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Queilitis, ¿cómo actuar cuando los labios se agrietan?

Nuestros labios también sufren los efectos de las temperaturas extremas. Hay que protegerlos del sol, ya que los rayos ultravioletas penetran con más facilidad, pudiendo ocasionar diversas quemaduras, pero también del frío extremo. Partimos del hecho de que la piel de los labios es más final que la del resto del cuerpo, pues solo tiene 5 capas de células en comparación con las de las 16 de la cara y apenas tiene glándulas sebáceas, por lo que está muy expuesta a los factores externos como el frío, la contaminación, la radiación solar, la saliva, etc.

Ahora que estamos a punto de dar la bienvenida a los meses más fríos del año, debemos prestar atención a la piel de nuestros labios, pues se seca más rápido, agrietándose y escamándose. Además, las bajas temperaturas y el viento hacen que se irriten, se corten e incluso se inflamen. Pero las temperaturas no son las únicas culpables, sino que hay pigmentos y fragancias de determinados productos para labios y otro tipo de productos faciales como exfoliantes o cremas contra el acné que pueden producir sequedad, alergias o queilitis, es decir, labios agrietados.

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mujer aplicando bálsamo labial
mujer aplicando bálsamo labial

Qué es la queilitis

"Es es un tipo de patología por la cual los labios se inflaman y se agrietan debido a la exposición al viento, al frío, la exposición al sol, infecciones micóticas (hongos), deshidratación o deficiencias nutricionales. Hay que tener en cuenta que los labios no tienen no tienen glándulas sebáceas (mantienen la barrera hidrolipídica de la piel, la que protege de las agresiones externas), así como tampoco cuentan con glándulas sudoríparas, las encargadas de mantener y regular no temperatura corporal sino también la hidratación. Por otra parte, los labios tampoco tienen melanina, pigmento que da color a la piel y el cabello, así como protege de la acción de la radiación solar. Todo esto hace que sea una de las zonas del rostro más sensibles y que muchas veces se olvida proteger de manera adecuada", nos cuenta el doctor Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral. Así, los labios se vuelven secos y escamosos, y pueden aparecer dolorosas grietas verticales. La irritación y la sequedad pueden provocar una sensación de ardor muy desagradable, e incluso llegar a provocar sangrado.

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Diferentes tipos de queilitis

El doctor Sánchez Viera nos confirma que existen diferentes tipos de queilitis:

  • La más común es la simple o exfoliativa. Los labios presentan inflamación, grietas verticales doloras (pueden sangrar), descamación y sequedad. Se debe principalmente a la acción de los agentes externos que agreden la piel, así como por deshidratación y a acciones tan comunes como chuparse los labios de manera continua (muchas veces de manera inconsciente). El tratamiento consiste principalmente en la aplicación de agentes emolientes (aceite de coco), hidratantes (ácido hialurónico), antisépticas (caléndula) y con acción reparadora (aloe vera, manteca de karité). Además, se debe evitar tirar de los “pellejitos”, ya que se pueden hacer más grietas que pueden ser la vía de entrada de bacterias.

  • La queilitis angular es aquella que se presenta en la comisura de los labios, y es lo que conocemos popularmente como boceras. Se desarrolla con heridas, grietas o úlceras. Es más común en ancianos, personas que usan dentadura postiza, cuando existe deficiencia de vitamina B12 o hierro o hay una infección fúngica (principalmente, por un hongo llamado cándida) o bien por bacterias. El tratamiento consiste en antifúngicos, suplementación nutricional y también pueden ser necesarios antibióticos en determinados casos si las grietas han sido la vía de entrada de bacterias.

  • Mientras, la queilitis actínica es la que aparece por quemaduras repetidas en los labios a causa de una exposición continuada al sol. Es una lesión precancerosa que tiene un desarrollo lento, pero ante la aparición de cualquier síntoma se debe consultar a un dermatólogo para que haga un diagnóstico y tratamiento precoz. Los síntomas más habituales son úlceras, heridas, desarrollo de zonas pálidas o amarillentas o sangrado, que suelen aparecer principalmente en la zona en la que la piel de los labios se une con la mucosa labial (al carecer de melanocitos y queratina). En este caso, puede ser necesario, la extirpación quirúrgica de la zona afectada y la aplicación de protectores labiales con factor de protección 50.

  • Por último, el doctor nos cuenta que el tipo de queiltis menos común es la denominada glandular. Se caracteriza por la inflamación de las glándulas salivales de los labios. Otro síntoma asociado es la supuración de líquido claro o bien viscoso. En este caso, se pueden prescribir antibióticos e, incluso, en casos graves, es necesario eliminar las glándulas salivales afectadas.

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Una recomendación útil

Humedecerse los labios no es buena idea. Sí, es un acto casi reflejo, pero lo cierto es que no es una opción muy recomendable. Lo único que conseguiremos es quitarle a la piel su capa protectora natural y desencadenar un círculo vicioso. Lo ideal es que cada vez que sientas la necesidad de humedecer o morder los labios, apliques un bálsamo labial.