El síntoma depresivo que pasa desapercibido y todos sufrimos (antes o después)

En este mundo loco en el que vivimos la fatiga y el desánimo están a la orden del día; y quizás no hayas caído en la cuenta, pero tus oídos tienen mucho que ver con tu bienestar emocional, físico y social. ¡Ojo al dato!

Un estudio reciente ha probado la relación entre el déficit auditivo y el desarrollo de demencia. (Foto: Getty)

¿Perder oído no te preocupa? Parece lógico si aún estás en la flor de la vida pero más vale que empieces a tomarte en serio la salud de tus oídos porque cada día que pasa vas perdiendo capacidad auditiva y esto afecta (mucho) a tu estado de ánimo.

El problema, y esto puede estar pasándote a ti, es que la mayoría de las personas que sufren pérdida auditiva no se dan cuenta y, por eso, no le ponen remedio. Sin embargo, con el paso del tiempo acaban experimentando importantes consecuencias en su mente, ya que este problema afecta tanto a la comunicación como a la interacción social, aumentando el riesgo de fatiga, depresión o en última instancia, demencia.

En este escenario, recientemente The Lancet ha publicado un estudio en el que pone de manifiesto que el déficit auditivo es una de las principales causas de desarrollo de demencia.

Otros datos que pueden ayudarte a tomar conciencia del problema al tiempo que ponen de manifiesto la importancia de proteger nuestros oídos aunque no nos duelan debido a su ‘impacto’ sobre el cerebro, un órgano esencial para mantener una buena calidad de vida.

  • Según la OMS, en el mundo hay casi 400 millones de personas con pérdida auditiva, la mayoría evitable.
  • Entre las consecuencias de la pérdida auditiva destacan la disfunción cognitiva, el aislamiento social y la depresión.
  • La Asociación Internacional de Alzheimer estima que, en la actualidad, 45 millones de personas padecen esta enfermedad o algún tipo de deterioro cognitivo, cifra que se estima ascienda a 136 millones en los próximos 40 años.
Los expertos recomiendan llevar a cabo revisiones periódicas destinadas a detectar y anticipar cualquier patología auditiva de manera temprana. (Foto: Doctissimo)

Y es que pese a la creencia popular, los seres humanos no escuchamos con los oídos, sino con el cerebro, que se se encarga de convertir el sonido en información comprensible.

Sin embargo, cuando una persona sufre pérdida auditiva, al cerebro le cuesta un mayor esfuerzo obtener la información que contiene el sonido y en consecuencia, el esfuerzo se traduce en un menor uso de otros recursos como capacidad de recuerdo y concentración, sobre todo en espacios ruidosos.

 

“La pérdida auditiva puede aumentar el riesgo de sufrir deterioro cognitivo, aislamiento social e incluso depresión. Esta situación se produce porque, al tener una mayor dificultad de comprensión del mensaje, las personas con problemas auditivos sufren una mayor carga cognitiva, es decir, su cerebro vive una sobre actividad, por lo que finalmente tienden a ignorar aquello que ocurre a su alrededor”, explica José Luis Blanco, jefe de audiología de Oticon.

Esta situación se da en mayor medida en personas de la tercera edad quienes, debido al propio envejecimiento de las células del oído interno, pierden capacidad para oír o entender el habla. Sin embargo, es cada vez más habitual que personas jóvenes sufran problemas auditivos debido, sobre todo, a la exposición a ruidos elevados, principalmente en su tiempo de ocio (conciertos, uso de auriculares, etc).

El estudio proporciona “evidencia sólida” de que fumar puede afectar la audición. (Foto: PA Science )

De hecho, se calcula que el 60 por ciento de los casos de pérdida de audición en niños se deben a causas prevenibles. Entre estas buenas prácticas está el uso de tapones en los conciertos y la disminución del volumen de la música.

Por otro lado, la investigación relaciona algunos aspectos externos y no biológicos que pueden reducir el riesgo de padecer demencia:

– Uso de audífonos ante una pérdida auditiva (9 por ciento)
– Abandono del hábito de fumar: (5 por ciento)
– Tratamientos para la depresión: (4 por ciento)
– Mayor actividad física (3 por ciento)

¿Oyes zumbidos? ¿Has notado que oyes peor?  ¿Te daría vergüenza tener que usar audífonos?

También te puede interesar:

Pide a tus compañeros que trabajen en silencio o al final del día tendrás un zumbido en los oídos

Un tapón de cera, mucosidad acumulada y otras razones por las que oyes mal

“En serio, dime que tú también has oído eso (¿me estaré volviendo loco?)”