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La campaña de Absolut Vodka que levantó ámpula en EEUU con un mapa 'ideal' de México

Empty bottles are washed on a production line at the Absolut bottling facility in Ahus in this photo taken July 17, 2007. The Swedish government passed a law in June allowing the sale of state-owned Absolut vodka maker Vin & Spirit, a sale which analysts expect to be worth $5 billion to $6 billion. Picture taken July 17, 2007.  REUTERS/Bob Strong (SWEDEN)
Botellas vacías en una línea de producción en la planta de embotellado de Absolut en Ahus (Foto: REUTERS/Bob Strong). (Bob Strong / reuters)

Las campañas de publicidad de Absolut Vodka son unas de las más famosas, catalogadas como una auténtica galería de arte publicitario que ha convertido a la marca en todo un icono en la historia del siglo XX e incluso del arte contemporáneo.

La agencia de publicidad TBWA tuvo mucho que ver al conseguir diversos anuncios que no pasaron desapercibidos: por años mantuvo activa la campaña en que las botellas de este vodka sueco estaban integradas en diferentes rincones del mundo. Gracias a esto, la compañía se consolidó como una marca de referencia, un producto cosmopolita y aspiracional que incrementó exponencialmente su cuota de mercado.

Pero en 2008, en el marco de su campaña "In an Absolut World", la publicidad creada para México provocó una ira con amenazas de boicot por parte de los consumidores estadounidenses.

A mediados de 2007, TBWA cambió la tradicional campaña "Absolut Perfection" por la de "In an Absolut World", que mostraba mundos ideales no exentos de un cierto componente crítico.

Se invitó a los consumidores a enviar propuestas que se adaptaron a los diferentes mercados nacionales, como la de Times Square en la que los anuncios fueron sustituidos por obras de arte, hombres embarazados o políticos en campaña a los que les crecía la nariz en pleno mitin, fábrica que emite burbujas inofensivas en lugar de humo, escenas de bar donde la gente porta botones que muestran su salud mental.

"La nueva campaña responde visualmente a la pregunta '¿y si todo en el mundo fuera un poco más Absolut?'. No se trata necesariamente de la perfección, sino de mejorar el mundo viéndolo con ojos nuevos. A medida que se desarrolla la historia, puede esperar comentarios sobre temas e ideas grandes y pequeños, serios y humorísticos, atemporales y del momento", dijo entonces Rob Smiley, director creativo de TBWA/Chiat/Day/Nueva York.

Y en esta fantasía de mundo ideal, Absolut lanzó un anuncio en el que México extendía sus fronteras hasta los límites vigentes en 1848, cuando Texas, California, Arizona, Nevada, Utah, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming formaban parte del territorio mexicano (Texas en realidad se separó de México varios años antes para formar una república separatista y fue anexada voluntariamente por los Estados Unidos en 1846).

Aquel colorido e idealizado mapa se vio en vallas publicitarias, paradas de camión, revistas solo en el país latinoamericano.

Si bien se pudo tomar como una broma que sugería que en un mundo mejor los mexicanos aún controlarían la mayoría de lo que hoy es la Costa del Pacífico y el suroeste de Estados Unidos, algunos sugerían que se trataba de mostrar la disconformidad que los mexicanos sienten hacia el país vecino, mientras que para otros conservadores estadounidenses les pareció un atentado subversivo que incitaba a la población a rebelarse.

El fabricante de Absolut, Vin & Spirit, dijo que el anuncio fue creado "con una sensibilidad mexicana" y no estaba destinado al mercado estadounidense. "De ninguna manera tuvo la intención de ofender o menospreciar, ni aboga por una alteración de las fronteras, ni respalda ningún sentimiento antiestadounidense, ni refleja problemas de inmigración", escribió una portavoz en el sitio web de Absolut.

El diario Los Angeles Times realizó una encuesta sobre el aviso, que recibió más de 67 mil respuestas; el 62% de ellas estuvo de acuerdo con la frase "El anuncio es un insulto a los estadounidenses y voy a boicotear el producto". De hecho, el propietario de un bar de Richmond, California, escribió en la página de Absolut que nunca más volvería a servir su producto y haría descuentos en su competencia, además de decirles a todos sus familiares sobre la "maldad" sueca.

El agravio duró unos días pues toda la publicidad fue retirada. Y no volvió a hablarse del tema.

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