Otra ventaja del mindfulness: mejoraría tu vida sexual

El mindfulness es una práctica de meditación que, entre otras cosas, te ayudaría a estar más presente y concentrado, además de que ayudaría a reducir el estrés y mejorar el sueño. Sin embargo, una investigación reciente sugiere que también favorecería a tu vida sexual.

Una mejor vida sexual podría estar asociada a practicar mindfulness. Foto: Milkos / iStockphoto

El estudio reunió a 194 personas, todas casadas y heterosexuales de 35 a 60 años de edad. Entre los resultados publicados en la revista Journal of Sex & Marital Therapy, se descubrió que quienes practicaban mindfulness reportaban estar más sexualmente satisfechos y tener una mejor autoestima que los que no estaban familiarizados con esta práctica.

“Puede parecer contrario”, explicó Chelom E. Leavitt, coautora del estudio y profesora adjunta de la universidad Brigham Young, en EEUU, “pero hacer las cosas de manera más lenta, estar menos enfocado en metas o resultados y ser más intencional, realmente ayudaría a las personas a sentirse mejor, más cerca de su pareja y a tener una experiencia sexual más satisfactoria” agregó

En la investigación se halló una particularidad: fueron las mujeres quienes más mostraban esta diferencia reportando mayor satisfacción sexual practicando mindfulness, en comparación con los hombres. Esto parece ir de la mano con un estudio de 2018, publicado en la misma revista, en el que las mujeres que meditaban reportaron tener una mejor vida sexual que las que no.

También te puede interesar:   Para mejorar tu vida sexual come más pescado, lo dice la ciencia

Sin embargo, esto no descarta los beneficios del mindfulness para los hombres.

  • Un estudio, publicado en la revista Journal of Sexual Medicine concluyó que esta práctica de meditación ayudaría a superar la disfunción eréctil.
  • También podría ayudar a tratar la eyaculación precoz, la eyaculación retardada y el bajo deseo sexual, de acuerdo con otro estudio publicado en Canadian Journal of Human Sexuality,

Actualmente, se están recabando más datos con un estudio de seguimiento cuyo propósito es enseñar mindfulness a parejas para ver si esto realmente genera una diferencia en su vida sexual.

Resultados basados en la ciencia

Leavitt agregó que estos hallazgos sobre las ventajas del mindfulness resultan ‘refrescantes’, ya que están basados en la ciencia, y no son solo una suposición de moda.

“Una persona podría mejorar su relación sexual con un poco de instrucción y práctica. No requiere nuevas posiciones o un talento especial. Un mejor sexo puede ser tan simple como ir un poco más despacio, ser menos crítico contigo mismo y tu pareja, y prestar más atención al tacto, excitación y conexión que se siente” concluyó Leavitt.

Cómo arrancar con el mindfulness

Como cualquier actividad, se trata de práctica, por lo que es normal que al inicio te desesperes un poco o no aguantes todo el tiempo. Y también, no esperes recibir todos los beneficios de este tipo de meditación si no eres constante, como recuerda el psicólogo y educador Nick Wignall.

El mindfulness es una práctica sencilla, pero requiere de constancia. Foto: sirup / iStockphoto

 

Antes de comenzar a meditar, Wignall recomienda elegir una hora para practicar, haciendo un hueco de 20 minutos en tu jornada, al menos 5 veces por semana. Si se te hace mucho tiempo, empieza con 5 minutos los primeros días, y después que sean 10. Para el séptimo día ya podrías intentar llegar a 20.

También te puede interesar: Mindfulness: podríamos estar haciéndolo mal

Elegir el lugar también es importante. Lo mejor es que sea un espacio cómodo donde puedas sentarte y descansar la espalda, pero que no te facilite quedarte dormido.

Una vez hecho esto puedes empezar con la práctica:

  • Cierra los ojos y enfoca tu atención en tu respiración y en  todas las sensaciones asociadas con el movimiento del aire en tu cuerpo. Respira de forma normal. La idea es entrenar tu atención.

Eso es todo.

Seguramente te distraerás varias veces, y está bien. Se trata justo de darte cuenta de cuánto de distraes y de regresar tu atención a la respiración, a lo que estás haciendo en ese momento.

Hacerlo solo es posible, pero a muchos se les dificulta. Si es tu caso, es bueno encontrar a alguien que se sume a esta práctica contigo, o unirte a un grupo en el que te guiarán y podría ser más sencillo.

@travesabarros