¿Hinchada, retienes líquidos, estás cansada? La causa puede ser la inflamación crónica

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En los últimos años, hemos aprendido un concepto que los médicos manejan desde hace tiempo y que puede ser uno de los factores que aumenten el riesgo de sufrir diversas enfermedades. Hablamos de la inflamación y sabemos que puede estar relacionada con patologías tan graves como el cáncer o las cardiovasculares. También con el hecho de sentirnos más hinchadas, con una mayor retención de líquidos. Pero, ¿entendemos bien qué es la inflamación?

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¿Por qué se produce la inflamación?

La Dra. Gabriela Pocovi, doctora en Medicina, Nutricionista y Máster en Inmunología Celular y Molecular, nos aclara que la inflamación es un proceso fisiológico normal de defensa. "Es la forma en la que nuestro organismo se adapta a las amenazas que puede detectar" . Así, detalla, "cada vez que tu cuerpo detecta algo amenazante, ya sea un alimento, un tóxico, un proceso de estrés o una emoción desbordante, se inflama para protegernos. De hecho, sin inflamación no hubiésemos podido evolucionar ni adaptarnos al sistema y al entorno", afirma la experta.

Entonces, comprendemos que la inflamación es un proceso normal de nuestro organismo. Sin embargo, ¿por qué se habla tanto en estos tiempos? ¿Es que estamos más inflamados ahora que antes? Al parecer, sí. Aunque también se conocen mejor los mecanismos de este proceso normal de defensa de nuestro cuerpo.

Como nos aclara la Dra. Pocovi, que ha escrito el libro 'Atención con la inflamación', (Ed. Zenith) cada vez estamos más expuestos a agentes inflamatorios. "La cantidad de contaminantes y tóxicos aumentan en nuestro entorno. Esto es una realidad. Estamos viviendo más rápido, con más estrés emocional, lo cual también nos afecta. Tenemos alimentos cada vez más procesados, comemos peor, más cantidad, pero estamos menos nutridos y con más deficiencias, porque simplemente no comemos lo correcto y porque los alimentos también han perdido calidad nutricional", asevera esta experta, quien también reconoce que cada vez tenemos más información. Este mayor conocimiento de la implicación de la inflamación en la salud ha llevado a los médicos a relacionar muchas enfermedades con este proceso inflamatorio.

"Debido a que la inflamación es la forma que tiene nuestro organismo de defenderse contra una amenaza, cuando esta desaparece, también se 'detiene' la inflamación. Es decir, nuestro cuerpo vuelve a un estado de normalidad. Sin embargo, en la actualidad, "vivimos en un entorno que induce a esta inflamación constante y se activan las respuestas inflamatorias de forma crónica y persistente, y este es uno de los factores que aumentan el riesgo de sufrir una enfermedad".

La Dra. Gabriela Pocovi, de hecho, señala a todas aquellas afecciones que acaban en 'itis' como relacionadas con este proceso inflamatorio. Ejemplo de ello son las gastritis, colitis, dermatitis, cistitis, faringitis... en todas estas dolencias algo se inflama deforma crónica.

Pero también ocurre con otras patologías como las cardiovasculares o el cáncer. "Tienen un proceso inflamatorio de base", señala la especialista, que advierte de que muchas veces normalizamos los signos de inflamación hasta que acaban provocándonos una enfermedad.

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¿Cuáles son las enfermedades más comunes que aparecen por la inflamación?

La experta nos enumera varias enfermedadades relacionadas con este proceso inflamatorio:

  • Alergias como la rinitis alérgica, una congestión nasal, una urticaria crónica

  • Enfermedades del aparato digestivo como la gastritis, el intestino irritable, la colitis.

  • Enfermedades de la piel como la psoriasis, los eccemas, la dermatitis (que es, precisamente, una inflamación de la piel).

  • Enfermedades autoinmunes, que surgen cuando nuestro sistema inmune nos empieza a atacar debido a una inflamación mal controlada.

  • Las enfermedades oncológicas

  • También las enfermedades cardiovasculares, por ejemplo, un infarto se debe a la inflamación del endotelio vascular que hace que se cree una placa de la aterosclerosis que desencadene en un infarto de miocardio o un ictus.

  • Enfermedades en el aparato reproductivo como los miomas, los fibromas, los quistes en los ovarios, la endometriosis, asociada a dolor menstrual.

  • Dolor en cualquier parte del cuerpo producido por artritis, la inflamación de las articulaciones o dolor muscular,

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¿Qué podemos hacer para reducir la inflamación?

Existen muchos factores que causan inflamación. Por ejemplo, lo es la dieta, el estrés, la exposición a tóxicos, el sedentarismo, la pérdida de masa muscular, la exposición a ciertos virus como, por ejemplo, el causante de la COVID. También nos produce inflamación, el poco contacto con la naturaleza, el aislamiento, el déficit de vitamina D o de magnesio, que induce al organismo a un estado de estrés.

Por tanto, ¿qué podemos hacer para reducir esta inflamación? Actuar sobre todos aquellos factores modificables, nos recomienda la Dra. Gabriela Pocovi:

Dieta: la alimentación es clave. Adopta una alimentación antiinflamatoria, rica en frutas, verduras, rica, antioxidantes, en fibra, que es muy importante. Empezar a comer más alimentos naturales sin ningún tipo de procesamiento, carnes de calidad, más omega-3, más pescado azul, y, por supuesto, dejar de lado todo lo inflamatorio: las harinas refinadas, el azúcar y una gran cantidad de alimentos que nos pueden afectar.

Gestionar mejor el estrés. Para esto recomiendo el deporte, que es importantísimo preservar nuestra masa muscular. Hacer deporte, ejercicio de fuerza, hacer respiraciones, meditaciones e, inclusive, trabajar con profesionales de la psicología es clave para ayudarnos a gestionar un poquito mejor el plano emocional.

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¿En cuánto tiempo se puede recuperar un cuerpo inflamado?

"Se puede empezar a notar mejoría a las dos o tres semanas de haber empezado a poner en práctica todos estos consejos que disminuyen la inflamación", asegura la especialista que, en su libro, ofrece un protocolo para disminuir la inflamación. "De hecho, a la semana ya te puedes sentir más hinchada, menos inflamada, con menos retención de líquidos".

Lo que sí es cierto es que para ver cambios importantes en el sistema inmunitario y que se vea reflejado en los análisis tenemos que mantener ese protocolo por lo menos unos tres meses.

Eso sí, advierte de que no sirve adoptar este estilo de vida saludable y luego volver a los hábitos nocivos que nos producen inflamación. Como asegura la experta, hay que ser flexibles, pero, en general, hay que llevar un estilo de vida antiinflamatorio. Así, notaremos poco a poco mayor vitalidad, más energía, más ganas de hacer cosas, nuestro sueño va a mejorar, con el tiempo, el dolor disminuirá y los marcadores analíticos mejorarán.