¿Qué veo? 5 recientes comedias románticas europeas y un drama

Martín Fernández Cruz
·6  min de lectura
Loco por ella
Loco por ella

El de las comedias románticas es un género muy vinculado a Hollywood, cuna de numerosas obras maestras ancladas en ese rubro. Pero durante los últimos años, en Europa se lanzaron varios títulos que vale la pena descubrir y por ese motivo, repasamos los que se encuentran disponibles en Netflix.

Loco por ella

Esta película española estrenada a finales de febrero hace un camino muy recorrido por las comedias románticas. El protagonista de la historia es Adri (Álvaro Cervantes), un joven periodista que en un bar conocer a Carla (Susana Abaitua), quien le propone pasar juntos una noche sin ningún tipo de obligaciones posteriores. Adri acepta y ella lo lleva de las narices por una velada atípica que incluye colarse en una boda, entre otras cosas. Obsesionado con esa mujer de la que solo conoce el nombre, comienza a investigar su identidad hasta que descubre que es paciente en un psiquiátrico. Con el objetivo de reencontrarla a como dé lugar, Adri inventa una excusa que le permite internarse en el mismo lugar y conocer a fondo a Carla. Loco por ella traslada el mundo de las comedias románticas a las paredes de un psiquiátrico y muestra cómo el protagonista se sumerge en un mundo que le es totalmente desconocido. Aunque dueña de una leve dosis de moralina, Loco por ella convence principalmente por la química entre sus intérpretes y el desenfado de Susana Abaitua en la piel de la impredecible Carla.

Damian Lewis y la emotiva despedida a su esposa, la actriz Helen McCrory

Te quiero imbécil

De un momento a otro, la vida de Marcos (Quim Gutiérrez) se derrumba. Su novia rechaza su propuesta de matrimonio y él debe mudarse de nuevo a la casa de sus padres. El protagonista intenta reinventarse y dejar atrás su imagen de adolescente eterno, convencido de que tendrá así más suerte con las mujeres. En ese proceso de cambio se reencuentra con Raque (Natalia Tena), una antigua compañera de secundario, que se transforma en su principal aliada y confidente. Con un relativo éxito, Marcos logra el cometido de rehacer su vida, aunque eventualmente no pueda evitar caer en los brazos de su expareja. Te quiero imbécil es una película sin demasiadas pretensiones, pero que entrega una galería de atractivos personajes, entre los que se destaca a Ernesto Alterio en la piel de un argentino que da lecciones online sobre cómo enamorar mujeres.

Amor al cuadrado

En este film polaco, Enzo (Mateusz Banasiuk) es un hombre obsesionado con vivir todo tipo de aventuras amorosas con cada una de las mujeres que conoce. De modo accidental, él se convierte en la cara de una campaña publicitaria en la que conoce a Klaudia (Adrianna Chlebicka), una modelo que rápidamente llama su atención. Fiel a su estilo, Enzo intenta impresionarla con sus estrategias habituales, aunque esta vez, ninguna da resultado. Pero lo que no sabe, es que Klaudia esconde una doble vida porque en realidad su trabajo fijo es el de maestra. Como una especie de Superman, ella tiene dos identidades, en una es una tímida docente de pelo atado y anteojos, y en la otra, una modelo que no teme llevarse el mundo por delante. Claro que poco a poco, Enzo comenzará a sospechar que su compañera guarda algún tipo de secreto. Amor al cuadrado puede ser predecible para cualquier espectador que haya visto dos o tres comedias de este estilo, sin embargo, su simpleza termina resultando atractiva y probablemente ahí se encuentre el secreto de su éxito.

¡Oh Ramona!

Andrei (Bogdan Iancu) es un adolescente tímido e introvertido cuya obsesión pasa por el sexo. Su vida gira alrededor de eso y de Ramona (Aggy K. Adams), una compañera de secundario y la dueña de todas sus fantasías. Cuando de manera inesperada Andrei tiene la posibilidad de pasar una noche junto a ella, decide confesarle su profundo amor, algo que la termina por espantar. Angustiado por su sincericidio, él se toma unos días de vacaciones, en los que conoce a Anemona (Holly Horne), la recepcionista del hotel en el que se hospeda. Aunque ella tiene novio, ambos se proponen pasar juntos una noche, pero una vez más, el joven no puede evitar enamorarse. De este modo, Andrei se enfrenta al problema de querer formar pareja con dos mujeres que no quieren saber nada de él. Como una suerte de American Pie pero en clave rumana, Oh Ramona! es una comedia que pone al sexo como su ingrediente principal y encuentra el humor a partir de la torpeza natural de Andrei con todas las mujeres de las cuales se enamora.

Isi y Ossi

Un romance centrado en una joven proveniente de una familia millonaria y un adolescente de bajos recursos, no es precisamente una fórmula novedosa, pero sí resulta interesante acercarse a Isi y Ossi para descubrir cómo trabaja el cine alemán este tipo de relatos. Isi (Lisa Vicari) es una joven de clase alta que sueña con convertirse en chef, aunque sus padres se opongan rotundamente a eso. En la vereda opuesta, Ossi (Dennis Mojen) es un aspirante a boxeador, que necesita dinero de forma urgente para saldar varias deudas. De manera fortuita ellos se conocen y surge un curioso pacto: ella le dará una importante suma de plata, a cambio de que él se haga pasar por su novio para así irritar a su madre. Pronto las diferencias entre ambos derivan en una infinidad de roces y discusiones, pero a medida que se sumergen en el mundo del otro, comenzarán a enamorarse. Sin la intención de correrse demasiado de las estructuras del género, Isi y Ossi se presenta como una apuesta segura para el público que quiera disfrutar de una comedia romántica tradicional. En parte, el film respeta el ABC de este tipo de comedias apoyándose en la dinámica entre sus protagonistas y en un variado elenco que le da color a la trama. Pero, por otra parte, esta producción alemana muestra la diferencia de clases según se vive en Berlín y qué significa en esa ciudad formar parte de un barrio obrero. De este modo, Isi y Ossi oscila entre el respeto por las fuentes y la intención de añadirle el filtro de la vida en Alemania.

En la misma ola: un drama italiano que conquistó al público

Estrenada el pasado 25 de marzo, En la misma ola se convirtió en uno de los recientes hits de la plataforma streaming. Lorenzo (Christian Roberto) es un amante de los veleros que durante un verano conoce a Sara (Elvira Camarrone), quien comparte el mismo interés. Los adolescentes se enamoran, pero ella esconde un secreto que inicialmente la aleja de Lorenzo. Sara sufre una enfermedad terminal que avanza rápidamente y el joven, que perdió a su madre, no está dispuesto a volver a sufrir una experiencia similar. Pero luego descubre que el amor que siente por ella es más grande que sus miedos y la joven pareja apuesta por vivir al máximo el tiempo que puedan permanecer juntos. A pesar de su propuesta, En la misma ola afortunadamente no se detiene en una sucesión de golpes bajos. Lejos de eso, este largometraje italiano explora esa relación amorosa de manera natural, poniendo el acento en dos personajes que procuran convertir su amor en pequeños momentos de felicidad plena.

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