Jr.

Durante el proceso se llegó a afirmar que había 88 posibles candidatos a ser "el hombre sin cabeza" ya que, según palabras del juez, Margaret era "una mujer altamente sexual a la que ya no la satisfacían las relaciones normales". También se sugirió durante el transcurso del mismo, que un accidente, la caída por el hueco de un ascensor dos décadas antes, había desencadenado en ella lo que se describió como "ninfomanía". Se decía además que, muchos de los hombres con los que había estado, eran homosexuales, Margaret no quiso desvelar tampoco sus nombres y ponerlos en peligro ya que, en ese momento, la homosexualidad en Reino Unido todavía era ilegal.

Margaret Campbell, la famosa y bella duquesa de Argyll, había sido una celebridad, y una fuente de escándalo desde muy joven, pero será recordada por el escarnio público al que fue sometida por adulterio por el llamado "divorcio del siglo" en 1963 con el duque de Argyll, por esas fotos arrebatadas por su marido a la fuerza y que fueron presentadas como prueba ante el juez, que la mostraban desnuda con su collar de perlas con un hombre no identificado.