Recomendado de cine: 14 películas con grandes (e inolvidables) canciones para volver a disfrutar

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Secretaria ejecutiva, un clásico de los 80 con una gran banda sonora
Secretaria ejecutiva, un clásico de los 80 con una gran banda sonora

El estreno de Top Gun: Maverick significó, para quienes recuerdan el inicio de las aventuras del joven Pete Mitchell tres décadas atrás, también el reencuentro con la épica banda sonora de Harold Faltermeyer y con una canción que hizo historia como “Danger zone”, que interpretó Kenny Loggins y llegó al número 2 de Billboard.

La década del ‘80, con una industria discográfica en poderosísimo auge (y que se preparaba de la mano del compact disc a explicitar el último tramo de su reinado), asociada al mundo del cine produjo bandas sonoras memorables y también canciones que quedaron unidas instantáneamente al recuerdo de esos films . Muchos cantantes fueron protagonistas de películas que legaron éxitos al mercado discográfico como Madonna (¿Quién es esa chica?) o Tina Turner (Mad Max), y otros consiguieron hacer el camino inverso, como Phil Collins y Blondie, que lograron despegar del surgimiento estrictamente para la pantalla grande a sonoros éxitos como “Against all Odds” y “Call Me” para una existencia por fuera de los films que supieron musicalizar.

La lista de lo que significó en materia de canciones esa década en el cine es extensa, pero 14 clásicos pop son insustituibles y configuran este reinado de canciones de película.

Top Gun - “Take My Breath Away”, de Berlin

Integró un álbum que fue un éxito arrollador, como el film dirigido por Tony Scott y protagonizado por Tom Cruise, que ha vuelto al personaje con una secuela tardía y tan exitosa como la original más de tres décadas después. Compuesto por Giorgio Moroder para Berlin, fue el sencillo más exitoso del disco, incluso superando a Kenny Loggins con “Danger Zone” y al instrumental de Harold Faltermeyer. Pero el tema integró un álbum poderoso donde también estaban canciones de éxito en aquél lejano 1986 de la mano de Loverboy o Miami Sound Machine. Fue número 1 de Billboard, ganó el Oscar a la mejor canción original y era el tema cumbre de los “asaltos” de los años ‘80 a la hora de los lentos.

Volver al futuro - “The Power of Love”, de Huey Lewis and The News

Allí están el Delorean, Marty McFly, el professor Emmett Brown y el viaje en el tiempo más exitoso de toda la historia del cine. Pero así como el film de Robert Zemeckis encumbró a Michael J. Fox, su banda sonora hizo lo propio a nivel mundial con Huey Lewis and The News, quienes fueron convocados por el compositor Alan Silvestri (autor de la partitura original de la película) para que hicieran la canción principal. Decepción causó que el tema no tuviera el mismo título que el film (Back to the future), pero fue recibido con mucho entusiasmo por el estudio productor. El tema fue nominado al Oscar como mejor canción original pero perdió frente a otro clásico inoxidable de la mano de Lionel Richie: “Say you, say me”.

Sol de medianoche - “Say You, Say Me”, de Lionel Richie

Probablemente hoy la exitosa película de Taylor Hackford sea menos recordada que Volver al futuro por el gran público, pero el tema principal de su banda sonora quedó para la posteridad gracias al sello inconfundible de Lionel Richie. Sol de medianoche estuvo protagonizada por el eximio bailarín Mijail Baryshnikov acompañado por Gregory Hines, Hellen Mirren, Isabella Rossellini y Jerzy Skolimowski. ¿La historia? Un bailarín ruso desertor de la URSS viaja a Japón en una gira pero un desperfecto obliga al vuelo a un aterrizaje forzoso en Siberia, donde es reconocido por un oficial de la KGB, quien lo pone en contacto con un desertor norteamericano que vive en Rusia. El deseo es que el accidental retorno sirva para que el bailarín inaugure la temporada del Kirov.

Los Cazafantasmas - “Ghostbusters”, de Ray Parker Jr.

La película dirigida por el recientemente fallecido Ivan Reitman es uno de los grandes clásicos pop (que derivó en juegos de mesa, dibujos animados, videojuegos, comics y juguetes), al igual que la canción que Ray Parker Jr. quien ya tenía varios éxitos de la música disco. Sin embargo, ninguno de esos éxitos es comparable con esta canción del film protagonizado por Bill Murray, Dan Aykroyd, Sigourney Weaver, Harold Ramis y Rick Moranis, que sigue sonando sin pausa todos los días en algún lugar del mundo. También significó un juicio por plagio contra Huey Lewis por su tema “I Want a New Drug”, pero igual llegó a los Oscar. En aquella ceremonia Ray Parker Jr. fue el único que pudo cantar su propio tema pero no le alcanzó para ganar porque la estatuilla: se la quedó Stevie Wonder, quien había escuchado a Diana Ross hacer su versión de “I Just Call To Say I Love You”, de Una chica al rojo vivo.

Secretaria ejecutiva - “Let The River Run”, de Carly Simon

Fue tema central de la película de Mike Nichols y, si bien su desempeño en ventas discográficas en los Estados Unidos fue moderado, quedó como una de las grandes canciones de las bandas sonoras de todos los tiempos. Carly Simon ganó el Oscar, el Globo de Oro y el Grammy por el tema principal de la película, destacado en la apertura cuando los trabajadores se dirigen en ferry a Manhattan aspirando un ascenso social que también busca Tess McGill, que se incorpora a la empresa que dirige con puño de hierro Katherine Parker. Tess fue Melanie Griffith, Katherine nada menos que Sigourney Weaver y además formaban parte del elenco Harrison Ford, Alec Baldwin, Kevin Spacey y Oliver Platt. De las 6 nominaciones que tuvo el film, el Oscar solo llegó a manos de Carly Simon.

Footloose - “Footloose”, de Kenny Loggins

Loggins fue un gran hacedor de éxitos para el cine: “I believe in love”, canción de la remake de Nace una estrella que hicieron Barbra Streisand y Kris Kristofferson; y además de “Danger Zone” de Top Gun, se lo recuerda por “Meet Me Half Away” de la fallida Halcón, con Sylvester Stallone. Pero ninguna podrá superar el éxito del tema homónimo de la película de Herbert Ross, que retrata al adolescente Ren McCormack en una pequeña localidad rural donde la música rock se encuentra prohibida y él hará todo para que el baile de graduación pueda ser, precisamente eso, un gran baile. ¿Cómo medir su impacto? Treinta años después su protagonista, Kevin Bacon, entró bailando la coreografía de la película con el tema de Loggins en el programa televisivo de Jimmy Fallon y se convirtió de inmediato en trending topic a nivel mundial.

La historia sin fin - “Never Ending Story”, de Limahl

Otra vez Giorgio Moroder se encuentra detrás de este hit que grabó en dos versiones el cantante Limahl para este enorme éxito mundial que dirigió Wolfgang Petersen sobre la novela de Michael Ende. Bastian se refugia en la literatura en la que se sumerge por completo para salvar el reino de la fantasía de una fuerza destructora. Inolvidable por su gigante dragón blanco con cara de perro bueno y por este tema que se grabó en inglés y en francés con coros de Beth Anderson y Ann Calvert para cada versión, aunque Mandy Newton es la que aparece en el videoclip. “Never Ending Story”, que volvió recientemente a sonar gracias a la serie Stranger Things, fue el único gran éxito de Limahl -en realidad llamado Christopher Hamill-, antes vocalista del grupo Kajagoogoo.

Una chica al rojo vivo - “I Just Called To Say I Love You”, de Stevie Wonder

El gran Gene Wilder dirigió y se reservó el protagónico de la remake de una película francesa dirigida a mediados de los setenta por Yves Robert y que aquí presenta a un publicista que se obsesiona con una mujer cuyo vestido rojo se levanta cuando cruza una rejilla de ventilación del metro. Su obsesión lo lleva a buscar su número y pedirle una cita, pero se equivoca llamando a una empleada de su agencia. Wilder fue Teddy y la bella Kelly LeBrock la chica de rojo llamada Charlotte. El tema de Stevie Wonder fue editado para la película y se convirtió en número 1 de Billboard. Seguramente comparte el podio con el tema “Nothing’s Gonna Stop Us Now”, de Starship, de la película Mannequin, como aquellas canciones que sobrevivieron al paso del tiempo mejor que las películas que les dieron fama.

Karate Kid II - “Glory Of Love”, de Peter Cetera

Poco después de dejar la banda Chicago, Peter Cetera compuso esta canción que ofreció para Rocky IV aunque quedó fuera de la banda sonora original de la película de Sylvester Stallone cuyo gran éxito fue “Burning Heart” que grabó Survivor, otro tema ícono de los 80. Pero Cetera tuvo su revancha, y su canción formó parte de la película de John G. Avildsen que continuaba las aventuras de Ralph Maccio como Daniel y su maestro Miyagi, un inolvidable Pat Morita, en viaje a Okinawa. Fue un éxito rotundo con un clip dirigido por Peter Sinclair que incluía fragmentos de la película y que alcanzó el número 1 de Billboard. Cetera obtuvo una nominación al Oscar por mejor Canción Original e hizo una versión de “Glory of Love” en la entrega de los premios de la Academia.

Flashdance - “What a Feeling!”, de Irene Cara

Giorgio Moroder fue autor, junto a Keith Forsey e Irene Cara, de este éxito casi inclasificable que continúa vigente incluso como tema que identifica a una década. Pero la película que encumbró a Jennifer Beals bajo la lente del exitoso Adrian Lyne como Alex -la chica que sueña con llegar a ser bailarina profesional y de día trabaja en una acería y en la noche baila en un cabaret-, fue además de un éxito en sí misma también una autentica usina de canciones que marcaron una era. “Maniac”, de Michael Sembello; “Imagination”, de Laura Branigan; “Lady, Lady, Lady”, de Joe Espósito o el tema de amor con los teclados de Moroder son algunos de los éxitos que surgieron de su banda de sonido.

Arthur, el millonario seductor - “Arthur’s Theme (Best That You Can Do)”, de Christopher Cross

Dudley Moore, Liza Minelli y John Gielgud (que ganó el único Oscar de su larga y prestigiosa carrera), son los protagonistas de un film que fue un gran éxito de taquilla y delineó un personaje que acompañó a Dudley Moore más allá de la película: el de Arthur Bach, niño mimado de la alta sociedad que vive borracho pero debe cumplir el mandato familiar de casarse con alguien de clase alta. Pero en su camino se cruza con Linda Marolla y se deslumbra con ella pese a que, claro, no es de clase alta. En el camino de Arthur también se cruzó Christopher Cross, que grabó el tema principal de la película alcanzando el número 1 de Billboard y luego se quedó con el Globo de Oro y el Oscar a la mejor canción original. Cross tuvo otros éxitos, pero ninguno como “Arthur’s Theme”.

Dirty Dancing - “(I’ve Had) The Time Of My Life”, de Bill Medley y Jennifer Warnes

Dudley Moore y Liza Minelli anunciaron el ganador como canción original en los Oscar de 1988: “The winner is” dijo Moore para dejar que Minelli leyera los nombres de los autores de esta canción que estuvo en la cima de Billboard. Otro sería el final de Dirty Dancing, si la canción cantada por Jennifer Warnes (famosa por este dúo y por otro que hizo con Joe Cocker cinco años antes, “Up Where We Belong”) y Bill Medley (nada menos que uno de The Righteous Brothers, que se había retirado de la música a fines de los setenta), no hubiese estado allí para ese inolvidable baile con sabor a “happy end” en la película que coronó a Patrick Swayze y Jennifer Grey. Pero la banda de sonido de esta película también tuvo otros dos éxitos: “She’s Like The Wind”, con Patrick Swayze y Wendy Fraser, y “Hungry Eyes”, cantada por Eric Carmen.

El primer año del resto de nuestras vidas - “For Just a Moment”, de Dave Foster

El canadiense Dave Foster tenía una larga trayectoria como tecladista y era autor y productor de renombre, y en 1985 le ofrecieron la posibilidad de componer la banda sonora de la película sobre el tránsito de la adolescencia a la adultez que dirigió Joel Schumacher y contó con los protagónicos de Rob Lowe, Emilio Estévez y Demi Moore, entre otros. Pero si bien la película fue considerada por el gran crítico Roger Ebert como lo peor del año, su banda sonora fue un enorme suceso aunque tampoco se salvó de la polémica cuando “St. Elmo’s Fire (Man in Motion)”, cantada por John Parr, fue nominada y descalificada del Oscar porque no era original para el film. La canción “For Just a Moment”, tan famosa como la versión instrumental, fue grabada por Amy Holland y Donny Gerard, quienes la convirtieron en un suceso. Eso sí: de ellos nunca más se supo.

Rocky III - “Eye of the Tiger”, por Survivor

El propio Sylvester Stallone llamó por teléfono a los Survivor para invitarlos a participar del soundtrack de Rocky III y les envió una copia de la película para que le pusieran música. Aunque primero compusieron una balada que Stallone no aceptó, luego comenzaron con un riff que dio origen a “Eye of the tiger” para el cual Stallone pidió que la batería sonara más fuerte. Contentos con el resultado, la canción se integró a la banda de sonido de la película y a la memoria colectiva de los años ‘80 y fue un éxito que permitió a la banda repetir la experiencia en la siguiente entrega, con otro éxito arrollador. Así comienza Rocky III, con el título ganado de campeón mundial, la defensa del titulo sucesivamente y, claro, con “Eye of the Tiger” sonando para la historia a 40 años de su estreno.

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