Es Día Internacional de la Bisexualidad ¡y también hora de hablar de bifobia!

Daniela Salazar
·11  min de lectura

Cuando llega junio, las ciudades se llenan de banderas de arcoiris, y las marcas de ropa, comida y tecnología cambian sus logotipos grises por uno multicolor. ¡Es el mes de la diversidad LGBTI+ y hay que celebrarlo!

Y sí, hay que celebrar los logros, pero no hay que olvidar que aún hay un largo, larguísimo camino por recorrer para erradicar la discriminación, la violencia y los estigmas hacia las personas LGBTI*+.

Y hoy que se conmemora el Día Internacional de la Bisexualidad es una gran oportunidad para hablar de bifobia, la invisibilización y de las experiencias de las personas que pertenecen a la letra B del acrónimo LGBTI+.

Checa: La bisexualidad desde 5 puntos de vista

Empecemos por definir la bisexualidad

No, no es tu amiga confundida, ni tu primo que está pasando por una etapa, ni tu hermana queriendo llamar la atención.

La bisexualidad existe y se define como una orientación en donde una persona puede sentir atracción sexual o sentimental tanto hacia hombres como hacia mujeres.

Y como erroneamente hemos aprendido a pensar en un mundo binario y polarizado, la falta de conocimiento y/o comprensión de esta orientación provoca que las personas que se identifican como bisexuales tengan que soportar estigmas, la negación de su orientación e incluso presión para asumirse como homosexuales o heterosexuales, como Tita.

‘Ha sido un camino pesado y feo’.- Tita

“Te voy a compartir mi experiencia”, me dijo Tita en una entrevista.

“La verdad es que no es tán buena, ha sido una etapa de no claridad, me sentí fundida porque yo quería encajar solo en una orientación: o ser lesbiana o heterosexual.

“Y mi cabeza siempre estaba llena de prejuicios hacia mí misma, me costaba que un día me gustara un niño y al otro una niña, me generó broncas en mis relaciones porque las mujeres tendemos a ser más intensas y las mujeres querían y me forzaban a que me asumiera como lesbiana, aunque la verdad los hombres no eran así, pero al final, de pronto se sentían inseguros”, dijo. “Ha sido un camino pesado y feo”.

 

Pero las parejas, los amigos y la familia no son los únicos entornos donde las personas bisexuales se enfrentan a ambientes discriminatorios, también pasa en espacios que deberían considerarse seguros, como las consultas con profesionales de la salud mental.

‘Sigo en el clóset, la psicóloga me dijo que solo me tenía que decantar por un género’.- Eduardo

“En la universidad había una psicóloga, en los últimos días me sentía muy estresado porque no sabía qué hacer después de la licenciatura. Además estaba terminando con un chico. Me sentía perdido”, contó Eduardo.

“Al comentarle a la psicóloga sobre mi bisexualidad, me detuvo solo para decirme que no estaba bien. Porque solo me tenía que decantar por un género. Estuvo media hora diciéndome que tenía que elegir uno al final, porque cuando fuera mayor tendría que casarme. Me dijo que eso me podría traer problemas porque podría engañar a mi pareja. Me sentí peor y dure dos años sin ir a un psicólogo”.

La bifobia crea angustia y falta de seguridad

La bisexualidad es una orientación que difícilmente se reconoce porque tenemos la mala costumbre de asumir la sexualidad de las personas, de etiquetarlas con base en lo que estamos observando, explicó Maynné Cortés, psicóloga y educadora emocional, líder del proyecto Laboratorio Afectivo.

“Entonces si ves a una mujer teniendo un vínculo sexoafectivo con un hombre como que automáticamente en tu cabeza es heterosexual, o si ves a una mujer teniendo una relación sexoafectiva con una mujer, en tu cabeza es lesbiana.

“Por eso para algunos es difícil entender la bisexualidad como algo distinto a la homosexualidad o a la heterosexualidad”.

“Incluso hay muchas personas que no lo dicen abiertamente, que se saben bisexuales, pero que no lo dicen hasta que tienen una pareja del mismo sexo y ‘amerita socialmente’ hacer la distinción para que la gente alrededor lo entienda”, señaló Cortés.

 

‘No veo próximo el día en que lo diga abiertamente’.- Armando

“Dos personas en mi vida saben de mi bisexualidad, no veo próximo el día en que lo diga abiertamente”, dijo Armando en una entrevista. “Una de ellas es mi ex, cuando andábamos le dije que alguna vez había tenido una experiencia y me dejó de hablar un rato.

“Eso, más ir en una escuela católica, me han quitado las ganas de hablar por completo de mi sexualidad. Supongo que es fácil decirlo porque eres desconocida, pero sí me gustaría poder ser sin trabas, pero no me parece seguro hacerlo”, dijo durante la entrevista.

La bifobia lastima, ¡no la ejerza compa!

El tipo de sentimientos que generan la invisibilización, negación y violencia hacia las personas bisexuales es distinta a la que sufren otras orientaciones.

“Te mete en conflictos existenciales o de identidad. He escuchado mucho en las comunidades de personas bisexuales que genera mucha inseguridad pronunciarse bisexual, porque no sabes si ‘tu experiencia es suficientemente bisexual'”, señaló Maynné Cortés.

También habló sobre la confusión que comentarios externos generan en las personas bisexuales:

“Si te relacionas más con personas de tu propio sexo, entonces, ¿sería mejor nombrarte homosexual? Si te relacionas más con personas del sexo opuesto, entonces, ¿realmente podrías ser bisexual? o ¿qué tanta experiencia tienes para poder respaldar la etiqueta?”, dijo Cortés.

“Muchas de las cosas que generan bifobia es que no hay una experiencia homogénea a la que podríamos considerar ‘la experiencia bisexual’. Entonces agarrándose de eso mucha gente invisibiliza, cuestiona o agrede a una persona bisexual”.

Sin embargo, ser bisexual y asumirte como tal es totalmente válido, independientemente de tus experiencias.

“Genera mucha confusión, pero es completamente válido que cualquiera se nombre así si se sabe de esa orientación, incluso si no tiene experiencias con personas de su mismo sexo”, dijo Cortés.

La especialista también señaló que la bifobia impacta más en entornos donde todo el tiempo se te está cuestionando y confrontando.

“Eso suma a las confrontaciones que tú tienes contigo mismx en tu cabeza , y eso puede hacer mucho más difícil que vivas tu sexualidad libremente.

“Esto genera a nivel emocional angustia, duda, miedo incertidumbre y una falta de seguridad en tu identidad”, señaló la psicóloga.

Pensaba que quería ser como ellas.- Vania

“Cuando veía películas o series me quedaba embobada con alguna actriz y la buscaba. Pensaba que quería ser como ellas, hasta que me cayó el veinte de que no quería ser como ellas sino que quería estar con ellas. Tuve muchas dudas porque a mi corta edad (14 años) creía que solo te podía gustar un género, hasta que me topé en internet con la palabra bisexual. Me asustó salir de la heteronorma, me tomó unos meses aceptar que también me atraían las mujeres y atreverme a vivirlo”, contó Vania, quien se asumió bisexual antes de tener experiencias con mujeres u hombres.

‘Perdí mi empleo’.- Alberto

Otro de los ejemplos, donde la bifobia puede afectar a una persona es en el trabajo, como nos contó Alberto.

“En un trabajo que tuve, en una encuesta supuestamente anonima respondí honestamente que era bisexual; a partir de allí gente de niveles superiores me hacía comentarios bifóbicos, era evidente que habían vistos las respuestas y quién las había dado. Perdí ese empleo, aunque argumentron que era por ‘desempeño’, sé que fue por eso ya que estaba un área donde la mayoria eran hombres con perfil machista”.

‘Luchaba contra mí y me sentía mal’.- Regina

Regina se dio cuenta de que sentía atracción por las mujeres desde que era muy niña.

“Desde muy temprana edad sentía atracción por ciertas mujeres y muchas veces pensaba en que solamente admiraba a esas mujeres, tiempo después me di cuenta que era porque me gustaban“, me dijo.

“Mi primer beso fue con una mujer y pensaba que eventualmente mi gusto por las mujeres terminaría en un punto, luchaba contra mí y me sentía mal por sentirme atraída hacia otras mujeres, hasta que me di cuenta que ese gusto no se modificaba con el tiempo, se hacía más fuerte incluso, pero tampoco dejaban de gustarme los hombres, ahí fue cuando me di cuenta que me gustaban ambos”, dijo.

Con respecto a la invisibilización de la bisexualidad, Regina dice que hay personas que creen que no existe.

“Hay personas que aseguran que no existimos, algunas otras dicen que la heteronorma es más fuerte con nosotros y por lo mismo no decidimos volvernos lesbianas completamente. Es como estar en un limbo, muchas veces la gente te cuestiona el porqué estás ahora con un hombre o con una mujer, como si el que estuvieras con un sexo significara que el otro ya dejó de gustarte”, contó.

Imagen: Sharon McCutcheon / Unsplash

‘He recibido más comentarios bifóbicos de parte de hombres gays que de gente heterosexual’.- Daniel

Daniel nos contó que fue en la adolescencia cuando el aceptó para sí mismo que le gustaban tanto las mujeres como los hombres, pero que le costó mucho trabajo contarle a sus amigos.

“En conversaciones con amigos, algunos solían decir que los bisexuales nada más eran gente confundida que no se decidía por uno de los dos sexos. Luego cuando empecé a salir con hombres, en varias citas hicieron el comentario de que la bisexualidad no existía, y que nada más eran heteros curiosos o gays que no querían salir del clóset. He recibido más comentarios bifóbicos de parte de hombres gays que de gente heterosexual”, dijo.

Y sobre la invisibilización…

“Lo siento mucho más de parte de la propia comunidad LGBT que de parte de personas heterosexuales. A veces pienso que hombres y mujeres gays creen que esto es de ‘tomar bandos’, o ‘elegir un lado’ para demostrar que estás con ellos y no en su contra. De verdad no creen que las personas bisexuales existan, porque en su mente solo existen dos categorías”, dijo.

Hablemos del elefante blanco en la sala: la bifobia en las comunidades LGBTI+

“No es lo mismo la bifobia que se podría ejercer desde un grupo católico que el que se tiene en comunidades LGBTI”, explicó Cortés.

“Cada grupo tiene razones muy distintas para ejercer esa bifobia y es igual de dañino. Finalmente te están discriminando y te están invisibilizando por distintas cosas”.

Pero dijo que hay una discriminación que podría afectar de manera más directa a las personas bisexuales y

“Y esa es la bifobia que viene de la comunidad LGBTI”, señaló Maynné Cortés. “Porque tú sabes que a lo mejor los grupos ultra católicos, los de ultraderecha nunca van a aceptarte ni a ti ni a nadie LGBTI, y por eso te alejas de esos círculos.

“Pero, ¿qué pasa cuando la discriminación viene de grupos LGBTI?, porque esos sí son espacios que compartes más en tu vida cotidiana con otras personas.

“En general, los espacios LGBT han surgido como espacios seguros para la diversidad sexual, entonces cuando uno de los lugares que a ti se te vende como seguro para la diversidad te empieza a atacar te quedas aún con menos herramientas para hacerle frente a la vida, a la diversidad, a la identidad y a la discriminación.

“Porque ya no estás segurx afuera en el mundo, pero tampoco en tu espacio que se supone que era ese espacio de acogida y seguridad”, dijo.

“La discriminación impacta más en cuanto más cerca la tengas”.

¿Cómo combatimos la bifobia?

Ya que conocimos lo horrible que es la bifobia y los sentimienos que genera en las personas bisexuales, busquemos un cambio. Hay que combartir la bifobia.

Sí, ¿pero cómo le hacemos?

Quiénes mejor para responder esto que quienes la han vivido diariamente. Le preguntamos a nuestrxs entrevistadxs y reunimos aquí todas sus respuestas, para que cuando te entre la duda de si estás siendo bifóbicx, lo pienses dos veces, porque puedes lastimar a alguien.

“Escuchando las experiencias de las personas bisexuales, que son muy diversas. Hay muchas maneras de vivir y entender la bisexualidad y que todas son válidas y que no podemos establecer un ‘modelo que sea el correcto’, porque entonces siempre estarás excluyendo a un montón de personas. También invitarles a hablar específicamente de sus experiencias y empujar dentro de la agenda LGBT que se incluya más lo bisexual.”.- Maynné Cortés.

 

“Creo que la manera más efectiva es no pedir asumir una etiqueta o rol”.- Tita.

“Informarse, hablar con personas bisexuales y preguntarles sobre cómo han vivido su bisexualidad y qué significa para ellxs. Cuestionarse cuando están siendo bifóbicxs, leer sobre la bisexualidad, aprender de las experiencias de otras personas y ser empáticxs”.- Regina.

 

“Mejor representación en los medios. Dejar de decir que las personas bisexuales estamos confundidas, o que somos incapaces de tener compromisos serios con otra persona. Ojalá que amigos, familia y parejas estén dispuestos a tener conversaciones respetuosas al respecto”.- Daniel.

 

“Ayudaria mucho poder conocer personas destacadas que tienen la preferencia bisexual, entender que es una preferencia que existe y que no te define, es parte de ti pero no es lo que te define como persona”.- Alberto.

 

“Dialogar constantemente al respecto. Hacerle saber a los demás que nuestra orientación es válida y vivimos a través de ella. No es una simple indecisión o querer tener más de donde escoger”.- Vania.

 

*Algunos nombres fueron cambiados por respeto a la privacidad de las personas.