¿Cuánto pagarías por los Birkenstock de Steve Jobs?

Whoopi Goldberg en un evento patrocinado por Birkenstock, que celebrará su aniversario 250 en 2024, en el Cipriani Wall Street de Manhattan, el 28 de noviembre de 2022. (Calla Kessler/The New York Times)
Whoopi Goldberg en un evento patrocinado por Birkenstock, que celebrará su aniversario 250 en 2024, en el Cipriani Wall Street de Manhattan, el 28 de noviembre de 2022. (Calla Kessler/The New York Times)

NUEVA YORK — ¿Cuánto pagarías por los Birkenstock usados de Steve Jobs?

“Pagaría por verlos”, comentó Whoopi Goldberg la semana pasada en una fiesta de Birkenstock en Cipriani Wall Street.

“Cerca de 75 centavos”, añadió.

Las sandalias Arizona de piel de ante marrón de Jobs, que el cofundador de Apple Inc. usó en las décadas de 1970 y 1980 mientras desarrollaba Apple Computers en la cochera de la casa de su familia en Los Altos, California, se vendieron en 218.750 dólares a un comprador cuyo nombre no fue revelado en una subasta el mes pasado, según Associated Press.

Los zapatos se exponían ahora en una caja de plástico transparente ante un público que incluía una mezcla internacional de editores de moda y Goldberg, en uno de los primeros grandes actos que la empresa ha organizado en Estados Unidos. La marca cumplirá 250 años en 2024, y la fiesta fue un anticipo del aniversario. Los directivos de Birkenstock no quisieron hacer comentarios ni responder a preguntas sobre cómo acabaron los zapatos en el evento.

La gran sala, con techos abovedados de más de quince metros, estaba decorada como una exuberante selva gigante, intercalada con helechos, musgos, hojas de plátano y setos. En el centro de la sala, se hizo un claro para un vasto espacio de exposición, donde la marca mostró sus tesoros, como si estuviesen en un museo. En la parte trasera, proyecciones surrealistas de materias primas escalaban las paredes, mientras que, bajo ellas, un taller de duendes vanguardistas —hileras de artistas del tatuaje en los bancos de trabajo— inscribían zapatos deportivos ajustados con los detalles personalizados de los invitados. Toda una sala lateral estaba dedicada a los masajes de pies.

Entre los zapatos expuestos se encontraban varias de las colaboraciones de moda más famosas de Birkenstock: la versión no autorizada de Marc Jacobs de su colección grunge de Perry Ellis de 1993, las botas deportivas con tiras de Rick Owens, los elegantes zuecos de Jil Sander, los Manolo Blahnik enjoyados y los mocasines de Dior hechos a mano.

Calzado de Birkenstock, que celebrará su 250 aniversario en 2024, en el Cipriani Wall Street de Manhattan, 28 de noviembre de 2022. (Calla Kessler/The New York Times)
Calzado de Birkenstock, que celebrará su 250 aniversario en 2024, en el Cipriani Wall Street de Manhattan, 28 de noviembre de 2022. (Calla Kessler/The New York Times)

Junto a ellos se exhibían las Arizona de Jobs que usaba todos los días.

A pesar del nuevo valor de las sandalias, el público de la moda no estaba especialmente interesado en poseerlas.

“Tengo tantas”, señaló Goldberg, que llevaba un par de zuecos Super Birki negros de goma. “No necesito las suyas”.

“Para mí no tendrían ningún valor”, opinó Joerg Koch, redactor en jefe y director ejecutivo de 032c, la publicación de moda alemana. “No soy coleccionista. Yo colecciono libros”.

James Harris, copresentador del pódcast de moda masculina “Throwing Fits”, dijo que pagaría “dinero negativo, porque están irreconocibles”.

Pero Mordechai Rubinstein, consultor de moda que opera la cuenta de Instagram Mister Mort, vio el valor metafísico.

“Podrías decir: ‘Llevo puesta el alma de Steve Jobs’. ¿Quieres tocar el alma de Steve Jobs? Esto es lo más cerca que vas a estar de ella. Póntelas’”.

Aun así, Rubinstein añadió: “Yo no las compraría”.

Alrededor de una hora después del comienzo de la fiesta, la sala bullía. Junto a los objetos de interés, pulcramente hecha, había una cama Birkenstock, que la empresa fabrica desde 2017. Un trío de mujeres jóvenes saltó al mueble y se tomó selfis.

Junto a la barra, la cantante Chanese Elifé interpretó “Can’t Take My Eyes Off You” en un pequeño escenario circular que se elevaba sobre un círculo de vegetación. Los camareros vestían chaquetas color marrón, caquis y sandalias Birkenstock Arizona o Boston Clogs, los modelos más emblemáticos de la marca. El ambiente era ordenado pero relajado. Se sirvieron pequeños platos de salmón asado, filete o pollo con arroz.

Capucine Lavaune, aspirante a influente en TikTok, dijo que pagaría 10 dólares por los Birkenstock de Jobs “porque los influentes no ganan tanto dinero”.

Jian DeLeon, director editorial y de moda masculina de Nordstrom, se apoyó en un exhibidor de recuerdos junto a Noah Thomas, director asociado de moda masculina e infantil de Macy’s. Juntos dirigen la cuenta de Instagram Mule Boyz, que celebra los zapatos sin parte trasera.

“Son unas Arizona, no unas Boston, así que no son lo que realmente me gusta”, dijo DeLeon. “Preferiría un suéter de cuello alto”.

Cuando la velada llegaba a su fin, Oliver Reichert, director general de Birkenstock, usando unas Arizona de piel ante muy desgastadas, entretenía a sus hijos pequeños cerca de la cama Birkenstock.

Reichert, que no quiso comentar a quién pertenecen los zapatos, dijo que pagaría “el centro de una dona”, es decir, nada.

“Calzo el número 47, así que me quedan pequeños”.

© 2022 The New York Times Company