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Un ministro sudafricano niega que Ramaphosa esté considerando dimitir

Johannesburgo, 2 dic (EFE).- El ministro sudafricano de Energía y Minas, Gwede Mantashe, negó este viernes que el jefe del Estado, Cyril Ramaphosa, esté considerando presentar la dimisión por un escándalo de presunta corrupción.

"Sería prematuro que el presidente renunciara sin el debido proceso", afirmó Mantashe, importante dirigente del Congreso Nacional Africano CNA), que gobierna Sudáfrica desde 1994, en declaraciones a la televisión local Newzroom Afrika.

Sin embargo, dos ministras pidieron este jueves la renuncia del mandatario.

Una fue la ministra de Gobernanza Cooperativa y Asuntos Tradicionales, Nkosazana Dlamini-Zuma, exesposa del expresidente Jacob Zuma, quien perdió por poco la contienda por el liderazgo del CNA en 2017 ante Ramaphosa.

La otra es la ministra de Turismo, Lindiwe Sisulu, quien hizo campaña para ser elegida líder del CNA este mes.

Los rumores sobre una posible e inminente renuncia de Ramaphosa circularon este jueves después de que un panel independiente designado por el Parlamento de Sudáfrica hallara en un informe pruebas de que el presidente pudo violar leyes anticorrupción en el escándalo del robo millonario en su granja de Phala Phala (norte).

Mantashe afirmó que el Comité Ejecutivo Nacional del CNA mantendrá este viernes una "reunión especial" para analizar ese informe que permita tomar "decisiones formales", una iniciativa que calificó como "la más correcta".

Sin embargo, tras mantener un breve encuentro al que no asistió Ramaphosa, los líderes del partido aplazaron su decisión y aseguraron que se reunirán de nuevo antes del próximo martes, cuando el Parlamento del país debe debatir sobre el informe para decidir si inicia una investigación que podría llevar a una votación sobre la destitución del presidente.

Según el ministro sudafricano, Ramaphosa tiene "derecho a defenderse".

El panel de tres miembros, liderado por el expresidente del Tribunal Constitucional Sandile Ngcobo, debía analizar la moción interpuesta contra el presidente sudafricano por el partido opositor Movimiento Africano de Transformación (ATM, en inglés) en junio de este año.

El partido acusaba a Ramaphosa, entre otros cargos, de incumplir la Constitución, que prohíbe a los integrantes del Gobierno desempeñar otras labores profesionales remuneradas, después de que el presidente admitiera que se dedica a la venta de animales de presa, al asegurar que la cantidad robada provenía de ese negocio (donde son habituales los pagos en efectivo) y no de una operación de lavado de dinero.

El panel señaló que "prima facie" ("a primera vista"), el presidente pudo haber cometido una "violación grave" de varias leyes anticorrupción, además de haber incurrido en "mala conducta grave" al exponerse a un "conflicto entre sus responsabilidades oficiales y sus asuntos privados", unas acusaciones que Ramaphosa negó rotundamente.

El artículo 89 de la Constitución permite la destitución de un presidente en ejercicio por motivos de una violación grave de la Carta Magna, mala conducta o incapacidad para desempeñar las funciones propias del cargo.

El principal partido de la oposición, la Alianza Democrática (DA, en inglés), anunció este jueves que presentará una moción en el Parlamento para la disolución del Gobierno, lo que llevaría a unas elecciones anticipadas.

El escándalo estalló el pasado junio, cuando el exjefe de la agencia de Inteligencia del país Arthur Fraser interpuso una demanda contra el jefe de Estado, al que acusa de ocultar a la Policía y a la Hacienda sudafricanas un robo de casi 4 millones de euros escondidos en su granja de Phala Phala el 9 de febrero de 2020.

La Presidencia sudafricana ya negó en junio las acusaciones de Fraser y confirmó que se produjo un robo ese día, sin especificar la suma.

(c) Agencia EFE