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Paul McCartney y sus dedicatorias en español en el Foro Sol

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 15 (EL UNIVERSAL).- Los años no han podido dejar atrás la potencia de la música de The Beatles, y tampoco la energía de Paul McCartney que a sus 81 años se mostró enérgico, alegre, carismático, y hasta bromista, excitando a su público en la Ciudad de México.

Y no es casualidad que entre los países de la gira se encuentre México, además de Brasil y Australia, y los fans se dieron cuenta del porqué. Respondieron a cada canción de la misma forma de siempre, abrazaron a McCartney como si se tratara de un amigo que no se ve hace mucho tiempo pero que se conoce a la perfección.

Cantando todos los temas de memoria, desde "Love me do", hasta "Hey Jude", pasando por canciones como "Band on The Run", y "Let It Be", o bailando y brincando con "Obla di Obla da" y "Get Back", haciendo un repaso de sus composiciones más memorables.

Además, Paul vino decidido a mostrar su mejor español: "Son una bola de locos", dijo bromeando a mitad de concierto y desató las risas demostrando ternura al ex Beatle.

Se tomó el tiempo de dedicar canciones, primero a su público: "Esta es para ti, yo también te love you", respondió mezclando los idiomas, dedicándole "Something", con la que también recordó a George Harrison

En el repaso de dedicatorias, Paul no se olvidó de Lennon cuando interpretó "I've got a feeling" proyectando la imagen de su amigo cantando, en un vídeo de cuando grabaron el disco "Let It Be" en una azotea.

Dedicó también "My Valentine" a Linda McCartney, su esposa, recordándola con sus fans "Está canción es para mi amada esposa, ella vive y se encuentra entre ustedes", dijo Paul.

"Son a toda madre", continuó el cantante, antes de finalizar con las canciones más emotivas, muchas de las más recordadas con The Beatles "Helter skelter", "Golden Slumbres", y "The end", como su nombre lo dice, para despedirse de su gente.

Paul tendrá otra fecha antes de despedirse de México, país con quién no solo mantiene un gran vínculo, sino que lo sigue alimentando, aunque quizá sin saberlo, pues desde personas de la tercera edad hasta niños fueron a escucharlo, en otra noche que esas 65 mil personas recordarán para siempre.