¿Es el cuero sustentable o puede llegar a serlo?

Solemos verlo como un subproducto de la industria alimenticia, casi como reciclaje, pero detrás de su producción hay un enorme impacto ecológico, además de social. La buena noticia es que hay alternativas.

Aunque nos parezca 'natural', el cuero animal tiene un impacto social y ambiental muy alto. Foto: Getty Images

El origen del cuero

Para el cuero se utiliza la piel de varios animales, siendo más común la de res, pero también de cabras, corderos, venados, avestruces, búfalos y hasta yaks. En algunas ocasiones esta piel se obtiene como un subproducto de la industria alimenticia, pero en ocasiones los animales son solo criados con este propósito.

Cabe mencionar que el impacto ambiental de estas industrias es enorme, especialmente la de res, pues requiere de mucha agua, combustibles fósiles, tierra de pastoreo y de alimento. Para este último también se requiere de mucha tierra para pastizales, recordándonos que un 70% de la selva amazónica habría sido devastada con este fin.

Además, una granja produce hasta 130 veces más excremento que los humanos, y no hay tratamientos para ello, siendo una gran amenaza para nuestras fuentes de agua. Recordemos también que las fibras animales ocupan los primeros cuatro lugares de impacto ambiental.

A todo esto, debemos sumar las condiciones de vida de los animales, que no siempre están rodeadas de bienestar.

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El curtido tóxico

Para que las pieles de los animales no se pudran, deben ser sometidas al proceso de curtido, que de alguna forma las ‘momifica’. Existen varios procesos para esto, pero el más común involucra sales de cromo (para teñir), además de formaldehído, derivados de alquitrán, aceites, y hasta cianuro.

El problema viene a la hora de desechar los residuos, los cuales suelen terminar en el agua, siendo el cromo uno de los más graves. A pesar de que en Europa su uso ya ha sido prohibido por ser cancerígeno, China, India y Bangladesh no. Este residuo afecta a los peces, dañando sus branquias, provocando infecciones, infertilidad y defectos de nacimiento.

Existe una compañía, Leather Working Group, que califica a estas compañías con el propósito de que minimicen el impacto ambiental. Esto se une a varias técnicas reconocidas por la ONU para reducir la contaminación desde 21% (las más básicas) hasta 94% (las más avanzadas), pero requieren de una gran inversión económica, que muchas curtidoras no están interesadas en hacer, o no pueden.

Los trabajadores

Otro punto a considerar son las condiciones laborales de quienes trabajan, sobre todo, en las curtidoras. Si bien en algunos países existen regulaciones estrictas, en muchos otros no, donde los trabajadores están expuestos a ácidos, solventes, y más químicos nocivos, así como a accidentes por maquinaria pesada.

Un hombre, prepara piel de oveja en una curtidora a orillas del Río Nilo, en Sudán. Foto: REUTERS/ Mohamed Nureldin Abdallah

Los vapores y el contacto con estos químicos, especialmente el cromo, irrita los pulmones, daña el tracto respiratorio superior y sería responsable de casos de asma, bronquitis, pólipos, faringitis y cáncer. El contacto físico se relacionaría con heridas, descamación, úlceras y dermatitis alérgica.

Si a esto sumamos que están expuestos a todos los residuos de la piel, como la grasa y el pelo animal, la situación es extremadamente grave, aunque nos resulte ‘invisible’.

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Opciones alternativas

Gran parte del cuero ‘vegano’ que consumimos es derivado de plástico, poliuretano, PVC o poliéster, los que los hace no biodegradables, además de que provienen de un recurso no renovable y con un impacto ambiental alto (un tercio del cuero animal). Por lo que debemos de prestar mucha atención.

Sin embargo, son varias las compañías que se han enfocado en desarrollar cuero ‘vegano’. A continuación mencionamos algunas, aunque también hay alternativas a partir de coco, kombucha y de microorganismos derivados de flores y frutas.

  • Piña. La compañía Piñatex ha logrado utilizar fibras de la piña para crear un textil similar al cuero, que no solo es más barato, sino sustentable. Se aprovechan los desechos de las piñas (específicamente las hojas), lo cual genera ingresos extra para las comunidades, los residuos del proceso textil pueden convertirse en fertilizantes, pues son 100% orgánicos. Hasta ahora ya hay hasta 400 marcas que utilizan el cuero de Piñatex en zapatos, bolsos y accesorios.

  • Hojas de árbol de mora. Gunas es una compañía de accesorios que ha creado un textil similar al cuero a partir de las hojas del árbol de mora, y que han llamado Mulbtex. Para sellar este textil y hacerlo impermeable, se cubre con savia de árbol. Si bien Gunas ha desarrollado algunos productos con este material, también lo venden a otras compañías.

  • Hongos. Existen al menos dos compañías que utilizan hongos para crear cuero. Muskin es una de ellas, que los procesa y tiñe con ingredientes no tóxicos, dando como resultado un producto suave y resistente al agua.

  • La otra es Mylo, creada por Bolt Threads, que aprovecha las raíces de los hongos para crear otro material similar.

Frutas. Los desechos de varias frutas son la materia prima con la que Fruitleather Rotterdam ha creado un cuero, que todavía se encuentra bajo desarrollo para poderse aplicar en zapatos bolsos y más.

Manzanas. The Apple Girl ha demostrado al mundo que esta fruta se puede aprovechar para muchas cosas, entre ellas cuero.

@travesabarros