El conmovedor regreso de Jorge Lanata a la TV: “Mi cuerpo estaba acá, mi cabeza no”

Jorge Lanata regresó a Periodismo para Todos después de un mes de internación
Jorge Lanata regresó a Periodismo para Todos después de un mes de internación - Créditos: @Captura de TV

Luego de cuatro semanas internado por problemas de salud, Jorge Lanata (63) regresó a su programa de TV con un conmovedor relato sobre su paso por terapia intensiva. “No voy a decir que estuve muerto porque no lo sé”, expresó el conductor.

El periodista, que no estaba al frente de su programa Periodismo para Todos (PDT) desde el pasado 20 de agosto pasado, regresó anoche a la emisión de Eltrece. “Tengo 63 años, menos un mes. Se me perdió un mes. Estuve un mes en terapia intensiva, dos veces intubado. Realmente -y es muy impresionante lo que pasa- de ese mes, no me acuerdo nada o, mejor dicho, me acuerdo sueños”, comenzó.

Y siguió: “En el tiempo de acá afuera, esos sueños significaron un mes, pero en realidad no lo sé. Pueden haber sido minutos o días. Mi cuerpo estaba acá, mi cabeza no. Es un mes que nunca voy a recuperar”.

Lanata aseguró que se trata de un mes del que “volvió”. “No voy a decir que estuve muerto, porque no lo sé. Sé que volví, pero tampoco sé de dónde volví”, dijo conmovido, y describió: “Lo que tuve se llama shock septicémico; es una infección en todo el cuerpo”.

Si bien el periodista recibió el alta el pasado sábado 16 de septiembre, el último domingo no condujo PPT. Sin embargo, retomó algunas de sus actividades habituales, entre ellas, su programa en radio Mitre, donde tuvo un exabrupto por el que después pidió disculpas. “Lo primero que se me ocurrió decir fue una barbaridad: ‘garchen todo lo que puedan’, dije. Así, de la nada. Perdón. Lo que quise decir fue que vivan todo lo que puedan. Vivan todo lo que puedan”, apuntó Lanata anoche.

Vivimos como inmortales y les damos poca importancia a las cosas más importantes. Vivimos como si el amor existiera siempre, como si el tiempo fuera infinito. Voy a ser obvio, pero este mes que perdí me hizo pensar en la eventualidad; cualquier cosa puede pasar. Somos una rama que se rompe”, reflexionó, y subrayó: “Me di cuenta después que pude no haber vuelto. No sé por qué volví. Hoy podría haber acá una película, o un programa de homenaje y chau”.

Por último, Lanata destacó: “Es cierto que el mundo gira sin nosotros, pero ¿y entonces? ¿Cómo vivir? No sé. Imagínense que ahora todo se termina. Ahora. Bueno, traten de vivir sin arrepentirse de lo que no hicieron, de lo que no pudieron, de lo que dejaron atrás. Creemos que sí, pero no hay tiempo. En cualquier momento una vida te puede robar un mes, o más”.

La salud de Lanata

Lanata, de 63 años, ingresó al sanatorio el pasado 23 de agosto para tratar una infección urinaria bacteriémica. En ese momento, el parte médico de la institución remarcó que era “necesaria su permanencia en el hospital para un adecuado control clínico y cumplimiento del esquema terapéutico”, indicaba el parte médico de aquel ingreso. El diagnóstico inicial revestía un mayor peligro para el conductor, quien tiene un riñón trasplantado y está inmunosuprimido, una condición que lo vuelve más vulnerable a contraer enfermedades.

Jorge Lanata fue internado durante un mes por problemas de salud
Jorge Lanata fue internado durante un mes por problemas de salud - Créditos: @Archivo

Antes de esa internación, el 30 de agosto de 2021, el periodista fue cometido con éxito a una cirugía laparoscópica programada, también en Fundación Favaloro. En mayo de 2021, Lanata viajó a Miami por cuestiones laborales y debió ser internado en el Mount Sinai Medical Center. En esa ocasión, el paciente llegó al centro de salud por otro cuadro de infección urinaria.

El transplante al que Lanata fue sometido en 2015 fue el primero de tipo renal cruzado de América Latina, que consistió en un intercambio de donantes, una intervención que se conoce como swap. Esto es, si un donante y un receptor son incompatibles (anticuerpos de histocompatibilidad o grupos sanguíneos diferentes), pueden intercambiar sus riñones con otra pareja donante-receptor en una situación similar a la suya. En aquella ocasión, el periodista recibió el órgano de Nora Hernández, la madre de un joven que recibió el riñón de Sara Stewart Brown, por entonces pareja de Lanata, quien no había podido realizar la operación con él por ser incompatibles clínicamente.