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Muere el yerno de los príncipes Michael de Kent (los primos incómodos de Isabel II) a los 45 años

Thomas Kingston con su esposa Lady Gabriella credit:Bang Showbiz
Thomas Kingston con su esposa Lady Gabriella credit:Bang Showbiz

El cuerpo sin vida del financiero Thomas Kingston fue encontrado en un domicilio de Gloucestershire el pasado domingo por la noche, pero su muerte no había trascendido hasta ahora. El fallecido estaba casado con Lady Gabriella Kingston, prima segunda del rey Carlos de Inglaterra e hija de los príncipes Michael de Kent, a quienes se conocía popularmente como los primos incómodos de Isabel II.

El palacio de Buckingham se ha encargado de confirmar la noticia por medio de un comunicado que comienza anunciando que el rey y la reina han sido informados del fallecimiento de Thomas, y continúa haciendo llegar sus más sinceros pensamientos y oraciones a Gabriella y a toda la familia Kingston. A este mensaje le ha seguido otro difundido en nombre de Lady Gabriella Kingston, los padres y las hermanas de Thomas, donde no se menciona la causa de su muerte.

"Tom era un hombre excepcional que iluminó la vida de todos los que le conocieron. Su muerte ha sido una gran conmoción para toda la familia y os pedimos que respetéis nuestra intimidad mientras lloramos su fallecimiento".

Al parecer, los servicios de emergencia acudieron al lugar de los hechos poco después de las seis de la tarde del domingo. Se llevará a cabo una investigación para establecer la causa de la muerte, pero se ha descartado que se produjera en circunstancias sospechosas que pudieran apuntar a un posible crimen o que hubiera otras personas involucradas. Tampoco parece que el fallecimiento de Thomas haya sido la razón por la que el príncipe de Gales canceló en el último momento su asistencia al servicio funerario en memoria de su padrino, el rey Constantino II.

Quien sí acudió al evento fue el príncipe Michael de Kent, el suegro de Thomas y uno de los primos más conocidos de la fallecida Isabel II. Él fue uno de los pajes en su boda con el duque de Edimburgo y se le consideró durante mucho tiempo uno de sus consejeros más fieles, aunque también ha protagonizado más de un escándalo por sus conexiones con el Kremlin o las salidas de tono de su esposa Marie-Christine.

Aunque nunca formaron parte oficialmente de la 'nómina' de royals en activo, es decir, no se les consideraba 'miembros en activo' de la monarquía, los príncipes Michael de Kent sí que acudían a decenas de eventos cada año relacionados con la familia real en calidad de Altezas Reales, el título que Michael perdió por amor al casarse con su esposa, divorciada y católica, y que recuperó en 2013 gracias a un cambio en la ley de sucesiones.

Hace un par de años anunciaron su decisión de retirarse de la vida pública, que se enmarcaba en un cambio de estrategia liderado por Carlos para reducir el núcleo duro de la monarquía y librarse de paso de elementos incómodos como su propio hermano, el príncipe Andrés, cuya popularidad ya ha caído en picado por aquel entonces por el acuerdo extrajudicial al que llegó con la mujer que le acusa de haber abusado de ella cuando era menor de edad en el marco del red de prostitución del fallecido Jeffrey Epstein.

En el caso del matrimonio de príncipes, antes de dar un paso atrás se despidieron con un último escándalo. La princesa Michael de Kent -ese es el título oficial de Marie-Christine- se convirtió en un auténtico problema a la hora de defender a la familia real de las acusaciones de racismo que el príncipe Harry y Meghan Markle realizaron en su contra tras renunciar a su rol institucional en marzo de 2020. Ella fue la mujer que lució un broche conocido como Blackamoor o Moretti, original de Venecia en el siglo XVI, con el busto de un hombre negro en una cena de gala a la que acudieron también los duques de Sussex. Estas piezas retratan normalmente a los afroamericanos como sirvientes y se consideró un insulto velado a Meghan, cuya madre es afroamericana, pero la princesa lo negó más tarde disculpándose si había ofendido a alguien.