¡Exclusiva! Lili Estefan se sincera sobre su vida tras el divorcio, lo mucho que le costó superarlo y si busca volver a enamorarse: "He tenido lo mío"

La copresentadora de 'El gordo y la flaca' Lili Estefan, que recibe su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, habla como nunca de cuánto le costó superar su traumático divorcio y de su actual vida de soltera.

Tras los los largos años transcurridos, puede que el fin de su matrimonio de casi tres décadas haya quedado en el pasado para Lili Estefan. Pero la copresentadora de El gordo y la flaca (Univision) sabe muy bien que brilla más que nunca antes las cámaras y vive un momento de plenitud, pero pocos saben cuánto le ha costado sanar su corazón.

"Estoy feliz, estoy en una muy buena etapa después de todo lo que pasé por tanto tiempo. Estoy contenta, agradecida, renovada completa, así me siento", confiesa a People en Español la presentadora, quien junto a Raúl de Molina develó hoy su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. "Es uno de esos momentos tan surrealistas que digo ‘no puede ser’", dice sobre este reconocimiento.

La despampanante mamá de Lina y Lorenzo ha salido adelante con sus hijos después de su divorcio de Lorenzo Luaces tras casi tres décadas juntos. "Cuando la vida te da un golpetazo así tan fuerte, te para tan en cero —cosa que tú no esperabas y que trataste de construir toda tu vida: tu familia, tu esposo— y de un día para otro es una realidad tan inesperada, es una muerte, como un duelo", confiesa.

cortesia de @chepejose

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¿Cómo salió adelante? Aprendiendo a "ir por la vida de la misma manera que aprendí a esquiar", cuenta Estefan. "Cuando aprendí a esquiar estaba arriba en la montaña y miraba el final de la montaña y me daba terror. Pensaba: ‘Yo no puedo hacer esto’, y alguien me dijo ‘hay una manera fácil de hacer esto, en vez de mirar el final mira un tramito nada más. ¿Ves ese arbolito? Llega hasta el arbolito, luego llega a la piedra’. Así empecé a pasar mis días", admite sobre su dolorosa separación tras una infidelidad de su pareja. "Se lo digo a todas las mujeres que están pasando por cosas así en su vida, a la gente que ha perdido esperanza: un día a la vez. ¿Cómo se hace eso? ¡Fácil, les tengo la técnica!", cuenta risueña.

La estrella cubana de 57 años no ha perdido su sentido del humor ni su alegría de vivir, aunque admite que los primeros años tras su ruptura fueron muy duros. "Yo dejaba a Lina en la escuela a las 8 de la mañana y decía ¿y cómo yo llego a las 8 de la noche? Yo me hacía un plan de 8 a 9 am. ¿Y ahora qué hago de 9 a 11 am? Yo no podía ver el día completo", admite. "Yo tuve dos cosas que eran en lo único que me enfocaba: mis hijos y el programa".

Dimitrios Kambouris/Getty Images for The Latin Recording Academy

Dimitrios Kambouris/Getty Images for The Latin Recording Academy

Hoy agradece a las personas que fueron incondicionales. "Cuando estás pasando por algo así la familia no se quiere meter porque dicen: 'Ahora ellos regresan y está uno en el medio todo embarrados'. Muchos amigos se lanzaron de cabeza y mi tía Gloria [Estefan], que en ese divorcio entero, ella fue la que me dio el apoyo más grande de todos".

El proceso de sanación tomó tiempo. "Hice terapia, los niños hicieron terapia. Me costó mucho trabajo, pero seguí", afirma. "Conozco mujeres que me dijeron: ‘Lili, yo me tiré en una cama dos años, yo dejé el trabajo, yo me desconecté de mis amistades’, y yo no recuerdo haberme tirada en la cama ni un día, yo me levantaba. ¡Me costaba un trabajo! Yo no sabía que el corazón dolía, era como si yo tuviera asma, así es como yo me sentía", recuerda.



Lili Estefan

"Yo no sabía que el corazón dolía, era como si yo tuviera asma, así es como yo me sentía"



"Como a los dos años dije: 'Ya, para atrás ni para coger impulso', tengo que seguir para 'alante. ¿Pero cuando me alivié de verdad? Creo que me tardó cinco años", admite. "Estuve cinco años completos que no podía, decía ¿qué es esto? ¿Cómo me ha costado tanto trabajo, cómo yo estaba tan perdida? Fue un cambio muy radical", reflexiona sobre su regreso a la soltería.

Lili Estefan/ Instagram

Lili Estefan/ Instagram

¿Se ha vuelto a enamorar? "Sí he salido, sí la he pasado bien. Sí he tenido lo mío, pero con mucha paz, tranquilidad y mucha cautela porque no es tan fácil mezclar dos familias diferentes y hacer esto. Y para mí no es tan fácil porque soy todavía figura pública", reconoce. "Uno se queda como que ‘quiero, pero no quiero’. Me he acostumbrado tanto a mi espacio, tengo una vida tan llena, pero no me falta un hombre al lado si lo quiero jamás, la verdad no me falta. He tenido amigos espectaculares, pero que te diga ‘llegó la persona’, no sé".

Su hija Lina, de 22 años —quien triunfa como modelo e influencer— ha sido su gran aliada. "Ella fue la que se quedó a mi lado, fue la que pasó mucho. Lorenzo le tocó irse a la [universidad] ya hace casi siete años, lleva seis años fuera, así que no le tocó vivir tan de cerca la soledad que pudiera haber en esta casa, cómo cambió todo, la manera de nosotros estar acá. Fue muy diferente," cuenta de hijo Lorenzo Jr., de 25 años, que se graduó de negocios de una universidad en California.

 Desiree Navarro/WireImage

Desiree Navarro/WireImage

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Si bien su exesposo ha compartido momentos importantes con la familia tras el divorcio —como la fiesta de cumpleaños de su hija Lina en un restaurante a orillas del río Miami el pasado verano— Estefan dice que no son amigos cercanos. "Los niños hablan con él y yo si tengo que escribirle sí, si tengo que ir al juego, compartimos tickets del basquetbol, pero no es que siento que tengo una amistad con él", revela. "Hay algo que se rompió y se quedó así. Me gustaría, por lo menos yo que ya pasé todo, yo sané mucho, yo tengo mucha paz, entonces para mí es más fácil. Al pasar de los años es que le cae el veinte a la gente".

La soledad le trajo lecciones valiosas. "Siempre pensé que sin el hombre al lado me iba a costar mucho más trabajo hacer todo. Descubrí una mujer que salió adelante, que fue fuerte, no titubee", reconoce. "Yo las primeras tres semanas me salí del show. Me di tiempo, pero regresé y dije: 'Tengo que ser yo'. Yo no puedo escoger el día en que lloro, el día en que sufro o lo que está pasando. Tengo que ser yo y tengo que salir adelante como puedo. Esto es lo que trajo el barco y hay que remar".

cortesia de @chepejose

cortesia de @chepejose

Aunque subió la marea y se enfrentó a un fuerte oleaje, Estefan salió a flote. "La vida es como montar una bicicleta, si paras de pedalear te caes. Pedalea como sea, así estés llorando, así estés gritando, así te estés riendo, pedalea. Llega un día en que tú miras y dices: 'Dios mío, mira todo lo que he hecho'. La gente te dice ‘todo pasa’, yo no creo que ese es el mejor consejo", admite. "No es que todo pase, el consejo es 'párate todos los días', si tienes que llorar delante de alguien llora, pero no pares, sécate las lágrimas y sigue. Yo todos los días era un poquito más fuerte".

Con el paso del tiempo, sintió que podría volver a respirar. "Ya cuando Lina cumplió 20, vi a Lorencito graduado, vi a Lina superfeliz y empecé a ver todo cogiendo su lugar. Ya cuando vi a mis hijos cogiendo su camino, eso me dio una paz", recuerda. "Salí de la etapa esa de que Lina tenía 15 y Lorencito 17, y eso era fiesta, tomadera, locura y me tocó sola. Yo era la mamá que recogía a todos. Yo le decía a los padres: ‘Yo no tengo nada que hacer, si quieren yo voy y los traigo, los llevo", recuerda sobre sus hijos y sus amigos, de quien se convirtió en la chofer después de sus fiestas.

"Yo les decía: 'No cojan un Uber’. Eran los dos de la mañana, ellos me llamaban y yo me tiraba de la cama, iba para allá. Y yo era sola, con el dolor en el corazón, y viendo videos del otro divertirse", cuenta de su exesposo. "A uno lo que le duele es que tú ves que el otro salió por la puerta divirtiéndose. Ahora miro atrás y digo: ‘Oye, diviértete y haz lo que te dé la gana’, pero al principio uno decía: ‘Dios mío’. Todavía yo abro una gaveta y hay cosas de él. Creo que justo el año pasado yo empecé a botar, a tener la fuerza para deshacerme de las cosas. Esta era mi vida, no podía ni botar las cosas. ¡Que malo fue eso! Ahora es como: 'Suéltalo, bótalo', ya llegué ahí", confiesa.

Lili Estefan/ Instagram

Lili Estefan/ Instagram

La exmodelo de Sábado gigante no se cierra al amor. ¿Qué tiene que tener un hombre para enamorarla? "¡Me han dado una lista tan larga mis amigas!", ríe sobre las cualidades de su futuro galán. "Lo primero que tiene que hacer es hacerme reír, no puedo estar con una persona que no me haga reír. Que me ría, que me divierta, que tenga buenos valores. Tiene que tener las mismas metas que yo en la vida. Espero que tenga hijos. Tiene que ser una persona cariñosa, pero que me deje ser yo, que entienda a mis fans".

Rehacer su vida amorosa es algo que ve en su horizonte. "Es complicado, pero no es imposible, ahí tiene que estar la persona. No es que estoy buscando, creo que va a llegar solo. No soy la que se viste y se va a eventos, para nada, me encanta estar en mi casa los fines de semana tranquila", asegura. "El que va a estar, va a estar. Yo he disfrutado mucho y tengo enamorados lindos, pero ahí están. Lina todavía está conmigo, pero ya siento que pronto voy a estar más disponible para atender a un hombre full-time", dice la codiciada soltera entre risas. "¡Esos hombres necesitan atención Dios mío!"

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