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Robert De Niro llegará a la Argentina para rodar la serie Nada, junto a Luis Brandoni y Guillermo Francella

Robert De Niro, desde hace más de una década la carrera del actor está en picada
Robert De Niro, desde hace más de una década la carrera del actor está en picada

No serán las calles salvajes de Nueva York en la década de 1970, sino las de Buenos Aires, en pleno 2022, las que recorrerá Robert De Niro en las próximas semanas. Según pudo confirmar LA NACION, el proyecto que traerá al legendario actor estadounidense, de 78 años, es una serie dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn (el dúo detrás de El ciudadano ilustre y Mi obra maestra), protagonizada por Luis Brandoni y Guillermo Francella, que podrá verse a través de Star+ el año próximo.

Según explicó Brandoni hace algunos días, cuando participó como jurado invitado de Los 8 escalones del millón, la serie se llamará Nada y en ella interpretará a Manuel, un experto en gastronomía que, en plena crisis personal por la muerte de su asistente, recibe a un amigo extranjero que llega al país para entregarle un libro (el rol que tendrá a su cargo De Niro). Los barrios de San Telmo, Once y Puerto Madero serán algunas de las locaciones en las que se llevará adelante el rodaje, que comenzaría a mediados de mayo.

Sin embargo, esta no será la primera vez que el protagonista de Taxi Driver pise suelo argentino: tras filmar parte de la película La misión (1986) en la provincia de Misiones, a fines de 2014 De Niro disfrutó de unas vacaciones en nuestro país en compañía de su entonces esposa Grace Hightower, paseó por la Patagonia, se encontró con su amigo Lito Cruz en Buenos Aires, comió asado y hasta se dio el lujo de bailar tango .

Robert De Niro tomó una clase de baile sobre el escenario de Rojo Tango junto a la bailarina Natalia Lucarini
Robert De Niro tomó una clase de baile sobre el escenario de Rojo Tango junto a la bailarina Natalia Lucarini


En 2014, Robert De Niro tomó una clase de baile sobre el escenario de Rojo Tango

Tampoco será la primera vez que Cohn y Duprat mezclan talentos locales con estrellas extranjeras. El año pasado los directores recorrieron la elegante alfombra roja del Festival de Venecia para presentar Competencia oficial, una parodia sobre los excesos, contrastes y discursos comunes que ahondan en la discusión sobre el mundo del cine. Allí Oscar Martínez interpreta a un prestigioso maestro de actores que debe trabajar con un divo que encarna Antonio Banderas. El juego de los opuestos, de esas personalidades en apariencia tan disímiles, tiene como intermediaria a Penélope Cruz, actuando como una excéntrica cineasta que debe lidiar con ambas personalidades.

Hollywood en Argentina

De Niro se sumará así a una larga lista de consagrados que llegaron hasta nuestro país por trabajo, por placer o por ambos motivos. Leonardo DiCaprio, por ejemplo, disfrutó del gélido encanto natural de Ushuaia en julio de 2015 para filmar algunas escenas de El renacido, la película de Alejandro González Iñárritu por la que terminó ganando su primer y único Oscar hasta el momento. El prolífico actor pudo recorrer la ciudad austral y se permitió conocer algunos de sus puntos gastronómicos.

Tom Hardy, que fue antagonista de Di Caprio en esa misma película, no quiso irse sin antes visitar Buenos Aires, donde aprovechó para recorrer las calles de San Telmo, entre otros destinos turísticos.

Tom Hardy en San Telmo; el actor vino al país en 2015 a filmar algunas escenas de El renacido junto a Leonardo DiCaprio
Twitter


Tom Hardy en San Telmo; el actor vino al país en 2015 a filmar algunas escenas de El renacido junto a Leonardo DiCaprio (Twitter/)

Como DiCaprio y Hardy, otro galán hollywoodense filmó en la Argentina, aunque muchos años antes: Brad Pitt visitó Uspallata, Mendoza, y la ciudad de La Plata, durante el rodaje de Siete años en el Tíbet, en 1997. Más allá de alguna protesta eventual, la filmación no tuvo grandes complicaciones y el paso por el país que inició el protagonista de Pecados capitales no generó grandes anécdotas.

También, como DiCaprio, otro reconocido actor filmó en la Patagonia: Carlos Sorín hizo Eterna sonrisa de Nueva Jersey en 1989 con quien a futuro sería el triple ganador del Oscar, Daniel Day Lewis (Mi pie izquierdo, Petróleo sangriento y Lincoln).

Francis Ford Coppola, el director de la trilogía de El padrino, disfruta tanto de la Argentina que no solo es dueño de viñedos en Mendoza, sino que filmó una de sus producciones, Tetro, en Buenos Aires, junto a un seleccionado de actores locales y extranjeros. La experiencia del rodaje, en 2007, tuvo un sabor amargo cuando robaron la casa del cineasta en Palermo y se llevaron una computadora que contenía 15 años de su trabajo artístico.

Pero el amor de Coppola por nuestro país fue superado por el de otra leyenda, un nombre histórico que también estuvo involucrado con El padrino y Apocalipsis Now: Robert Duvall. El actor californiano era un apasionado de la cultura local, desde las milongas (que lo llevaron a narrar un documental sobre el tango para National Geographic) hasta el afecto por los ciudadanos argentinos, a quienes describió como personas “arrogantes, pero individualmente maravillosos”. En una de sus visitas, en 1996, conoció a quien se convertiría en su esposa, la salteña Luciana Pedraza.

El ganador del Oscar por El precio de la felicidad hasta reconoció, en la década de 1990, que la Argentina era la meca del fútbol y el tango, que el peronismo incluía ideologías muy opuestas, y que los extremismos políticos de los ciudadanos no eran buenos. Maravillado por el talento cinematográfico local, Duvall filmó La peste en 1991, bajo la dirección de Luis Puenzo. Sin embargo, su pasión por este país no se vio reflejado en el protagonista de esa película, William Hurt.

Rodaje de la pelicula La Peste, dirigida por Luis Puenzo
Juan Ángel Urruzola


Rodaje de la pelicula La Peste, dirigida por Luis Puenzo (Juan Ángel Urruzola/)

El hombre al frente de El beso de la mujer araña tuvo una estadía desagradable en Buenos Aires. Estaba pasando por uno de los momentos más complicados de su vida, recuperándose de su adicción al alcohol, y tuvo un trato difícil con los miembros de la producción de Puenzo, por lo que no dejó el mejor de sus recuerdos dentro del equipo.

También en esa misma década, pero por otra producción, tuvo una experiencia agridulce la reina del pop, Madonna. La cantante hizo lobby para quedarse con el rol de Eva Perón en la adaptación para cine del musical de Andrew Lloyd Weber, Evita, cuando Oliver Stone abandonó el proyecto y tomó la dirección Alan Parker. Madonna sufrió escraches de parte de las agrupaciones políticas que no querían que se filmara la película en el balcón de la Casa Rosada. El entonces presidente Carlos Menem, después de una reunión con ella y el director de The Wall, les permitió usar el edificio para la famosa secuencia de “Don’t Cry For Me Argentina”, uno de los momentos más icónicos del musical en cuestión.