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Ego y ambición: la lucha silenciosa de Christian Bale, Ewan McGregor y Leonardo DiCaprio por los mejores papeles de Hollywood

Ego y ambición: la lucha silenciosa de Christian Bale, Ewan McGregor y Leonardo DiCaprio por los mejores papeles de Hollywood
Ego y ambición: la lucha silenciosa de Christian Bale, Ewan McGregor y Leonardo DiCaprio por los mejores papeles de Hollywood

Todo comenzó con un elogio. Hace apenas unas semanas, Christian Bale expresó en una entrevista que todos los actores de Hollywood de su generación le deben sus carreras a Leonardo DiCaprio , y aseguró que su colega es siempre la primera opción de productores y directores, y que los demás acceden a los proyectos que él desecha.

“No importa que los demás te digan que sos el indicado para este o aquel rol. No importa cuan amigable te muestres con los directores. Ni siquiera que ya hayas trabajado antes con ellos y la experiencia haya sido exitosa y agradable. Incluso todas esas personas con las que ya trabajaste, primero le ofrecerán el papel a él”, indicó, un poco en broma y otro poco en serio.

Y agregó: “De hecho, fue una de esas personas con las que ya había trabajado la que me confirmó esta máxima. Entonces, lo único que nos queda por decir es: ‘¡Gracias, Leo!’. Lo admiro porque puede elegir, literalmente, todo lo que hace. Bien por él. Y, además, es un actor fenomenal”.

El actor de El maquinista aseguró que fueron varias las veces que audicionó para papeles protagónicos que terminaron quedando en manos de su colega y mencionó un ejemplo emblemático: “Él siempre es la primera opción. A mí me ocurrió, por ejemplo, con Psicópata americano. Éramos varios los actores que estábamos en la mira, DiCaprio incluido”, contó.

Esta semana, algunos medios estadounidenses decidieron acudir a sus archivos para dar luz sobre lo que ocurrió durante la filmación de la exitosa película estrenada en 2000 y basada en el best seller de Bret Easton Ellis. En este caso, la primera opción para interpretar al icónico Patrick Bateman no fue DiCaprio, sino el gran Ewan McGregor.

Sin embargo, el protagonista de El lobo de Wall Street se obsesionó con conseguir el papel y casi lo logra. Algunos aseguran que movió cielo y tierra para obtenerlo, pero que a la hora de negociar, no solo pidió 20 millones de dólares sino que puso como condición que la película fuera dirigida por Oliver Stone.

Así, los productores volvieron a barajar y se quedaron con dos opciones: volver a considerar a McGregor o probar con Bale. Los dos actores, que ya habían trabajado juntos en Velvet Goldmine, se llevaban muy bien. Aprovechando esa confianza, Bale le contó a su amigo que durante los últimos 9 meses no había hecho otra cosa que rechazar proyectos porque su gran aspiración era personificar a Bateman. McGregor, entonces, decidió hacerse a un lado.

La interpretación de Bale fue elogiada por el público y la crítica, y resultó una plataforma de despegue para su carrera. Pero allí no terminaron las disputas. El mismo año en el que Psicópata Americano llegaba a los cines, estalló otro escándalo entre DiCaprio y McGregor. Después de sacudir al mundo con Trainspotting, Danny Boyle le prometió a la gran estrella de aquel film el protagónico de su próximo film: La Playa. Pero no pudo cumplir su palabra.

El director terminó sucumbiendo ante la presión del estudio y se vio obligado a contratar a DiCaprio. El protagonista de Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma no se tomó nada bien aquella actitud y dio por terminada su amistad con el realizador.

Sin embargo, el tiempo le daría revancha. El mismo año en el que se produjeron las demás disputas, comenzó otra batalla. Un nuevo proyecto llegó a manos de DiCaprio y desde la primera lectura del guion supo que quería formar parte de él, no solo porque intuía que a nivel artístico iba a sorprender a los espectadores, sino porque le permitiría mostrar otra faceta.

La película en cuestión era nada menos que Moulin Rouge, pero esta vez hubo un ítem que el gran Leo no cumplía: saber cantar. El actor llegó a audicionar para el papel de Christian, el héroe de la historia y, como siempre, dejó más que conforme al equipo con su presentación. Sin embargo, cuando llegó el momento de cantar, dejó a todos mudos y nerviosos. Al intentar llegar a la nota más alta de la estrofa que le tocó entonar, desafinó de tal manera que se hizo un gran silencio.

Y entonces, tuvo que sincerarse: Para ser honesto, no estoy realmente preparado para hacer un musical, simplemente porque creo que tengo una voz bastante atroz. Ante el silencio incómodo de todo el equipo, DiCaprio se dio por vencido. “No sé si esta conversación debe continuar”, expresó, antes de irse. El rol, finalmente, quedó en manos de McGregor y la película de Baz Luhrmann, protagonizada también por Nicole Kidman, terminó convirtiéndose en uno de los filmes más taquilleros de 2001 y marcó el resurgir de los musicales en la pantalla grande.