Puli Demaría, tras disfrutar unas vacaciones en la nieve junto a sus cuatro hijos, habla de su nuevo amor: “No fue un flechazo”

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Puli Demaría, tras disfrutar unas vacaciones en la nieve junto a sus cuatro hijos, habla de su nuevo amor: “No fue un flechazo”
Puli Demaría, tras disfrutar unas vacaciones en la nieve junto a sus cuatro hijos, habla de su nuevo amor: “No fue un flechazo”

En Bariloche, durante las vacaciones de invierno, Puli Demaría tuvo la dicha de volver a reunir a sus cuatro hijos, Sylvestre, de 19 años, Santos, de 16, Félix, de 13, y Florián, de 11. Tuvieron tiempo de conversar, esquiar, divertirse y compartir juntos y con amigos. La DJ volvió radiante y renovada, con ganas de seguir trabajando en sus presentaciones y con su marca de zapatos, que acaba de cumplir un año.

En una charla íntima con LA NACION, Demaría cuenta también que todavía no sanó la herida de su separación de Martín Chule Bernardo, pero revela que está en pareja hace un año con un empresario, Federico Deis, a quien en un principio se negaba a conocer. Y explica por qué no quiere volver a la televisión, luego de su experiencia en Pampina Online.

-Tu hijo mayor vive y estudia en Boston, Estados Unidos. ¿Cómo fue volver a compartir un tiempo con tus cuatro hijos juntos?

-Fue hermoso poder ir de vacaciones con mis cuatro pollos. La montaña es nuestro lugar en el mundo, donde puedo conectar y recargar energía. Tenía mucha ilusión de estar con mis cuatro hijos y además necesitaba vacaciones porque tengo mucho trabajo como DJ, y a mi marca de zapatos le va muy bien; trabajo de sol a sol. Necesitaba parar. Cuando estás en la montaña y esquiando, conectás profundamente y solo podés pensar en lo que estás haciendo, muy concentrada. Todos somos esquiadores, lo disfrutamos y después nos juntamos en el refugio, conversamos, los teléfonos quedan de lado porque no hay buena señal. Y a mí me encanta que se encuentren los cuatro, porque más allá de las peleas que tienen todo el tiempo, se generan conversaciones hermosas y son momentos importantes para ellos . Después, a la tarde, se iba cada uno con sus amigos, y yo me quedaba sola (ríe).

-¿Cada uno ya volvió a sus actividades?

-Ahora ya cada uno está en sus actividades, y Sylvestre vuelve a los Estados Unidos en septiembre así que estoy sacándole el jugo, porque es difícil que se te vaya un pollo; lo extraño todos los días. Estoy muy acostumbrada a funcionar con mis cuatro hijos. También es parte de la vida que crezcan y al mismo tiempo está bueno poder darle la oportunidad de estudiar afuera. Me da lástima porque Santos termina el colegio el año que viene y está pensando en irse afuera y hasta Félix me dijo lo mismo.

Puli junto a sus dos hijos mayores, Sylvestre y Santos
Puli junto a sus dos hijos mayores, Sylvestre y Santos

-¿Y vos cómo estás?

-Bien. Sigo con mi marca de zaparos, el 31 de agosto abrimos el segundo local en Cabello y Coronel Díaz, y ya tenemos uno en Pilar, en el km 40. Yo apuesto siempre por este país, que es imposible, pero seguimos. Estoy muy dedicada a eso, aprendiendo todos los días porque soy artista y de repente me convertí en empresaria. Pulidshoes es un proyecto mío, en el que invertí todos mis ahorros y surgió a raíz de mi separación. Siempre quise hacer zapatos, soy fanática. Hice cursos en el 2016, para saber todo sobre el producto. A los seis meses de separarme, después de una sesión de terapia, mi analista me sugirió que empezara y así fue, sin decirle a nadie, no lo sabían ni mi madre ni mis amigas.

-Te la jugaste...

-Me la jugué. Muchos pensaron que era un capricho de la separada que sale a hacer algo. Pero lo tenía muy claro, yo quiero llegar a vieja siendo zapatera porque es una pasión que tengo desde muy chica. Cuando hacía el programa de Pampita, mis zapatos tenían mucho que ver con mi outfit porque para mí el calzado no es un accesorio, sino que me visto en función a los zapatos que quiero usar. Caro (Ardohain) siempre me decía, ‘tenes que hacer tus zapatos’. Y acá estamos. Mi marca es muy importante, porque nació de un dolor que estaba viviendo por mi separación, por la ruptura de una familia y todo lo que eso implica. Y allí pude poner toda mi creatividad, es lo que me sacó adelante y me ayudó a cumplir mi sueño, sola. Transformé algo triste en algo alucinante. Y me hizo darme cuenta que la vida es maravillosa y que podía sola. Porque cuando te separás, quedás con tantas preguntas, con tantos dolores…

Vacaciones en Bariloche para Puli Demaría y su familia
Vacaciones en Bariloche para Puli Demaría y su familia

-¿La separación de Martin Bernardo, el padre de tus hijos más chicos, ¿es una herida sanada?

-Ya casi hace dos años que nos separamos y no tengo la herida cerrada. Duele. Y en las vacaciones vi muchas familias y dolió. No imaginaba encontrarme a mi edad en esta situación. Entonces, la herida está sanando, pero no está cerrada todavía. El dolor de romper una familia no es fácil. Separarse también implicó mucha responsabilidad porque sabés que le causas un dolor grande a los chicos . Y mis hijos no vivían en un hogar en el que había peleas o veían a sus padres discutiendo o llevándose mal, al contrario, era una relación armoniosa. Aprendí a vivir y a transformar con ese dolor. A veces me dicen que sanar la herida lleva la mitad del tiempo que estuviste con esa persona y yo estuve 15 años con Chule. Obviamente, no estoy parada en el mismo lugar de hace dos años, pero duele.

-¿Estás lista para iniciar otra relación?

-Sí, porque una cosa no quita la otra. Estoy en pareja, se llama Federico Deis, es empresario, asesor de empresas, es mendocino y vive entre Mendoza, Rosario y Buenos Aires. Es el único señor que conocí y con el que salí desde que me separé.

-¿Cómo se conocieron?

- Por un amigo en común que nos presentó, tipo cita a ciegas. Yo no quería saber nada, y él tampoco, aunque llevaba mucho tiempo separado y es papá de dos varones. Pero nuestro amigo nos dijo que teníamos que salir. Cuando me dijo que era mendocino, me cayó bien porque al poco tiempo de separarme me fui de vacaciones a Mendoza, donde además tengo amigos y a mi ahijado. Y me sanó el alma, me llenó de fuerza, me energiza, y de hecho volví y saqué mi marca. Aparte separarse en pandemia no es nada fácil. Estaba encerrada, y mi amigo me decía: ‘volvé a sentirte mujer, arréglate, salí’. Pero yo tenía mucho miedo porque estuve seis años con mi primer marido (Matías Corti, padre de sus dos hijos mayores) y después 15 con el segundo. De alguna manera, llevaba 21 años casada. Estaba muerta de miedo, y no fue un flechazo. Salimos un montón de veces, charlábamos mucho. Nos juntamos en un café, el año pasado, cuando todavía no estaban abiertos los restaurantes.

-Hace casi un año que estamos juntos…

-Sí, y somos el combo perfecto. Lo primero que me dijo cuando nos conocimos fue “por favor, no cambies nada de lo que hacés por mí”. Y esa frase fue todo, porque soy una mujer que no para, tengo mucha energía, tengo cuatro hijos, de los dos mayores no está el padre porque falleció, soy DJ y trabajo de noche, en horarios ridículos, acababa de abrir Pulideshoes. Me acompaña, me apoya, me enseña un montón, y como tiene sus hijos en Rosario no estamos todo el tiempo juntos y somos como novios siempre. Estoy en un proceso de aprendizaje de tener una pareja estando separada, con hijos y él también . Ya conoce a mis hijos y yo a los suyos, y todo fluyó.

Enamorada, la DJ y diseñadora disfrutó de unos días de relax en el sur
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-Durante algunos años te luciste en Pampita Online, ¿tenés ganas de volver a la tele?

-La tele me encanta y en pandemia hice Puli In The Mix, por Zoom, donde entrevistaba a artistas a través de la música y fue hermoso. Volvería a la tele, pero no a ser panelista. Cuando me encontré sentada en una mesa haciendo un trabajo periodístico con periodistas que estudiaron años, no me sentí cómoda hablando de gente que no conozco . Porque no me gusta que hablen de mí, entonces tampoco quiero hablar de otros. Me hace mal opinar sobre lo que hace otro, sobre la vida del otro. Eso no es para mí. Me interesa, por ejemplo, hacer algo relacionado con la música o con lo lúdico, pero no hablando de otros. Porque además me sentí expuesta en un montón de situaciones, y tal vez por falta de conocimiento. No logré entender el juego, no supe hacerlo. Siempre me dicen que me extrañan, que soy fresca, pero no.

-¿Y qué te dice Pampita?

-El año pasado me insistió mucho para que volviera a su programa, siempre me abrió las puertas, me apoya, me dice que lo hago bien. Pero no quería exponerme y la realidad es que a mis hijos tampoco les gustaba que se hablara de nuestra familia y prioricé eso y me corrí a un costado. Sé que la tele es tentadora y muchos no entiende esta decisión, pero mi trabajo pasa por otro lado. No me interesa ser famosa por algún escándalo sino por mi trabajo. Me cuido.