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¿Lo máximo en lujo doméstico? Hielo de diseño

Una aceituna congelada en su salmuera para un martini sucio en Nueva York, el 27 de febrero de 2023. Estilista de alimentos: Lauren LaPenna. (Julia Gartland/The New York Times)
Una aceituna congelada en su salmuera para un martini sucio en Nueva York, el 27 de febrero de 2023. Estilista de alimentos: Lauren LaPenna. (Julia Gartland/The New York Times)

A nadie le gusta tanto el hielo como a los estadounidenses. Es un chiste común, un rasgo de la personalidad nacional: las bebidas heladas son tan estadounidenses como el rock and roll, las camionetas pickup y los vasos para llevar.

Incluso desde 1895, Mark Twain escribió que el hielo se había convertido en algo tan inextricablemente ligado a Estados Unidos que “solo hay una especialidad entre nosotros, solo una cosa que pueda entrar en la amplia categoría de lo ‘estadounidense’. Es la devoción nacional por el agua helada”.

Durante años, cualquier hielo era bueno. Pero ahora está entrando en una nueva Edad Dorada. El agua helada, que a la mayoría de los estadounidenses no les cuesta prácticamente nada, se está redefiniendo como artículo de lujo.

En las fiestas de las marcas de moda, no pueden faltar los cubitos de hielo con el logotipo de la empresa. En las mesas de las bodas de lujo, están de moda las lucecitas en frascos y las flores silvestres suspendidas en cubitos de hielo de 14 dólares. Los creadores de TikTok obtienen 30 millones de visitas de la noche a la mañana (y sustanciosos cheques) al mostrar contenedores llenos de hielo, junto con enlaces a tiendas para comprar moldes de hielo especiales de todas las formas y tamaños. Y luego está el pináculo de la opulencia doméstica: una máquina de hielo para encimera que produce “pepitas de hielo” en forma de guijarros que antes solo se conseguía en las cadenas de comida rápida.

“Tengo casi 75 moldes de hielo”, afirma Kami Mehta, una TikToker que a fines del año pasado empezó a compartir las docenas de tipos de hielo de su congelador en Florida. Desde entonces, otros influentes han seguido su ejemplo, atrayendo a un público enorme: el hielo no es solo agua congelada para tu bebida, es un lienzo en blanco para tu arte.

“Es sorprendente la cantidad de gente que lo hace”, dice de los videos. “Ahora hay que ser creativos”.

Café servido sobre cubos de hielo de café en Nueva York, el 27 de febrero de 2023. Estilista de alimentos: Lauren LaPenna. (Julia Gartland/The New York Times)
Café servido sobre cubos de hielo de café en Nueva York, el 27 de febrero de 2023. Estilista de alimentos: Lauren LaPenna. (Julia Gartland/The New York Times)

Como en tantos otros ámbitos de la cultura, TikTok está abriendo camino. En el último año, #icetok, una etiqueta asociada con videos de cubos de hielo con casi 950 millones de visitas, se ha convertido en un fenómeno de las redes sociales. Los videos publicados con esta etiqueta incluyen tutoriales para hacer “hielo en polvo” y verter todo tipo de líquidos en máquinas de hielo (bienvenidos sean los cubos de hielo de salsa picante, los de la sopa SpaghettiOs y los que pudieran ser su némesis, los de Pepto Bismol).

Pero lo más popular entre el género TikTok es el subgénero de los videos de reabastecimiento de cajones de hielo, que son a su vez una rama de la manía #cleantok, o videos de TikTok dedicados a la limpieza del hogar que resultan extrañamente relajantes y arrasaron las redes sociales durante la pandemia. Los videos de reabastecimiento, que muestran a los usuarios decantando especias en tarros y reponiendo botes transparentes con productos de despensa, atraen a un gran público que anhela la organización o la comodidad de la repetición. El género es muy específico: reabastecimiento en el baño de visitas, reabastecimiento del café y reabastecimiento del cajón de las botanas.

Durante la pandemia, “creo que algunas personas hacían masa madre y kimchi y otras cubitos de hielo”, afirmó Camper English, quien escribe sobre cócteles y está obsesionado con los cubos de hielo pero es más conocido por introducir hace una década una técnica para hacer hielo cristalino entre los conocedores de los cócteles.

“Sé que ha habido un aumento constante, pero en los últimos seis meses se ha producido un cambio”, comentó English. “Me parece que está en todas partes, sobre todo con esos videos”.

Así es como se ve un video en el que se rellena el contenedor de hielo: se abre un cajón vacío del congelador y un par de manos, en este caso las de Mehta, introducen recipientes de plástico. A continuación, 13 tipos de hielo caen en cascada en cada recipiente. Primero, hielo en esferas, rectángulos diminutos, cubos grandes y formas de corazón. Luego, el hielo de colores: cubitos del tamaño de cajas de anillos rellenos de rodajas de naranja y lima; ladrillos rosas de hielo de frutas mezcladas para batidos; hielo cremoso de color avellana hecho con café congelado en forma de rosas, calabazas y bulldogs. El video, publicado en septiembre, tiene más de 17 millones de visitas.

“Es algo fascinante que forma parte de nuestra vida cotidiana”, comentó Leslie Kirchhoff, fundadora de Disco Cubes, una empresa de hielos personalizados creada hace 4 años en Los Ángeles. “Y puede ser tan emocionante o normal como quieras”.

Para Kirchhoff, el hielo se presentaba como un mercado sin explotar para la creatividad. “Siempre había querido ser inventora”, dice, “y la idea me vino de golpe cuando me di cuenta de que nadie hacía nada interesante con el hielo”. Con la marca Disco Cubes, crea hielo personalizado para eventos patrocinados para marcas y fiestas privadas.

Después de aprender el método de English para hacer hielo transparente, Kirchhoff desarrolló su propio método para suspender objetos en el hielo, sobre todo flores, productos y logotipos troquelados, un procedimiento “bastante intenso”, dice, que “requiere tres pasos cronometrados muy específicos a lo largo de tres días”. Vigila de cerca su proceso y cobra un precio elevado: “Lo menos que podemos cobrar por esferas florales son 8 dólares por esfera”, afirma. Si se trata de un logotipo suspendido o de una flor más cara, el precio base es de 14 dólares.

Los estadounidenses llevan siglos comercializando hielo.

“Estados Unidos tiene la industria del hielo más antigua del mundo”, afirma Jonathan Rees, profesor de Historia de la Universidad Estatal de Colorado-Pueblo, que ha publicado tres libros sobre el desarrollo de la refrigeración estadounidense. La industria nacional del hielo comenzó en 1806 de la mano de Frederic Tudor, quien “se propuso cultivar un mercado para el hielo: lo regalaba a los bares, así enganchaba a la gente y luego lo vendía”.

Según Rees, en 1860 los estadounidenses ya disfrutaban de hielo todo el año. Antes de la llegada de los congeladores, el hielo se cortaba en estanques y lagos de las regiones más frías y se enviaba a climas más cálidos, hasta Hawái. Para 1875, el vendedor de hielo era una figura omnipresente, que iba de puerta en puerta para llenar las neveras de “todas las casas, desde las más ricas a las más pobres”, dijo. La refrigeración eléctrica doméstica se perfeccionó en 1925 y las charolas para cubos de hielo no tardaron en aparecer.

Hoy en día se sigue utilizando la misma tecnología, pero la fabricación de hielo ha evolucionado.

Muchos amantes del hielo, en lugar de comprar decenas de moldes o aprender técnicas que requieren mucho tiempo, simplemente están invirtiendo en aparatos más sofisticados. En 2019, el gigante surcoreano de la electrónica LG lanzó un refrigerador equipado con un congelador que dispensa lo que la empresa llama Craft Ice, que incluye hielo en cubitos, hielo picado y esferas transparentes de hielo, lo que permite a los consumidores entretenerse, como dicen los anuncios, “como alguien que vive a lo grande”.

Rees, el historiador, cree que tener hielo de sobra es algo muy estadounidense. “Estamos dispuestos a gastar en algo que, básicamente, es gratis y ese es un indicador del valor que le damos”.

Estos son buenos tiempos para el hielo de especialidad. A continuación, te diremos cómo utilizar cada forma.

En los hogares y en las redes sociales, el hielo ya no viene en forma del predecible cubo. Hoy ya hay decenas de moldes y máquinas que pueden crear una figura de hielo distinta para cada ocasión. Ahora haremos un repaso por las formas más populares y las mejores maneras de usarlas.

— Palitos de hielo

Estos palitos delgados son ideales para las botellas térmicas de agua con una boca estrecha, de ahí su apodo: hielo para botellas de agua. Los moldes vienen con tapa y sin tapa (para evitar derrames) y tienen desde el tamaño de una papa frita hasta el de una salchicha. Puedes agregarles pepino o cáscaras de limón para mejorar tu hidratación.

— Cubos de hielo

No son como los cubitos que se crean en una bandeja de congelador normal. Son mucho más grandes, aproximadamente del tamaño de una caja para anillo y se pueden hacer en moldes de silicón. Puedes utilizar estos cubitos (que tardan más en derretirse) para todo tipo de bebidas, puedes colocar trozos de fruta, hierbas o cáscaras de cítricos o congelar café y batidos de fruta.

— Bolas de hielo

Son pequeñas, del tamaño de una canica, algo intermedio entre el hielo picado y el hielo en pepitas, y se pueden hacer en moldes, sin necesidad de un refrigerador caro. Puedes usarlas para enfriar bebidas con rapidez o preparar cócteles como los que se preparan con vino y se sirven en vasos metálicos, conocidos como cobblers, y los julepes.

— Esferas de hielo

Las esferas grandes de hielo cobraron popularidad en los bares de lujo que servían cócteles. Estas esferas funcionan muy bien para mantener fría una bebida, en especial las alcohólicas, ya que tardan en derretirse. Con el auge de los moldes de silicón, ahora pueden encontrarse en formas interesantes como de rosas y perros bulldog.

— Figuras de hielo

Al igual que con las esferas de hielo, ahora hay cientos de moldes de hielo únicos a la venta en internet que van más allá del simple cubito: mariposas, cactus, calaveras, estrellas, hexágonos y mucho más. Utiliza estos moldes para tu próxima fiesta o reunión temática, o simplemente porque te hace feliz.

c.2023 The New York Times Company