Nia: “Quería conectar con el público latino y Viña del Mar es el mejor lugar para hacerlo"
Viña del Mar (Chile), 26 feb (EFE).- La cantante española Nia Correia, una de las favoritas de la competencia internacional del Festival de Viña del Mar, asegura que el mayor premio será que sus actuaciones en la emblemática Quinta Vergara le abran la puerta al resto de escenarios de Latinoamérica.
“Espero y deseo que el premio del festival para mí sea poder venir más veces a hacer conciertos aquí”, dijo a EFE en Viña del Mar la representante de España en el certamen, que recorrió los más de 10.000 kilómetros que la separan de Chile para optar a la prestigiosa Gaviota de Plata pero, sobre todo, para acercarse a la audiencia latinoamericana desde el mayor evento cultural del continente.
“Decidí presentarme porque quería conectar con el público latino y creo que no hay mejor manera de hacerlo que en este festival”, explicó la artista originaria de Canaria tras su primera actuación, que la dejó “super feliz” y le consiguió el segundo mejor puntaje del certamen.
La artista ofreció un vibrante espectáculo en el que cantó y bailó al ritmo de la primera salsa que compuso, ‘Caminito de Lamento’, una canción dedicada al empoderamiento y la liberación que abre su primer álbum de estudio, ‘PaloSanto’ (2023), y que “representa mucho” para ella.
Operación Triunfo, una ventana "al mundo"
Originaria de Las Palmas de Gran Canaria, Nia saltó a la fama al ganar Operación Triunfo (OT) en 2020, un concurso que, recuerda, “me dio la posibilidad de que la gente me conociera y de presentar al mundo lo que soy”, pero con el que nunca se imaginó que también conseguiría fieles seguidores en la otra punta del mundo.
“Yo no sabía que había tanta gente que siguió OT desde aquí. Hice una quedada en Santiago y me emocioné porque vinieron muchísimas personas, que no sabía que me estaban dando tanto cariño y amor. Ahora sé que puedo hacer un concierto aquí porque va a venir gente”, cuenta.
Su impecable paso por el concurso evidenció la gran capacidad de trabajo de la artista, que se preparó durante tres meses para su primera actuación en Latinoamérica, pero el secreto para llegar al público, confiesa, es mostrarse tal como es.
“La mejor manera de llegar a la gente es siendo de lo más honesta posible. Cuando más mi esencia tiene lo que hago y más yo soy, es cuando conecta. Y al subirme al escenario es lo mismo, si yo me lo paso bien, la gente que me está viendo también”, explica.
El difícil compromiso con la salsa
Nia, que creció rodeada de música latina como las rancheras o los boleros, decidió comprometerse con la salsa desde el inicio de su carrera porque es el género que más disfruta y porque interpretarlo le transmite “una sensación que no me la genera nada más en el mundo”.
Pese a ello, admite que durante su trayectoria ha tenido que enfrentarse a “muchos ‘no’” debido a que “la música tropical en España cuesta mucho más, ya no solo que la gente la escuche, sino hacerla, porque para hacer salsa tienes que ser buen músico y llevarla dentro”.
A las dificultades de apostar por la salsa se sumó la compleja decisión de trabajar sin el respaldo de una discográfica, que tomó en 2022, tras dos años de estar bajo el paraguas de Sony.
“Era una artista en desarrollo, había que hacer un trabajo y tener paciencia y son cosas que no pasaron. Para ser libre y poder hacer lo que a mí me gustaba tuve que tomar mi camino”, relata la cantante, que admite que “es más difícil” no contar con el apoyo económico y los contactos de una empresa musical.
Orgullosa de haber superado las adversidades y emocionada por haber llegado hasta el Festival de Viña, donde siempre soñó estar, la cantante concluye: “me está yendo bien, disfruto lo que hago y vivo de la música. No necesito más”.
Paula Padilla Argelich
(c) Agencia EFE