Francisco Villa: La primera figura latina que despertó el interés del Hollywood naciente

La investigadora Margarita de Orellana, en su libro La Mirada Circular
La investigadora Margarita de Orellana, en su libro La Mirada Circular: el cine norteamericano de la Revolución mexicana, sostiene que el contrato con la filmográfica, comprometía al "Centauro del Norte" a portar un uniforme militar así como a llevar a cabo las peleas durante la luz del día, es decir, entre las 9:00 y 17:00 horas (archivo)

La personalidad y batallas de Francisco Villa cautivaron la atención de la entonces naciente industria cinematográfica norteamericana, tanto que firmó contratos de exclusividad con The Mutual Film Corporation para actuar, realzar y filmar su imagen, lo que convirtió a Pancho Villa en la primera estrella mexicana de la farándula hollywoodense, con créditos en The Life of General Villa, un filme estrenado en Nueva York en Mayo de 1914 y que hasta nuestros días se considera perdido, pero, aún en las filmografías internacionales se da crédito como actor al mexicano.

Un contrato exclusivo de 25 mil dólares con la Mutual Film Corporation, celebrado el 3 de enero de 1914 en Ciudad Juárez, colocó al revolucionario mexicano en las filas de la empresa fílmica estadounidense, a lado de figuras y futuras leyendas del séptimo arte, como el actor Charles Chaplin, la actriz canadiense Mary Pickford y el comediante Fatty Arbuckle. Incluso, la casa filmadora estadounidense contempló a David Wark Griffith, para la dirección de la cinta, aunque éste, se encontraba filmando de The Birth of a Nation (El nacimiento de una nación), por lo que la cinta fue dirigida por Christy Cabanne.

Luego de exhibir La llegada del tren, y salida de la fábrica de los Hermanos Lumière, entre otras realizaciones, las primeras imágenes en movimiento filmadas en México, por realizadores enviados por los mismos Lumière, tuvieron como protagonista al presidente de México, Porfirio Díaz. Posteriormente la Revolución Mexicana y sus enfrentamientos acapararon la mirada de la prensa norteamericana que a manera de noticiario proyectaba los acontecimientos en las salas cinematográficas.

La investigadora Margarita de Orellana, en su libro La Mirada Circular: el cine norteamericano de la Revolución mexicana, sostiene que en sus inicios, la industria fílmica estadounidense enfocó su mirada en el también ídolo naciente del movimiento libertador.

Según De Orellana, el contrato con la filmográfica, comprometía al “Centauro del Norte” a portar un uniforme militar sólo en el rodaje, esto para realzar su figura y por asesoría de Frank M. Thayer, así como a llevar a cabo las peleas durante la luz del día, es decir, entre las 9:00 y 17:00 horas, además de impedir el acceso a otras firmas cinematográficas en el campo de batalla. También se estipulaba que, en caso de no lograrse ninguna batalla satisfactoria, Villa escenificaría una, expresamente para la cámara.

Por su parte, el artículo Washington Talk: Briefing, A deal for Pancho Villa, publicado en febrero de 1987 en el New York Times cita las palabras del historiador mexicano Aurelio de los Reyes: El contrato Villa, firmado en 1914, estipuló entre otras cosas, que si él ganaba, The Mutual tendría los derechos para exhibir los filmes en la zona liberada, en Estados Unidos y Canadá. Si los camarógrafos no obtuvieran buenas escenas de las batallas, entonces él las recrearía, y camarógrafos y fotógrafos de otras compañías fílmicas no podrían tomar imágenes.

Las ganancias serían divididas en partes iguales. Villa recibiría un adelanto de 25 mil dólares, se reservaría el derecho de exhibir los filmes a sus hombres y se acordó realizar los ataques durante la luz del día.

En tanto, Media War in México, artículo también publicado por el tabloide neoyorquino señala que el historiador de cine Terry Ramsaye, en su libro A Million and One Nights (Un millón y una noche) precisa que Villa fue quien inició el acercamiento con la compañía fílmica, después de ver su primera película en un cine de El Paso, Texas.

Al revolucionario le entusiasmó la idea de una cinta sobre él y su guerra, por lo que contactó a la oficina local de la Mutual Film Corporation y le ofreció los derechos exclusivos por 25 mil dólares.

La oficina matriz de la cinematográfica en Nueva York envió un cheque con el que, según Ramsaye, se adquirió el primer tren hospital en la historia, y mandó a México un equipo de la filmadora.

Desafortunadamente, las tomas no fueron buenas. Entre otras peticiones, Villa solicitó más imágenes de él mismo y decidió regresar a Hollywood para recrear el resto. Raoul Walsh, quien había sido asistente de cámara en el equipo enviado a México, obtuvo su gran oportunidad como codirector del nuevo material y además estuvo a cargo del papel de Villa.

El contrato estipula la libertad del ejercicio periodístico

El levantamiento armado en México se puso en marcha por Emiliano Zapata en el sur y en el norte por Doroteo Arango, mejor conocido como Francisco Villa.

Este movimiento que inició el 20 de noviembre de 1910 despertó el interés de corresponsales estadounidenses y mexicanos por documentar los enfrentamientos entre civiles y fuerzas federales a cargo de Díaz. En una época en donde el cine y el fotoperiodismo eran los principales medios de información.

En octubre de 2017 la Casa de Subastas Heritage Auctions subastó y vendió lo que podría ser la segunda parte del contrato firmado entre Francisco Villa y The Mutual Film Corporation, que estipulaba en su primera cláusula las condiciones fílmicas y de exclusividad, pero además destacaba la libertad en el ejercicio periodístico, es decir, permitía a los corresponsales de periódicos la toma de imágenes.

En el acuerdo, por 10 dólares, más el 20 por ciento de las ganancias netas del lanzamiento, The Mutual Film Corporation obtuvo el derecho exclusivo de tomar imágenes cinematográficas o en movimiento de las operaciones militares, batallas y sucesos del ejército y tropas bajo el mando de Villa. El mexicano proporcionaría seguridad y medios de transporte al equipo de filmación, quien bajo contrato "se sujetaría a las órdenes del mencionado Villa".

Las firmas de los abogados Eugenio Aguirre Benavides y Gunther Lessing, (quien años después sería consejero general de Walt Disney) Frank Thayer, representante de The Mutual Film Corporation y el nombre y trazo de Francisco Villa (a pesar de que su verdadero nombre era Doroteo Arango) aparecen en el documento histórico de 5 páginas y 14 cláusulas, mecanografiado y firmado el 5 de enero de 1914 en El Paso, Texas.

Tras el filme desaparecido

El cineasta mexicano Gregorio Rocha con una copia del contrato entre Villa y The Mutual Film Corporation inició un recorrido por cinetecas, universidades, museos y entrevistas con historiadores de cine y coleccionistas de Londres, Amsterdam, París, Estados Unidos y México.

La investigación está documentada en su película Los Rollos perdidos de Pancho Villa (2003), en donde el director da a conocer el posible destino del material fílmico, hasta hoy en día perdido.

"Lo más triste acerca de las películas mudas, es que cuando perdieron su valor comercial, fueron incineradas para recuperar la plata. Esto le ocurrió al 80% de las películas. Estoy seguro que lo mismo sucedió con La vida del general Villa poco después de su estreno, cuando los acontecimientos históricos se había olvidado y alguien ganó algunos centavos por recuperar la plata de cada rollo", dice Kevin Brownlow, historiador de cine, en Londres.

Algunos datos

· Una copia del contrato pertenece a la colección del Archivo Federico González Garza de Ciudad de México.

· Según otros documentos periodísticos y bibliográficos, el acuerdo entre Villa y The Mutual Film Corporation para la filmación de The Life of General Villa, fue firmado en Ciudad Juárez, Chihuahua, México, dos días antes, el 3 de enero de 1914.

· La película silente La vida del general Villa, que tuvo al Centauro del Norte como actor, se estrenó el 14 de mayo de 1914 en Nueva York.

· And Starring Pancho Villa as Himself (2003) película para televisión, dirigida por Bruce Beresford con el actor español Antonio Banderas como Villa, mostró la incursión del revolucionario al cine, supuestamente, para financiar sus batallas.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.