Cinco platillos para preparar entre semana

·12  min de lectura
Pechugas de pollo con ajo, jengibre, cilantro y menta de Priya Krishna. Estilista de alimentos: Vivian Lui. (Rómulo Yanes/The New York Times)
Pechugas de pollo con ajo, jengibre, cilantro y menta de Priya Krishna. Estilista de alimentos: Vivian Lui. (Rómulo Yanes/The New York Times)
Ensalada de maíz a la parrilla y aguacate con aderezo de queso feta. Estilista de alimentos: Simon Andrews. (David Malosh/The New York Times)
Ensalada de maíz a la parrilla y aguacate con aderezo de queso feta. Estilista de alimentos: Simon Andrews. (David Malosh/The New York Times)

Mi dieta durante la cuarentena ha cambiado considerablemente en las últimas semanas: ahora tengo mucho más acceso a verduras frescas, lo que ha significado ensaladas en abundancia. Esta ganancia inesperada me ha recordado que una gran ensalada es un verdadero lujo. (También estoy devorando bayas frescas y horneadas en postres).

A continuación, te comparto dos recetas de ensaladas (o centradas en la ensalada), junto con otras brillantes y satisfactorias cenas para los días venideros. Estos son cinco platillos para la semana:

1. Pechugas de pollo al ajo y jengibre con cilantro y menta.

Priya Krishna publicó esta receta secreta de familia en su libro de cocina “Indian-ish”, y escribió que es legendaria entre sus primos. El método de aquí produce resultados deliciosos: pollo jugoso, condimentado con un marinado sumamente picante y fragante.

Rinde para 4 porciones

Tiempo total de preparación: 35 minutos, más el marinado

Ingredientes:

8 dientes de ajo, picados

2 cucharadas de jengibre fresco picado

1 cucharada de hojas de menta fresca finamente picadas, y más para adornar

1 cucharada de hojas de cilantro fresco finamente picadas, y más para adornar

3 cucharadas de jugo de limón fresco (de 1 limón)

3 cucharadas soperas más 1 cucharadita de aceite de oliva

1 cucharada de semillas de cilantro molido

1 cucharadita de cúrcuma molida

1 cucharadita de amchur (polvo de mango seco), opcional

1/2 cucharadita de polvo de chile rojo, como cayena molida

3/4 de cucharadita de sal kosher

4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel (de 225 a 300 gramos cada una)

Preparación:

1. Haz el marinado: Añade el ajo, el jengibre, la menta, el cilantro, el zumo de limón y 3 cucharadas de aceite a una bolsa grande que se pueda volver a cerrar. Sella la bolsa y masajea para combinar los ingredientes y formar una pasta. Añade la semilla de cilantro, la cúrcuma, el amchur (si lo usas), el chile rojo en polvo y la sal, y sella la bolsa. Agítala o masajéela para que se unan los ingredientes.

2. Coloca las pechugas de pollo en el marinado y sella la bolsa herméticamente. Usa tus manos para masajear suavemente el marinado sobre las pechugas de pollo hasta que cada pechuga esté cubierta. Refrigera 2 horas como mínimo y toda la noche como máximo.

3. Calienta una sartén grande con tapa a fuego medio alto. Una vez que la sartén esté bien caliente, añade el aceite, haciendo girar la sartén para cubrir toda la superficie. Reduce el fuego a medio, saca el pollo del marinado y agita suavemente para eliminar el exceso de marinado. Añádelo a la sartén. Por tandas, si es necesario, cuece las pechugas, sin tocarlas, de 1 a 2 minutos hasta que se doren ligeramente por debajo, luego voltéalas y cuécelas durante 1 o 2 minutos hasta que se doren ligeramente por el otro lado.

4. Reduce el fuego a bajo, cubre y cocina el pollo durante 10 minutos (¡sin mirar!). Apaga la hornilla (si tienes una estufa eléctrica, quita el sartén del fuego) y deja que el pollo repose, cubierto, durante 10 o 15 minutos, dependiendo del grosor de las pechugas. No levantes la tapa o liberarás el vapor caliente con el que el pollo se termina de cocer.
Revisa que las pechugas estén bien cocidas: no debería haber nada de color rosa en el medio. Si tienes un termómetro de carne, el pollo debe registrar al menos 75 grados Celsius. Coloca el pollo en una tabla de picar, y corta cada pechuga en tiras. Adorna con menta y cilantro.

2. Ensalada de maíz y aguacate a la parrilla con aderezo de queso feta

Quiero comer esta ensalada ahora mismo, pero me conformaría con cenarla esta noche. La receta de Sue Li podría funcionar como un plato principal ligero, o podrías intentar hacerla rendir más añadiendo granos (yo empezaría con farro), o poner pescado con algo de sazón en la parrilla o en la sartén, y servir eso para la cena también.

Rinde para 4 a 6 porciones

Tiempo total de preparación: 30 minutos

Ingredientes:

6 elotes o mazorcas de maíz (alrededor de kilo y medio), desgranados y sin seda

1 manojo de cebolletas (unas 6), recortadas

1 jalapeño, sin semillas, cortado a lo largo y a la mitad

3 cucharadas de aceite de oliva

Sal kosher y pimienta negra

113 gramos de queso feta, desmoronado (alrededor de 3/4 de taza)

1/3 de taza de suero de mantequilla

1 cucharadita de cáscara de limón recién rallada más 1 cucharada de jugo de limón

1 diente de ajo pequeño, rallado

1/4 de taza de cebollín fresco picado

1/4 de taza de perejil fresco finamente picado

1 lechuga romana de cabeza mediana, cortada en trozos del tamaño de un bocado (unas 8 tazas)

2 aguacates, en rodajas

Preparación:

1. Calienta una parrilla o sartén a fuego medio alto. Con una brocha unta el maíz, las cebolletas y el jalapeño con el aceite y sazona con sal y pimienta. Coloca los elotes en la parrilla y ásalos, volteando ocasionalmente, hasta que los granos de maíz se doren en algunos puntos, de 6 a 8 minutos, y hasta que las cebolletas y el jalapeño estén carbonizados por todas partes y tiernos, de 9 a 10 minutos. Pon las verduras en una tabla de picar y déjalas enfriar un poco.

2. En un tazón mediano, usando un batidor, tritura el queso feta hasta formar una pasta gruesa. Incorpora batiendo el suero de mantequilla, la cáscara de limón, el jugo y el ajo, y luego agrega el cebollín y el perejil. Pica finamente el jalapeño carbonizado y mézclalo con el aderezo de feta; sazona con sal y pimienta.

3. En un cuenco grande, mezcla la lechuga con la mitad del aderezo de feta y disponla sobre una bandeja. Corta los granos de maíz de la mazorca o elote y pica las cebolletas en trozos del tamaño de un bocado. Coloca las rebanadas de aguacate, el maíz y las cebolletas sobre la lechuga. Sirve con el resto del aderezo.

3. Salmón horneado con arroz al miso y vinagreta de jengibre y cebolleta

Hay una buena variedad de sabores y texturas en esta platillo de Kay Chun, considerando lo simple que es: sedoso y rico salmón asado; arroz esponjoso cocinado con miso; col rallada u otra verdura crujiente a su lado; aderezo de jengibre y cebolleta para cubrirlo todo.

Rinde para 4 porciones

Tiempo total de preparación: 30 minutos

1/4 de taza de miso blanco o dulce

1 1/2 tazas de basmati u otro arroz de grano largo

4 (170 gramos) filetes de salmón con piel

2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen

Sal kosher y pimienta negra

1/4 de taza de salsa de soya baja en sodio

1/4 de taza de cebolletas picadas y más para adornar

1 cucharada de vinagre blanco destilado o vinagre de arroz sin condimentar

1 cucharada de jengibre fresco picado

4 tazas de col finamente picada; puede ser col rizada, de Napa o de Saboya (aproximadamente 280 gramos)

Aceite de ajonjolí tostado para servir

1. Calienta el horno a 218 grados Celsius. En una cacerola mediana, bate el miso con 2 1/4 tazas de agua hasta que se disuelva. Añade el arroz y ponlo a hervir. Cúbrelo, reduce el fuego a bajo y deja que el arroz se cueza hasta que todo el líquido se haya absorbido y el arroz esté tierno, unos 15 minutos. Retira del fuego y déjalo reposar durante 5 minutos. Esponja el arroz con un tenedor (estará un poco pegajoso).

2. Sobre una bandeja de hornear con borde, unta aceite de oliva en el salmón, sazónalo con sal y pimienta y déjalo con la piel hacia arriba. Mételo al horno para que se ase, de 8 a 10 minutos, hasta que el pescado esté opaco y cocido a término medio.

3. En un tazón pequeño, mezcla la salsa de soya, las cebolletas, el vinagre y el jengibre, y salpimienta al gusto.

4. Distribuye el arroz con miso y la col en diferentes tazones. Coloca encima el salmón y luego añade la vinagreta de jengibre y el aceite de ajonjolí.

4. Pasta al limón con calabacitas y hierbas frescas

En el verano me gusta añadirle calabacitas salteadas a la pasta, para una cena no muy pesada pero que satisfaga. Esta receta de Colu Henry agrega un poco de limón y unos cuantos puñados de hierbas frescas para darle sabor, textura y un toque especial.

Rinde de 4 a 6 porciones

Tiempo total de preparación: 30 minutos

Ingredientes:

450 gramos de fusilli u otro tipo de pasta corta y curva

700 gramos de calabacitas u otro tipo de calabazas de verano, o una mezcla, partidas a la mitad longitudinalmente y cortadas en trozos de centímetro y medio de grosor

Sal kosher y pimienta negra

4 cucharadas de aceite de oliva

2 dientes de ajo rebanados en láminas delgadas

1/2 cucharadita de hojuelas de chile rojo

El jugo y la cáscara rallada de un limón

1/2 taza de queso pecorino o parmesano rallado, y un poco más para servir

1 ½ tazas de hierbas picadas como menta, albahaca, perifollo, perejil italiano y un poco más para decorar el platillo

Sal en hojuelas para servir (opcional)

Preparación:

1. Pon a hervir agua con sal en una olla grande (2 cucharadas copeteadas de sal kosher para seis litros y medio de agua). Agrega la pasta y cocina hasta poco antes de que esté al dente, un minuto menos de lo que indican las instrucciones. Escurre y reserva una taza del agua en la que se cocinó la pasta.

2. Mientras tanto, prepara las calabacitas o las otras calabazas: sazona los trozos con sal y pimienta. Calienta 3 cucharadas de aceite de oliva en un sartén grande a fuego medio, coloca las calabazas en una capa (quizá necesites hacer esto en dos tandas) y cocina sin tocarlas hasta que se empiecen a dorar, aproximadamente 3 minutos. Voltéalas y cocina durante 2 o 3 minutos más. Retíralas del sartén y aparta. Pruébalas y sazona de nuevo de ser necesario.

3. Añade las cucharadas restantes de aceite de oliva en el sartén. Incorpora el ajo y las hojuelas de chile rojo y cocina durante unos 30 segundos hasta que el ajo se vuelva traslúcido. Coloca las calabazas de nuevo en el sartén junto con el jugo de limón y la mitad de la cáscara rallada. Remueve para incorporar.

4. Añade la pasta al sartén y remueve para mezclar. Agrega la media taza de agua en la que se coció la pasta, así como el queso rallado y revuelve hasta que el queso emulsione y adquiera una consistencia cremosa. Si es necesario, añade 1/4 de taza del agua de la pasta o más para aligerar. Incorpora las hierbas frescas y mezcla de nuevo. Cubre con más hierbas y el resto de la cáscara de limón. Sirve en tazones y lleva el queso rallado a la mesa. Sazona con hojuelas de sal si así lo deseas.

5. Falda de res con ensalada de salsa verde

Casi no como carne roja, así que una receta con carne de res realmente tiene que llamar mi atención para que amerite cocinarla. Esta receta de Lidey Heuck, que consiste en una ensalada sencilla con carne acompañada de salsa verde estilo italiano, logra ese cometido. La cena será igualmente deliciosa si se prepara con pollo asado, pescado o más verduras en lugar de carne.

Rinde para 4 porciones

Tiempo total de preparación: 35 minutos, además del marinado

700 gramos de falda de res

1/2 taza de aceite de oliva extra virgen

¼ de taza de vinagre de vino tinto

1/4 de taza de cebollín finamente rebanado (dos aproximadamente)

2 cucharadas de alcaparras, escurridas y picadas

1 cucharada de ajo picado finamente (2 dientes de ajo grandes)

1/2 cucharadita de sal kosher y un poco más al gusto

1/2 cucharadita de pimienta negra y un poco más al gusto

2 cucharadas de perejil fresco de hoja plana picado

2 cucharadas de menta fresca picada

1/4 de taza de piñones tostados

2 corazones de lechuga romana

1/2 taza de queso feta desmoronado (85 gramos aproximadamente)

Preparación:

1. Si lo consideras necesario, corta la carne de forma transversal en grandes trozos que quepan en un plato poco profundo y no reactivo. Transfiere los filetes al plato. En una taza medidora o un tazón de cristal, mezcla el aceite de oliva, el vinagre, el cebollín, las alcaparras, el ajo, media cucharadita de sal y media cucharadita de pimienta. Vierte aproximadamente 1/3 del aderezo (más o menos 1/3 de taza) sobre la carne y voltéala para cubrir ambos lados.

2. Agrega el perejil y una cucharada de menta al aderezo que reservaste, remueve y aparta hasta que esté listo para usar. Cubre y refrigera la carne 30 minutos mínimo o 24 horas máximo. (Si dejas a marinar el filete durante la noche, cubre y refrigera el aderezo reservado).

3. En un sartén pequeño tuesta los piñones a fuego medio, moviendo a menudo hasta que se doren, durante unos 3 minutos. Aparta.

4. Pon la parrilla a fuego medio alto o calienta un sartén de parrilla en la estufa a fuego medio alto. Seca los bistecs con una toalla de papel y ásalos de 3 a 5 minutos por cada lado hasta que queden a término medio. Transfiérelos a un plato, agrega sal y déjalos reposar durante diez minutos.

5. Mientras el filete reposa, corta los corazones de lechuga romana longitudinalmente en cuatro partes. Coloca los corazones de lechuga formando una capa en un plato grande y deja espacio en un lado para el filete. Espolvorea el queso feta, los piñones y la cucharada de menta restante sobre la lechuga romana. Corta el filete en trozos transversales de 7,5 centímetros, y después corta el filete perpendicular a las vetas para formar tiras anchas. Coloca el filete cortado en el platón y luego rocía el aderezo reservado sobre la lechuga romana y el filete. Sirve inmediatamente.

© 2020 The New York Times Company

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.