‘Tomarse un café’, una manera rápida (y muy sencilla) de diagnosticar el Párkinson

Hasta ahora no había ninguna forma de detectar a tiempo este trastorno neurológico crónico. La clave podría estar en esa taza de café que te tomas a diario

Nunca hubiéramos pensado que podría existir un método tan eficaz, sencillo y barato para detectar la presencia del Párkinson: la evaluación de la concentración de cafeína –o de sus metabolitos– en sangre. (Foto: Getty)

El análisis del nivel de cafeína en la sangre puede proporcionar una forma sencilla de ayudar al diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, según un estudio publicado en Neurology, la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología.

El trabajo, llevado a cabo en la Facultad de Medicina de la Universidad Juntendo en Tokio (Japón), encontró que las personas con enfermedad de Parkinson presentan niveles significativamente más bajos de cafeína en la sangre que las personas sin la enfermedad, incluso si consumían la misma cantidad de cafeína.

Como explica Shinji Saiki, director de la investigación, “algunos trabajos previos han mostrado una asociación entre la cafeína y un menor riesgo de desarrollo del párkinson, pero la verdad es que no sabíamos demasiado sobre cómo se metaboliza la cafeína en las personas con la enfermedad”.

Un café al despertar protege y ayuda al funcionamiento de las células del cerebro disminuyendo también el riesgo de padecer Párkinson o Alzheimer. (Foto: Getty)

“Las personas en el estudio con etapas más severas de la enfermedad no tenían niveles más bajos de cafeína en la sangre, lo que sugiere que la disminución se produce desde las primeras etapas de la enfermedad”, según escribe el investigador David G. Muñoz, de la Universidad de Toronto, en Canadá, en un editorial acompañando el estudio.

“Si estos resultados pueden confirmarse, apuntarían a una prueba fácil para el diagnóstico temprano del Párkinson, posiblemente incluso antes de que aparezcan los síntomas -destaca Muñoz-. Esto es importante porque la enfermedad de Párkinson es difícil de diagnosticar, especialmente en las primeras etapas”.

Para llevar a cabo el estudio, los autores contaron con la participación de 108 pacientes con Párkinson –el promedio de tiempo transcurrido desde el diagnóstico de la enfermedad se estableció en seis años– y de 31 personas que, de la misma edad, se encontraban completamente ‘sanas’. Lo que hicieron fue tomarles muestras de sangre para analizar sus niveles de cafeína y de 11 productos del metabolismo de esta cafeína.

Los dos grupos consumieron aproximadamente la misma cantidad de cafeína, con un promedio equivalente a aproximadamente dos tazas de café por día, pero las personas con Párkinson presentaban niveles significativamente más bajos de cafeína en la sangre y nueve de los 11 subproductos de la cafeína en la sangre.

Concretamente, y mientras las personas sin la enfermedad tuvieron una media de 79 picomoles de cafeína por cada 10 microlitros de sangre, los pacientes presentaron unos niveles de 24 picomoles por cada 10 microlitros.

Como destacan los autores, “en nuestro análisis estadístico hemos encontrado que el test podría ser utilizado de manera fiable para identificar a las personas con Párkinson, con una puntuación de 0,98 en la que el ‘1’ significaría que todos los casos se han identificado correctamente”. Es decir, el nuevo test tendría una precisión diagnóstica del 98 por ciento.

Un hallazgo interesante, ¿verdad? Claro que hasta que se haga efectivo y se instaure este test como algo habitual en las consultas te convendría seguir estos consejos para prevenir le enfermedad.

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