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Kool & the Gang, la banda que evitó que la música disco fuera solo una moda pasajera, toca este jueves en el Luna Park

Robert “Kool” Bell, bajista y líder de Kool & the Gang, que toca este jueves en el Luna Park
Robert “Kool” Bell, bajista y líder de Kool & the Gang, que toca este jueves en el Luna Park

La diferencia entre el éxito y la gloria está en la persistencia, y Kool & the Gang es la prueba fehaciente de ello. La banda de Nueva Jersey se mantuvo en actividad por más de medio siglo con una mezcla de estilos (R&B, jazz, soul, disco) entramada con el pulso bailable como factor unificador. Tan solo basta con mirar el listado de las canciones más escuchadas en su perfil de Spotify (a saber: “Ladies Night”, “Get Down On It”, “Jungle Boogie”, “Cherish” y “Celebration”) para ratificar que sí, el grupo lleva ya bastantes años haciendo que el público ponga el cuerpo en movimiento, básicamente porque tienen el oficio suficiente para lograrlo.

Gran parte de la difusión de la obra de la banda se dio en el terreno cinematográfico: “Open Sesame” coronó una de las batallas de baile en Fiebre de sábado por la noche, el instrumental “Summer Madness” sonó en una escena introspectiva de Rocky, y el ya mencionado “Jungle Boogie” le dio un empujón al grupo en los noventa gracias a su inclusión en Pulp Fiction . Y aunque el pasado sigue dando sus frutos, Kool & the Gang no vive exclusivamente de la nostalgia. En 2021, la banda publicó Perfect Union, su vigésimo quinto álbum, y el disco es además el último testimonio de Roland Bell, uno de los fundadores del grupo, que murió en septiembre de 2020. “No habíamos sacado un disco en diez años. Sentimos que estamos muy bendecidos y queremos bajar ese mensaje al público”, explica su hermano, el bajista Robert “Kool” Bell, antes del show que Kool & the Gang dará este jueves en el Luna Park, que será además su regreso al país después de veinticuatro años.

-Más allá de lo que muestran sus hits, en la música de Kool & the Gang hay un cruce de estilos que van del R&B al soul y del rock a la música disco. ¿Esa mezcla fue premeditada en la búsqueda de una identidad?

-Es algo que creció con nosotros. Empezamos en 1964 escuchando jazz con John Coltrane y Ron Carter, y después apareció la revista Soul Town y nos transformamos en Soul Town Band, un grupo que intentaba copiar a Motown. Tuvimos que aprendernos todo ese tipo de canciones de sus artistas y entonces pasamos del jazz al R&B; después empezamos a escuchar a James Brown y nos cambiamos el nombre a Kool and the Flames, y tuvimos que volver a cambiarlo, porque James tenía a su banda, The Famous Flames, y así fue como llegamos a Kool & the Gang. Para ese momento, ya habíamos desarrollado un sonido propio que tenía un poco de todo eso: había jazz, r&b y soul, y ya lo podés ver en nuestro primer disco, de 1969.

-Kool & the Gang tiene la particularidad de ser una banda que entretiene al público, especialmente en tiempos difíciles ¿Lo toman como una carga o como una responsabilidad?

-Creo que es una responsabilidad hacer esto en épocas complicadas, como pasó con la Covid durante los últimos años. Tenés que tocar de todo y para todos. Nuestra música atravesó muchas épocas, y tenemos canciones como “Love and Understanding” o “Who’s Gonna Take the Weight” de los 70, y también había canciones más bailables como “Jungle Boogie” y “Hollywood Swinging” o “Summer Madness”, canciones más funky. Y para poder hacer que esto sea posible, trabajamos con un montón de gente distinta: hace unos años tocamos con Van Halen, como lo hicimos en su momento con Kid Rock, Elton John, Dire Straits, pero también con Gladys Knight y Marvin Gaye.

Kool & The Gang regresa a la Argentina en abril de este año
Gentileza Vicky Zapata


Robert “Kool” Bell, bajista y líder de Kool & The Gang (Gentileza Vicky Zapata/)

-¿Y cómo fue la experiencia de salir de gira con Van Halen y de tocar para su público, siendo de estilos tan distintos?

-Empezó con el festival de Glastonbury, donde tocamos junto a Coldplay, U2 y varias otras bandas rockeras. David Lee Roth nos vio a través de la BBC y se lo comentó a sus compañeros de banda, les dijo que quería que fuéramos sus teloneros compartiendo cartel y ellos le respondieron: “¿Estás seguro que te pegó bien lo que estás fumando? ¿Kool and the Gang y nosotros?” (se ríe). Era su regreso a la banda después de mucho tiempo y me dijo que ellos solían escuchar “Jungle Boogie” cuando estaban en Los Ángeles. Me dijo: “Ustedes tienen una canción llamada ‘Ladies Night’ y el 60 por ciento de mi público son mujeres. Además, ustedes tienen ‘Celebration’ y nosotros tenemos ‘Jump’, así que va a ser una fiesta”. Y tenía razón, porque los fans lo amaron. Empezábamos con algunos temas más rockeros, pero cuando llegábamos a “Get Down On It”, “Ladies Night” y “Jungle Boogie”, era efectivamente una fiesta. Esa es una de las cosas maravillosas de la música, poder tocar para distintos tipos de público.

-Además de ser una de las bandas en actividad desde hace más tiempo, también son una de las más sampleadas a través de la historia. ¿Lo toman como un honor?

-Esa fue una gran lección. En los 70 teníamos esta mezcla de jazz y funk sin cantantes, éramos un grupo sin vocalista. Hacíamos muchos temas con partes instrumentales y eso permitió que los artistas de hip hop pudieran decir “Wow, tienen esta partecita de la que podemos sacar este ritmo de batería”. Eso abrió la puerta para que pudieran samplear nuestra música, y es una de las razones por las que la música se volvió tan conocida años después. Madonna la usó, Janet Jackson también, hasta Will Smith lo hizo en “Summertime” (de su alter ego The Fresh Prince, de la serie acá conocida como El príncipe del rap). Ahora tenemos una patrulla que se encarga de rastrear esas cosas ¡Atrapen ese beat! (se ríe). Hablando en serio, es una bendición haber sido una referencia para los artistas de hip hop. ¡Hasta los Muppets versionaron nuestras canciones!

-A la par de la música, junto a tu hijo manejás The Kool Kids Foundation, una iniciativa sin fines de lucro. ¿En qué consiste?

-Fue algo que creó mi esposa, que murió hace cuatro años. Ella quería hacer algo para llevar la música a las escuelas, porque no hay en ningún lado. Cuando nosotros éramos chicos, había música en los colegios y podías aprender a tocar el trombón, la trompeta o el violín y tenías clases de música, y eso es algo que esta iniciativa busca recuperar. Cuando puedo, junto con mis hijos recaudamos fondos para la educación musical y para la educación a secas. No solo para que los chicos aprendan un instrumento, sino también a incentivarlos para formarse académicamente.

-¿Qué consejo le darías a cualquier músico para tener una carrera que se sostenga por más de cinco décadas?

-Tenés que trabajar duro y tomarte muy en serio lo que hagas. La industria musical tiene altos y bajos. Podés tener dos o tres discos muy exitosos, y después no tener un hit por diez años o más. Algunos se rinden demasiado rápido o buscan hacer otra cosa, pero solamente los fuertes sobreviven, así que tenés que desear realmente poder hacer esto y apuntar a lo más alto. Después hay muchas otras cosas que te pueden pasar en el camino: no tener un buen abogado, no tener un acuerdo sensato con una editorial, no saber tus derechos legales y no pagar tus impuestos (se ríe).