Enrique Ramil, el cantante español que conquista América con su estilo andrógino y su talla 6XL

Adriana Terán
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Fotografía: Dasha Parker. Styling: Alejandro Trémola (Foto cortesía: Enrique Ramil)
Fotografía: Dasha Parker. Styling: Alejandro Trémola (Foto cortesía: Enrique Ramil)

La variedad del castellano a veces lo confunde, entre risas comenta que va aprendiendo cuáles son las palabras que en España tienen un significado y que de este lado del charco podrían causar un escándalo. Eso lo pone nervioso, pero lo asume con entereza y se confiesa confundido.

Al otro lado del teléfono, en una llamada con seis horas de diferencia, se escucha el tintineo de sus pulseras saltarinas y la respiración un tanto agitada de quien cuenta una maravillosa aventura que le acaba de ocurrir.

Estaba estudiando diseño de moda, y que creí que eso me apasionaba, pero empecé a faltar a clases para asistir a concursos de karaoke; trabajé cuidando niños para pagar las clases de canto, y pronto me di cuenta de que era un esfuerzo absurdo el que estaba haciendo estudiando moda, cuando en realidad lo que me movía era la música. Me mudé a Madrid y empecé a formarme en canto, interpretación, danza, y así fui yendo detrás de las oportunidades que me daba la vida”, cuenta Enrique Ramil, quien nació en La Coruña en el corazón de una familia numerosa y cálida.

De los karaokes saltó a los concursos de televisión. “Operación Triunfo”, “XFactor” Reino Unido y España y “Tierra de Talentos”, han sido testigos de su talento, siendo este último el que le ha abierto las puertas hacia un nuevo camino de oportunidades.

A finales de noviembre estuvo en Estados Unidos para grabar y componer temas con Yasmil Marrufo, que ha trabajado con JLo y Thalía. También con Erika Ender, compositora de “Despacito”, y con Santiago y Luigi Castillo, del dúo San Luis, el cual lidera la producción de su primer disco, y que han compuesto para Marc Anthony, Maluma y Pablo Alborán, entre otros.

Además, con el apoyo del consulado español en Estados Unidos realizó dos conciertos, uno en Miami y uno en Nueva York, y en el mismo viaje grabó el video de su primer sencillo titulado Mentira. En pocos meses, desde que ganó el concurso “Tierra de Talento”, sus sueños han ido consolidándose a toda velocidad.

-¿Cómo fue el salto de Enrique Ramil a Estados Unidos?

“Creo que Dios intervino en el algoritmo de YouTube y eso hizo que Frederick Meléndez, fundador de AGTE Live Entertainment, viera por casualidad el video de mi participación en ‘Tierra de Talento’ y me llamara. Me dijo que quería hablar con mi manager, y yo le respondí ‘estás hablando con él’ y así empezamos a trabajar juntos. Cuando visité Miami ya tenían organizada esta reunión con estos grandes compositores”.

-¿Qué te ha dejado la experiencia en Estados Unidos componiendo con San Luis, con Erika Ender, con Yasmil Marrufo?

“Fue maravilloso, fue una experiencia de película. Aportando cada uno su granito, y yo me dejé llevar porque estaba con grandes compositores de la música latina. Creo que, de momento, no estoy a la altura para componer, sino que estoy para aprender de los grandes. Llegó un momento que hice consciencia de que estaba en la misma sala con varias personas y de todas, el único que no había ganado un Grammy era yo. Todo ha sido increíble y rápido”.

-Esto te está ocurriendo en un momento en que la comunidad LGBT+ está adquiriendo una visibilidad atómica, ¿crees que ha sido esto favorecedor para hacerte más notorio?

“Creo que sí. Toda la vida he pensado que me gustaría ser el ejemplo que yo no tuve cuando era niño. Yo en España no encontraba un referente tan directo para inspirarme. Estaba Tino Casal, pero era quizás el único. Es verdad que mis influencias musicales han sido siempre femeninas, pero era algo contra lo que luchaba un poco.

“Yo me presentaba en talent shows intentando cumplir un patrón que yo creía que se esperaba de mí, y lo que me recomendaban algunas personas, pero luego me di cuenta de que, cuando empecé a cantar canciones compuestas para mujeres, como “La gata bajo la lluvia”, fui descubriendo que aquello que yo pensaba que era incorrecto, o que me decían que no hiciera, me daba igual. En algún momento escuché a un artista cantando la letra cambiada por “el gato bajo el diluvio” y decidí que mi masculinidad no es tan frágil como para estropear una obra de arte. Entendí que no pasaba nada por ser la gata y allí se abrió un amplio abanico de oportunidades”.

-¿Qué aprendizaje te ha dejado el paso por los concursos de talentos?

“Lo más importante es lograr que se vea tu propia esencia, pero no todos los concursos lo permiten. En ‘Tierra de Talento’ por ejemplo me aceptaron tal como yo era, con todo lo grande que soy físicamente, respetaron el repertorio que propuse, y justamente allí hice el homenaje a Rocío Jurado que me abrió las puertas de Latinoamérica. Imagínate la suerte que es que alguien vea por encima de lo que eres, lo que podrías llegar a ser. Eso se lo tengo que agradecer a Sergio Marín, director de casting de Tierra de Talento”.

-“La música me cura, me emociona y me hace mejor persona” dijiste en una entrevista ¿Qué tienes que sanar?

“Casi todos los problemas los origina el miedo y los alivia la música. Cada vez que canto curo un montón de cosas en mí mismo, sobre todo, hay una parte de mí que al cantar recuerda muchas cosas que me han pasado. Cuando una canción sale del corazón toca el corazón de los demás, no solo llega a los oídos, sino también se trata de compartir un sentimiento y que la gente sienta que de alguna manera no está sola”.

-¿Qué canción dice lo que tú no te has atrevido a decir?

“Creo que me quedaría con Soy rebelde de Jeanette, compuesta por Manuel Alejandro. Tiene todo lo que sentí en mi infancia. No es que “nadie me ha tratado con amor” como dice la canción, pero tal vez las personas que yo quería que me trataran con amor no lo hacían. Quise ser el que no molestaban en la escuela por su físico o por sus maneras o porque no le gustaba jugar al fútbol. Son cosas que dejamos pasar, pero cuando canto esta canción recuerdo las veces que deseé ser otra persona. Ahora pienso que soy un producto de todo lo que me ha sucedido y que quizás, de no haber tenido esos pequeños traumas, no estaría donde estoy”.

La moda como aliado

-¿Tu talla ha sido una limitación para alcanzar tus metas?

“Quizás sí ha sido un poco más difícil que te tomen realmente en serio, porque lo primero que reciben de ti es algo que de entrada no gusta o no lo relacionan con la fama. Como dijo Adele alguna vez en una entrevista que siendo curvy, grande y voluminosa tienes que ser mucho mejor que diez delgados juntos y yo he sentido eso. He tenido que trabajar muy duro para llegar a un público al que hubiese llegado más fácil si mi talla hubiese estado dentro de los parámetros que se consideran habituales. Pero también esto es algo que me diferencia, la talla no tiene que ser un hándicap.

Fotografía: Dasha Parker. Styling: Alejandro Trémola (Foto cortesía: Enrique Ramil)
Fotografía: Dasha Parker. Styling: Alejandro Trémola (Foto cortesía: Enrique Ramil)

“La moda me gusta, me apasiona, me ha servido ahora para llevar mi vestuario como artista. El tema de flores y estampados siempre ha venido conmigo, pero teniendo en cuenta mi volumen he tenido que ir adaptándome. Para tallas tan grandes no suele haber mucha ropa bonita o vistosa, pero he encontrado alternativas en la ropa de mujer: un kimono, un hoodie, una cazadora, me gustan mucho más los colores y me quedan mucho mejor”.

-¿Y cómo ha sido tu relación con el maquillaje? Ya Sam Smith, por ejemplo, entre otros artistas, nos ha demostrado que cualquiera puede llevarlo hoy en día sin ningún escándalo…

“Como yo tuve la suerte de haberme enriquecido estudiando historia de la moda, supe que las primeras personas en usar maquillaje fueron los hombres en Egipto. Eran símbolo de nobleza. El problema real hoy en día, es que no se puede ser femenino porque lo que hay escondido detrás del rechazo es una especie de misoginia. Es como si no se pudiese tener una característica femenina porque, en algún aspecto, la mujer para algunos representa algo menor. Para mí es algo totalmente liberador salir con maquillaje, con mis uñas pintadas y que a la gente le de igual, si hay alguien a quien no le da igual, entonces el que tiene un problema es él, no yo”.

-¿Qué le dirías al Enrique niño si pudieses viajar al pasado?

“Le diría ‘no te preocupes de lo que digan que ti, sino de la gente que te quiere, pero sobre todo, preocúpate por quererte tú’. Hay una frase de La Agrado, personaje de ‘Todo sobre mi madre’ de Almodóvar, con la que siempre me he identificado: ‘Una es más autentica cuanto más se parece a lo que soñó de sí misma…’”

A Enrique no le gusta emocionarse sin estar seguro de fechas exactas para no ilusionar a su mamá, así que no está claro de cuándo estará disponible su nuevo trabajo, pero mientras tanto, espera ansioso seguir creciendo y volver a encontrarse con Latinoamérica y el resto del mundo para seguir compartiendo sentimientos y emociones a través de su música.

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