Mira esta cuadrícula: ¿todas las líneas son rectas?

El test de la rejilla de Amsler es una herramienta de diagnóstico oftalmológico que permite detectar lo antes posible la degeneración macular. Descubre si aun conservas tu vista de lince

La cuadrícula de Amsler es una prueba médica que puede ayudar a detectar los primeros signos de la degeneración macular u otras enfermedades de la retina.

Aparte del día de la Hispanidad, ayer se celebró el Día Mundial de la Visión. En España hay más de 900.000 personas afectadas de “alta miopía” o miopía patológica, que puede producir problemas en el fondo de ojo y la retina.

Por ello hemos querido mostrarte la manera más directa de descubrir la calidad de tu visión. La rejilla de Amsler puede ayudar a detectar de forma precoz los primeros signos de una degeneración macular. Pero, evidentemente,  y en ningún caso sustituye a los exámenes visuales que los oftalmólogos realizan y a quienes debes dirigirte en caso de dudas.

Este test puede ayudarte a identificar la pérdida de visión. A veces no somos conscientes de nuestras dificultades visuales ya que, en las primeras fases, la enfermedad afecta a un solo ojo y la pérdida visual resulta poco evidente. Esto es lo que tienes que hacer:

1. Tápate un ojo con la mano sin presionar demasiado.

2. Mira al punto que se encuentra en el centro de la rejilla.

3. No dejes que el ojo pierda la fijación de ese punto central.

4. Todas las líneas de la rejilla deben estar rectas y todos los cuadrados deben tener la misma forma y tamaño. No debes notar ninguna distorsión en la rejilla.

5. Si alguna de las líneas desaparece, o aparece torcida, curvada, ondulada o descolorida, consulta inmediatamente a un especialista para que le realice un test visual completo.

6. Ahora haz el mismo test con el otro ojo.

Además de proponerte este sencillo test, para que sepas a qué puedes enfrentarte, nos hemos puesto en contacto con el Dr. Álvaro Fernández-Vega, subdirector médico y director de la Unidad de Retina y Vítreo del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, quien nos ha ofrecido una visión actualizada de las principales causas de enfermedad de la retina y las estrategias más eficaces para hacerles frente, tanto desde el punto de vista de la prevención como con la utilización de los últimos tratamientos y técnicas disponibles para combatirlas.

Los síntomas iniciales de esta patología están asociados a una visión distorsionada y a la inadecuada presencia de líneas curvas en la percepción de las imágenes que el individuo está enfocando

Según ha recordado el especialista, las principales causas de enfermedad de la retina son miopía patológica, retinopatía diabética y enfermedades vasculares de la retina, degeneración macular asociada a la edad y otras enfermedades de la mácula y el desprendimiento de la retina.

¿Te bailan las letras? Es una señal de alerta de pérdida visual. Cuando la vida se vuelve borrosa y nos cuesta leer, conducir o realizar otras actividades cotidianas es el momento de tomar medidas para frenar la degeneración macular.

La miopía patológica, diferente de la normal y propia de pacientes denominados ‘altos miopes’, puede producir problemas importantes en el fondo de ojo y la retina. Esta es la primera causa de afiliación a la ONCE en España. Hay más de 900.000 altos miopes en el país y su prevalencia se ha ido incrementando en los últimos años, siendo la cuarta causa de enfermedad visual, tras las cataratas, el glaucoma y la retinopatía diabética.

También puede causar enfermedad del centro de la visión, afectando a la mácula, que es como se denomina la zona central de la retina, y se asocia con frecuencia con daño del nervio óptico.

Por otro lado, la diabetes, descrita como una de las epidemias más importantes del siglo XXI, con 500 millones de diabéticos en el mundo en el año 2030, según la Organización Mundial de la Salud, tiene un importante impacto en la salud visual. Aproximadamente el 25 por ciento de las personas afectadas por la diabetes tienen algún grado de retinopatía diabética.

La mácula o mancha amarilla es la responsable de la visión discriminativa que percibe el detalle de los objetos. También es donde nuestra visión adquiere perspectiva de espacio.

Otra dolencia que va en aumento es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), un proceso degenerativo de la mácula que no conduce a la ceguera total, pues los pacientes conservan la visión lateral o periférica, pero sí puede producir ceguera legal al impedirles leer y realizar trabajos de precisión. Es la principal causa de pérdida visual irreversible en personas mayores de 50 años.

Adicionalmente, las enfermedades hereditarias de la retina son un grupo amplio y heterogéneo de enfermedades de la retina que tienen su origen en alteraciones genéticas. La más frecuente de las enfermedades genéticas de la retina es la retinosis o retinitis pigmentaria, que afecta a una de cada 4000 personas de la población general y es de curso lento pero progresivo.

Señales de alerta

Según recuerda la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera con motivo del Día Mundial de la Visión, cuatro de cada cinco casos de ceguera (el 80 por ciento) podrían evitarse.

Entre los posibles signos de alarma se incluyen una visión borrosa, tener dificultades para distinguir los colores, percibir como distorsionadas u onduladas las líneas rectas o sufrir bloqueo de la visión central (percibir espacios negros o vacíos). En algún momento de nuestra vida empezamos a notar estas señales. Identificarlas a tiempo e ir al oftalmólogo nos ayudará a evitar la cegura prematura.

Segun cuenta el especialista, el desprendimiento de la retina, en personas miopes o en las personas normales, está causado por el humor vítreo, el gel transparente que rellena la cavidad de dentro del ojo.

“Este gel se encuentra íntimamente adherido a la retina. Generalmente, contiene en su interior pequeñas condensaciones de colágeno, que somos capaces de ver cuando miramos contra una superficie blanca o al cielo en un día claro”, añade Fernández-Vega.

Estas “moscas volantes” son normales y todos las tenemos. Pero en algún momento de nuestra vida, al envejecer este gel, va a colapsarse y a separarse de la pared del fondo de ojo y en ese momento notaremos un cambio brusco en estas “moscas volantes”, que cambiarán y aumentarán de forma significativa, con visión de luces y relámpagos, incluso.

Durante esta separación, un pequeño porcentaje de personas va a sufrir un tirón de la retina y la rotura de la misma, produciéndose un desgarro retiniano. Si se produce este desgarro, en muy poco tiempo, se va a colar líquido por esa rotura, separando la retina de la pared del globo ocular y causando una grave pérdida visual. Es importante acudir al oftalmólogo inmediatamente cuando esta sintomatología se produce, pues si se trata a tiempo, se puede realizar una soldadura del desgarro con láser y prevenir el desprendimiento de la retina.

Por otro lado, las enfermedades de la mácula producen también una sintomatología visual muy clara, que nos debe hacer buscar ayuda especializada: las líneas rectas (verjas, azulejos, baldosas, bordes de las puertas etc.) se curvan u ondulan. En ocasiones puede apreciarse una zona fija borrada en la zona próxima a centro de nuestra visión o una pérdida de la capacidad de lectura. Si en alguno de los dos ojos notamos esta sintomatología, debemos acudir también al oftalmólogo, pues iniciar el tratamiento lo antes posible es importante para obtener mejores resultados.

Las personas de edad avanzada, los fumadores, los sujetos de raza blanca o con antecedentes familiares de la enfermedad tienen más riesgo de desarrollarla.

Otras teorías ‘culpan’ de este problema a las radiaciones ultravioleta o a ciertos factores nutricionales. De momento, y debido a este desconocimiento, no existe ninguna medida que sea efectiva en la prevención de la degeneración macular. Evitar el tabaco, llevar una buena alimentación y tomar los suplementos vitamínicos recomendados son las únicas recetas que podrían reducir el riesgo.

Tratamientos y avances

El Dr. Álvaro Fernández-Vega insiste en la importancia de la prevención y conocer los síntomas que ha explicado anteriormente para detectar patologías y poderlas solucionar a tiempo para evitar desprendimiento de retina. En aquellos pacientes en los cuales ya se ha producido desprendimiento de la retina es necesario realizar tratamiento quirúrgico. Las técnicas actuales han mejorado muchísimo el pronóstico de esta afección.

Las maculopatías traccionales (agujeros maculares, membranas epirretinianas y otras) también se tratan mediante cirugía. Las maculopatías neovasculares (por ejemplo, por miopía o por degeneración macular asociada a la edad) han comenzado a poder ser tratadas los últimos años, a raíz de la aparición de los nuevos medicamentos antiangiogénicos.

Los diabéticos deben saber que la mayor parte de su tratamiento depende de ellos mismo. Es fundamental el adecuado control de los niveles de glucosa, de los lípidos sanguíneos y de la presión arterial. La actividad física moderada realizada diariamente y el control del peso son también estrategias útiles en este contexto. Si se desarrolla la retinopatía, además de este control, pueden ser tratados con medicaciones antiangiogénicas corticoides intraoculares y láser.

En todas estas enfermedades se han producido en los últimos tiempos avances muy importantes tanto en cuanto al tratamiento, como en la tecnología que permite un diagnóstico mucho más preciso y menos invasivo. Entre otros, el Dr. Álvaro Fernández-Vega destaca:

  • La tomografía de coherencia óptica para ver con detalle el tejido de la retina (como si se tratara de una biopsia).
  • La angio-OCT otra técnica no invasiva para mostrar los vasos sanguíneos de la retina.
  • Y los nuevos retinógrafos para obtener imágenes de la retina en toda su extensión, así como el instrumental de visualización quirúrgica que hacen más fáciles las intervenciones.

En realidad, las enfermedades genéticas de la retina son las únicas que siguen sin tener un tratamiento efectivo, aunque hay distintas líneas de investigación avanzadas que pueden ofrecer resultados muy prometedores a medio plazo en terapia génica, neuroprotección, trasplantes celulares y utilización de chips electrónicos de estimulación.

En este vídeo tienes un resumen de los tratamientos que te estamos contando y de cómo prevenir las enfermedades que afectan a la retina.

Terapia no invasiva de última generación

Expertos de la Fundación del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega han puesto en marcha un proyecto puntero que analiza el efecto neuroprotector de la luz roja. Esta línea de investigación se desarrolla en colaboración con el Prof. Neville Osborne, investigador principal de la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO) y Catedrático de la Universidad de Oxford (Reino Unido).

El equipo de Neurobiología de la Retina de la Fundación de Investigación Oftalmológica que lleva adelante el proyecto está analizando la capacidad de la luz roja para mejorar la supervivencia de las células afectadas por el glaucoma o la DMAE, así como sus beneficios en otra serie de enfermedades oculares.

“Esta línea de investigación, aunque aún se encuentra en fase de desarrollo, tiene el potencial de ofrecer a los pacientes estrategias terapéuticas no invasivas”, ha explicado el Prof. Neville.

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