Recomendado de cine: cinco grandes películas que Stranger Things tomó como referencia o inspiración

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Recomendado de cine: cinco grandes películas que Stranger Things tomó como referencia o inspiración
Recomendado de cine: cinco grandes películas que Stranger Things tomó como referencia o inspiración

No es ningún secreto que Stranger Things se nutre de la rica tradición del cine de ciencia ficción y terror de fines de los años 70 y la década del 80, desde los monstruos de Alien y las bicicletas de ET hasta las niña de poderes telequinéticos de Llamas de venganza, protagonizada por una entonces pequeña Drew Barrymore. Estos homenajes, que no son solapados y forman parte del ADN de la exitosa serie de Netflix, llegan incluso a principios de la década de los 90.

Ross Duffer, co-creador de Stranger Things junto a su hermano Matt, comentó durante el reciente lanzamiento de la cuarta temporada que, cuando intentaron venderle la serie a la plataforma de streaming, la presentaron así: “Imaginen que se trata de un libro de Stephen King que nadie leyó hasta ahora y que termina siendo dirigido por Steven Spielberg”. Ese era el sueño. Y los hermanos Duffer lo lograron .

También es posible rastrear varias de estas influencias en la primera parte de la cuarta temporada, que se estrenó el 27 de mayo pasado, y en la que hace su aparición el temible hombre-demonio Vecna. En esta nota, te invitamos a repasar cinco películas clave que dejaron su huella en la primera mitad de la cuarta temporada de Stranger Things y que quizá quieras ver poco antes del estreno de la segunda, este viernes 1 de julio.

Carrie (1976)

Quizá ninguna otra película haya dejado más en claro que la secundaria puede ser un auténtico infierno que Carrie. Esto era patente ya desde su famosa escena inicial, en la que la joven menstrúa por primera vez bajo la ducha del vestuario del colegio, se asusta muchísimo y termina siendo sepultada bajo una lluvia de toallitas higiénicas y tampones por sus compañeras. Al igual que Carrie (Sissy Spacek) en la película de Brian de Palma, Eleven (Millie Bobby Brown) también la pasa mal en la secundaria a la que asiste después de que Joyce (Winona Ryder) decidiera mudarse con ella y sus hijos, Jonathan (Charlie Heaton) y Will (Noah Schnapp), a California. Sus compañeros, liderados por la cocorita de Angela (Elodie Grace Orkin), se burlan de ella en clase, pisotean sus trabajos prácticos e incluso la humillan delante de su novio, Mike (Finn Wolfhard), de visita desde Hawkins, cuando los dos se van a divertir a una pista de patinaje.

Como Carrie, Eleven sufre bullying e intenta defenderse usando sus poderes
Como Carrie, Eleven sufre bullying e intenta defenderse usando sus poderes - Créditos: @Courtesy of Netflix

Como Carrie, Eleven sufre bullying e intenta defenderse usando sus poderes (Courtesy of Netflix/)

Sin embargo, mientras que en la película de 1976 basada en la primera novela de Stephen King, Carrie contaba con sus poderes sobrenaturales para vengarse del bullying, la primera parte de la cuarta temporada de Stranger Things encuentra a Eleven sin los suyos. Con lo que, lejos de estar en condiciones de desatar un auténtico caos como Carrie -quien tras ser bañada en sangre de cerdo sobre el escenario de su high school prom los prendía fuego a todos-, a Eleven no le queda más remedio que romperle la cara a Angela con un más terrenal golpe de su patín.

Aquí vive el horror (1979)

Las casas embrujadas forman parte de la tradición del terror desde mucho antes del nacimiento del cine. Basta con releer cuentos como La caída de la casa Usher, publicado por Edgar Allan Poe en 1839. En la cuarta temporada de Stranger Things también hay una supuesta casa embrujada que es clave para la historia: la de la familia Creel, a la que además está fuertemente ligado el monstruoso Vecna. Según se comenta en Hawkins, Victor Creel (Robert Englund), un excombatiente de la Segunda Guerra Mundial, asesinó en aquella antigua casa de estilo victoriano a su esposa y sus dos hijos. Cuando fue apresado, aseguró que la morada estaba poseída por fuerzas demoníacas que habían causado sus muertes. Nancy (Natalia Dyer), Steve (Joe Keery), Robin (Maya Hawke), Dustin (Gaten Matarazzo), Lucas (Caleb McLaughlin) y Max (Sadie Sink) tienen serios motivos para sospechar que la matanza de los Creel está relacionada con los horrorosos crímenes de Hawkins después de que la pelirroja ve la casa “en la mente de Vecna”.

Esa línea narrativa de Stranger Things le debe mucho a esta película de Stuart Rosenberg de fines de los 70. Aquí vive el horror –un inesperado éxito de taquilla de bajo presupuesto en su época, con música del argentino Lalo Schifrin- cuenta la historia de George (James Brolin) y Kathy (Margot Kidder) Lutz, una pareja de recién casados con tres hijos que se mudan a una antigua casa de Amityville, en el estado de Nueva York, en la que años antes un joven asesinó brutalmente a su familia aduciendo que las voces que escuchaba en la casa que le habían ordenado hacerlo. Sin embargo, el idilio inmobiliario se desvanece pronto cuando, al poco tiempo, comienzan a pasar cosas extrañas en la casa: las puertas y ventanas de abren y se cierran sin motivo aparente, se escuchan voces y las moscas inundan una de las habitaciones. Pero lo peor es que el amoroso padre de familia, George, comienza a transformarse en un enajenado de mirada endurecida que parece estar siempre a punto de lastimar a su familia. Gracias a una médium amiga, los Lutz descubren que en el sótano de la casa hay un portal que conecta con el infierno (”Portal”, ¿les suena?) y que es, al parecer, la fuente de todos sus males.

El film estaba basado en el libro de mismo nombre de 1977 de Jay Anson, que recogía la historia real de los Lutz, quienes se habían mudado con sus hijos a una antigua casona en la que Ronald DeFeo, de 25 años, había asesinado a toda su familia. Apenas un mes después, los Lutz abandonaron la casa diciendo que estaba tomada por fuerzas demoníacas. La película tuvo una precuela en 1982, Amityville II: La posesión, centrada en la historia de los DeFeo. Con los años, los crímenes de la icónica casa de Long Island –convertida hoy en un centro de peregrinación para los fanáticos del terror— inspirarían varias películas más. Lo cierto es que hay un claro paralelismo entre la historia de la familia Creel en Stranger Things, que al mudarse a la casona de Hawkins comenzaba a vivir una auténtica pesadilla, y la de los Lutz y los DeFeo en Aquí vive el horror.

Picardías estudiantiles (1982)

En la cuarta temporada de Stranger Things nos encontramos con que los aires de libertad californianos convirtieron al hasta entonces más bien tímido y responsable Jonathan (Charlie Heaton), en un auténtico fumón. Es así como el hermano mayor de Will se pasa el día prendido a su cigarrillo de marihuana junto a su nuevo amigo, Argyle (Eduardo Franco), quien reparte pizzas a bordo de su van. El nuevo Jonathan parece inspirado en Jeff Spicoli, el personaje de Sean Penn en el debut como directora de Amy Heckerling, Picardías estudiantiles. En ella, un joven y blondo Penn interpretaba a un surfista que solía encerrarse en una van con sus amigos para fumar marihuana y que, en consecuencia, llegaba tarde a casi todas las clases, con el torso desnudo y los ojos enrojecidos. Heckerling logró hacerse de un nombre con esta película centrada en el despertar sexual de un grupo de estudiantes de secundario con guion de Cameron Crowe, a la que le seguirían otras como ¡Mira quién habla! (1989) y Ni idea (1995).

Protagonizada por Penn, Jennifer Jason Leigh y Judge Reinhold, Picardías estudiantiles contaba también con la actuación de Phoebe Cates, quien en una recordada escena por los adolescentes de entonces, se desabrochaba el sostén de su bikini rojo al borde de la piscina para mostrar sus senos. Convertida en sex symbol de la noche a la mañana, la actriz, que luego sería parte del elenco de Gremlins, es mencionada incluso en varios capítulos de la temporada tres de Stranger Things, como cuando Dustin describe a su novia hacker como una chica “más sensual que Phoebe Cates”.

Como dato curioso, la película de Heckerling contaba también con Forest Whitaker en uno de sus primeros papeles en el cine y dos cameos de Nicolas Cage, entonces acreditado como Nicolas Coppola. Es probable que los personajes de Jonathan y Argyle también estén inspirados en Cheech y Chong, una dupla de cómicos que protagonizó películas cannábicas en los ‘70 y ‘80, entre ellas Up in Smoke (1978), sobre dos amigos que cruzaban la frontera entre México y Estados Unidos con una van hecha de cannabis. Lo que de seguro no fue adoptado por los creadores de Stranger Things es la libertad sexual de películas de los ‘80 como Picardías estudiantiles (catalogada como apta para mayores de 14 en los Estados Unidos), en la que había escenas de sexo oral, masturbación, desnudos y referencias al aborto.

Pesadilla en lo profundo de la noche (1984)

Si hay una película que la cuarta temporada de Stranger Things homenajea explícitamente es Pesadilla, de Wes Craven. Tanto que Victor Creel es interpretado en la serie por Robert Englund, el actor que se puso en la piel de Freddy Krueger, el villano de suéter a rayas, sombrerito negro y guantes afilados de este clásico del terror de los ‘80 y sus secuelas. Los hermanos Duffer reconocieron que Vecna, su monstruo de forma humana con músculos y tendones expuestos, está inspirado en Freddy, el asesino serial de niños con el cuerpo quemado que se colaba en los sueños de un grupo de adolescentes para asesinarlos. Sin ir más lejos, Johnny Depp, quien interpretaba al novio de la protagonista, Nancy (Heather Langenkamp), terminaba licuado como un milkshake de frutillas en su propia cama.

Nancy Wheeler, uno de los guiños de los hermanos Duffer a la saga Pesadilla
Nancy Wheeler, uno de los guiños de los hermanos Duffer a la saga Pesadilla - Créditos: @Courtesy of Netflix

Nancy Wheeler, uno de los guiños de los hermanos Duffer a la saga Pesadilla (Courtesy of Netflix/)

Al igual que Freddy, Vecna también se mete en la mente de sus víctimas y las hace vivir, al decir de Max, “pesadillas conscientes”. Tanto Freddy como Vecna operan desde otras dimensiones: la onírica en el caso del primero y “El otro lado” en el del segundo. Por otra parte, la primera de la serie de muertes espeluznantes que azotan Hawkins en la cuarta temporada, la de la porrista Chrissy, quien levita hasta terminar estampada con los huesos rotos contra el techo de la casa del metalero Eddie, recuerda sin lugar a dudas a la de la primera víctima de Freddy en Pesadilla, Tina (Amanda Wyss), quien también era revoleada por una fuerza maléfica contra el cielorraso. Al igual que el novio de Tina, quien es sospechado de inmediato de su asesinato, Eddie (Joseph Quinn), testigo involuntario de la muerte de Chrissy, también debe huir de la justicia en Stranger Things. Por su parte, los hermanos Duffer comentaron en varias oportunidades que la intrépida hermana mayor de Mike Wheller, Nancy (Natalia Dyer), está inspirada en la heroína de mismo nombre del film de Craven. Sin embargo, los homenajes a esta película se remontan ya al segundo capítulo de la primera temporada, cuando el Demogorgon atraviesa la pared blanca de la casa de Joyce en Hawkins al igual que Freddy la del cuarto de Nancy en Pesadilla.

Hellraiser (1987)

Para ser justos, la cuarta temporada de Stranger Things también le debe mucho a esta película de Clive Barker. El film comienza cuando Harry y Julia se mudan a la casa que perteneció al difunto hermano de Harry, Jack, a la postre ex amante de Julia. Sin embargo, Julia descubre pronto que Jack, reducido a una masa amorfa, sigue vivo en el ático de la casa, pero para volver a ser humano y colocar carne sobre sus huesos necesita comerse a otros. Es así como Julia (Clare Higgins) comienza a llevarle al altillo distintas víctimas humanas como si se tratara de gladiadores arrojados a las fieras en un circo romano.

Vecna y Jack no solo comparten el gusto por los seres humanos para mantenerse con vida, sino también el apego a una casa determinada. Además, el aspecto de muerto vivo de Vecna es muy similar al de Jack en esta película. En Hellraiser hay también, por supuesto, referencias a otros mundos, como aquel en el que viven los cenobitas, un grupo de demonios liderados por Pinhead, cuya cabeza está cubierta por alfileres. Estos aparecen cada vez que alguien juega con el cubo de Lamont, una cajita que abre un portal hacia el infierno. El aspecto sexual -sobre todo sadomasoquista- de Hellraiser y de sus posteriores numerosas secuelas está por supuesto ausente en Stranger Things, pero los creadores de la serie incluyeron en esta temporada un guiño para entendidos: el vitraux floreado de la puerta de entrada a la casa de Victor Creel, con una flor roja, es muy parecido al que decoraba la puerta de la casa de Harry y Julia en la primera película de esta saga.

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