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“Roza lo ridículo”: polémica por un cartel que colocó una productora en Parque Chas que “se adueña del espacio público y de tu imagen”

Aviso polémico por una filmación en Parque Chas
Aviso polémico por una filmación en Parque Chas

El cartel -un banner vertical de casi dos metros- con el que se toparon desde el lunes los vecinos de Parque Chas era elocuente. Con letras negras y en mayúscula, alertaba: “Aviso. ‘While you were breeding’. Por favor tener presente que al circular por aquí pueden ser filmados, grabados, fotografiados durante la producción de una obra audiovisual titulada ‘While you were breeding’. Por lo tanto, al circular por aquí, usted presta su consentimiento para aparecer en la obra audiovisual que será distribuida en todo el mundo, a perpetuidad y por todo medio y formato conocido. También renuncia a cualquier reclamo contra Non Stop Digital SA. sus sucesores, licenciatarios o cesionarios”.

Y el aviso cerraba: “En caso de no estar de acuerdo con todo esto. Por favor no circule por esta zona. Muchas gracias por su cooperación”.

Lo taxativo del aviso generó la reacción de algunos vecinos, que se volcaron a redes sociales para cuestionar la legalidad del planteo de la productora, que solicitó permiso para grabar sobre la calle Gándara entre el lunes y este miércoles.

Aviso polémico por una filmación en Parque Chas
Aviso polémico por una filmación en Parque Chas

LA NACION contactó a la productora, al Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires -que otorgó el permiso de filmación-, y a un abogado para conocer el alcance que tiene un planteo de estas características.

Desde las autoridades porteñas explicaron: “El cartel es una cuestión de la productora, que es privada. Respecto al vínculo con el Ministerio, la productora hizo el pedido de permiso para la filmación de forma correcta a nuestra área de BASet (Buenos Aires Set) y se les otorga pertinentemente con la anticipación que corresponde a los rodajes en la ciudad. BASet gestiona la solicitud de permisos de filmación y fotografía en espacios públicos de la ciudad”.

Para llevar adelante una filmación en la Ciudad de Buenos Aires, según se indica en la página web de BASet, se debe tramitar un permiso con, al menos, cuatro días hábiles y pagar el canon correspondiente que dependerá de qué se esté por filmar y por cuánto tiempo. Los montos, a 2023 y por jornada de 12 horas, arrancan en los $3400 y llega hasta los $37.000 en el caso de los espacios verdes.

Allí también se les informa a las productoras que deben contactarse con los vecinos previo a la filmación o sesión de fotos, para informar que se llevará adelante la actividad artística. Además, se les sugiere recurrir a un vallado para evitar que se pudieran cruzar personas que no forman parte de la grabación. Esto es algo habitual en la ciudad de Buenos Aires que, el año pasado, tuvo récord de pedidos y autorizaciones para la actividad, con 646 solicitudes para filmar en espacios públicos.

En ninguna parte del proceso de autorización se habla de permisos sobre el derecho de imagen de las personas que habitan o transitan por la zona en la cual las productoras piden grabar o fotografiar. Es por eso que hasta a las propias autoridades les sorprendió el cartel colocado por la productora.

Qué dice la ley en la Argentina

En el artículo 53 del Código Civil y Comercial (CCC) que rige en el país desde 2015, que habla del “Derecho a la imagen”, se establece que “para captar o reproducir la imagen o la voz de una persona, de cualquier modo que se haga, es necesario su consentimiento, excepto en los siguientes casos”:

  • Que la persona participe en actos públicos

  • Que exista un interés científico, cultural o educacional prioritario, y se tomen las precauciones suficientes para evitar un daño innecesario

  • Que se trate del ejercicio regular del derecho de informar sobre acontecimientos de interés general

El artículo, que forma parte del capítulo tercero “Derechos y actos personalísimos”, cierra: “En caso de personas fallecidas, pueden prestar el consentimiento sus herederos o el designado por el causante en una disposición de última voluntad. Si hay desacuerdo entre herederos de un mismo grado, resuelve el juez. Pasados veinte años desde la muerte, la reproducción no ofensiva es libre”.

En diálogo con LA NACION, sobre el caso puntual del cartel en Parque Chas, Jorge Monasterky, abogado, dijo: “Como marca el artículo 53 del Código Civil y Comercial (CCC), se trata de un derecho donde la persona debe prestar expreso consentimiento, por más que se encuentre en la vía pública. Este cartel está fuera de lo que norma nuestro CCC y le genera una responsabilidad a la productora si difunde la imagen sin el consentimiento expreso, tal como marca la norma”.

No es legal esto que plantea el cartel. Por más que se le dé autorización para filmar en la vía pública. Es como si yo pusiera un cartel en la calle y con eso fuera suficiente para grabar a las personas, roza lo ridículo lo que dice ese banner”, sumó el letrado.

Monasterky planteó: “Este cartel ni siquiera dice si tiene una autorización de la Ciudad o de la Legislatura que les otorgara alguna excepción. Aún en ese caso, sería discutible porque no está previsto en la norma”.

“En consecuencia, cualquier persona que salga en esa filmación le podría hacer un juicio a la productora por daños y perjuicios, además de reclamarle una indemnización, teniendo en cuenta que ese cartel no está enmarcado en ninguna de las excepciones que establece el CCC”, cerró el abogado.

“Puede que peque de escueto”

Consultados por este medio, desde la productora explicaron: “Ese cartel que puso nuestra producción, si bien es un aviso habitual standard en la industria audiovisual a efectos de que la gente esté advertida de que hay una producción en proceso, puede que peque de escueto”.

“El mismo replica las condiciones básicas que contiene nuestro reléase de imagen, documento que se hace firmar para poder contar con el consentimiento expreso de cualquier persona que salga en escena”, sumaron, y agregaron. “De hecho, hay un vasto equipo de producción en el set quienes son los que tienen contacto con cada persona que se presente en el mismo, y a disposición para explicar cualquier cuestión vinculada a la cesión de imagen, así como garantizando libre circulación en la vía pública”.

Los productores cerraron su explicación así: “De esta manera, nadie estaría forzado a ceder su imagen ni verse impedido de circular por la vía publica, por encima de lo que una restricción, parcial y acordada con los vecinos, pudiera existir a partir de un permiso de rodaje en vía publica debidamente tramitado y otorgado por las autoridades pertinentes. Así funciona y así se hace. Nos disculpamos por cualquier malentendido que se haya generado a partir de este cartel”.