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Esmeralda Pimentel habra sobre el abuso sexual que sufrió cuando era niña

Esmeralda Pimentel  / Cortesía
Esmeralda Pimentel / Cortesía

Esmeralda Pimentel se sinceró y reveló algunos detalles del abuso sexual que sufrió en la infancia durante su participación en el podcast “El rincón de los errores”.

En el capítulo titulado “Una mujer fuera del orden establecido”, la artista de 34 años describió el momento en que fue obligada a callar los tocamientos indebidos que recibió a manos de un primo.

“Reconozco que tengo un asunto con la autoridad en el sentido de la imposición o de todo aquello que coarta la libertad, si me lastima mucho y me duele y a veces ni siquiera es conmigo, es con los demás. Me he llegado a meter en muchos problemas o hay producciones que probablemente ya no me contraten porque fui la que defendía los horarios justos o decía ‘te estás pasando de lanza con él’, y sobre todo cuando me quieren callar no me dejo”, inició la actriz.

Sobre el motivo que la orilla a levantar la voz, Pimentel detalló: “Viene de la falta de libertad que viví por muchos años, o por muchos abusos que sufrí cuando era chica y de los que fui testigo en mi familia, en mi contexto, y que estaba muy normalizado el quedarme callada”.

Acto seguido, la protagonista de telenovelas como “El color de la pasión” y “La vecina” narró el momento en que fue víctima de abuso.

“Yo me acuerdo por ejemplo una ocasión en la que yo estaba tomando la siesta, yo era una niña y un familiar, o sea, de pronto empecé a sentir que me estaban tocando, seguía con los ojos cerrados, pero estaba consciente de que me estaban tocando, entonces como este miedo de ‘¿quién va a ser cuando abra los ojos?’, abrí los ojos, era un primo y lo primero que hice fue bajar a decirle a mi abuelita ‘mi primo me hizo esto’, y mi abuelita me dijo ‘cállate, no lo vuelvas a decir, eso no pasó’”, relató.

Finalmente, la actriz habló de la forma en que pudo darle un giro a su vida tras este complicado momento y la manera en que ahora aconseja a los menores a denunciar cualquier tipo de circunstancia que los incomode.

“Así viví muchas cosas de niña donde el decir lo que estaba pasando, lo que estaba atestiguando generaba mucho problema, y había una necesidad de callarme. Entonces cuando me independicé, y sobre todo creo que eso se exacerbó cuando empecé a ser tía, no soy mamá, pero soy tía, y el decir ‘hablen’, les digo a mis sobrinos ‘cultiven su rebeldía, cuestionen el sistema… tú se dueño de tus propios conceptos en la vida’”, concluyó.