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La vez que Leonardo DiCaprio lo arriesgó todo rechazando a Disney

El actor estadounidense Leonardo DiCaprio en el Festival de Cine de Cannes 2023. Photocall de la película Killers Of The Flower Moon. Cannes (Francia), 21 de mayo de 2023 (Fotografía de Rocco Spaziani/Archivio Spaziani/Mondadori Portfolio via Getty Images)
El actor estadounidense Leonardo DiCaprio en el Festival de Cine de Cannes 2023. Photocall de la película Killers Of The Flower Moon. Cannes (Francia), 21 de mayo de 2023 (Fotografía de Rocco Spaziani/Archivio Spaziani/Mondadori Portfolio via Getty Images)

Hablar de Leonardo DiCaprio es hablar de uno de los actores más aclamados de su generación y de los mejor pagados en la historia del cine. Es dueño de una filmografía envidiable y, según Christian Bale, ha sido la competencia más difícil de vencer en los procesos de casting porque, básicamente, todo Hollywood lo quería en sus filas desde 1993. Un año que estuvo marcado por el estreno de las dos películas que lo lanzarían al estrellato inmediato, Mi vida como hijo y ¿A quién ama Gilbert Grape?, consiguiendo su primera nominación al Oscar a los 19 años por su inolvidable interpretación como hermano discapacitado de Johnny Depp. Sin embargo, este éxito jamás habría ocurrido si no fuera por el inmenso riesgo que tomó siendo muy joven.

Leonardo DiCaprio tenía unos 10 años cuando les dijo a sus padres que quería ser actor. La pareja estaba separada, pero eran vecinos y le ayudaron incondicionalmente con su deseo. Su madre lo llevó a infinidad de audiciones, donde el rechazo se convirtió en una costumbre. Empezó en comerciales a los 14, sirviéndose de paciencia hasta que la televisión le abrió sus puertas un par de años más tarde.

Parenthood, Growing pains y Critters 3 -la película que él prefiere hacer de cuenta que no existe en su filmografía- fueron las primeras entradas destacadas de su currículo. Hasta que Robert De Niro lo eligió personalmente entre los 400 candidatos que probaron suerte en la audición del drama dirigido por Michael Caton-Jones, Mi vida como hijo. Los rumores de su buena interpretación como adolescente rebelde conviviendo con un padrastro abusivo comenzaron a circular por Hollywood. Y sin que se hubiera estrenado todavía, la industria empezó a tocar a su puerta con un aluvión de ofertas.

Los actores estadounidenses Robert De Niro y Leonardo DiCaprio en el set de This Boy's Life, basada en el libro de Tobias Wolff y dirigida por Michael Caton-Jones. (Foto de Warner Bros. Pictures/Corbis a través de Getty Images)
Los actores estadounidenses Robert De Niro y Leonardo DiCaprio en el set de This Boy's Life, basada en el libro de Tobias Wolff y dirigida por Michael Caton-Jones. (Foto de Warner Bros. Pictures/Corbis a través de Getty Images)

Entre los interesados estaba Disney y, según Leonardo DiCaprio, le ofrecieron el cheque más grande de su carrera hasta el momento. Todavía no había saboreado el éxito, ni era un actor con la expansión internacional que consiguió más tarde. Era una oportunidad que, en teoría, pocos actores dejarían pasar durante sus años de ascenso profesional. En otras palabras, no estaba en la posición privilegiada de poder ser selectivo con sus proyectos como ahora. Pero rechazó a Disney, la oferta suculenta y otros proyectos. Y todo porque quería esperar.

Y no porque tuviera otra producción asegurada u otro cheque potente a la vuelta de la esquina. Sino porque quería esperar y hacer la audición para un papel que ansiaba interpretar. El de Arnie Grape en ¿A quién ama Gilbert Grape?

“Hice Mi vida como hijo, no se había estrenado todavía, pero había un papel que quería interpretar desesperadamente. Pero empecé a recibir ofertas para otras películas y había una película grande de Disney que querían que hiciera”, contó en 2015 durante un panel de la Fundación SAG-AFTRA. DiCaprio se sorprendía a continuación por el coraje que tuvo siendo tan joven, al haber rechazado semejante oferta y de un estudio tan influyente, a cambio de apostar por sus deseos artísticos.

Leonardo DiCaprio, Johnny Depp, Juliette Lewis y el resto de la familia en una escena de la película '¿A quién ama Gilbert Grape?', 1993. (Foto de Paramount/Getty Images)
Leonardo DiCaprio, Johnny Depp, Juliette Lewis y el resto de la familia en una escena de la película '¿A quién ama Gilbert Grape?', 1993. (Foto de Paramount/Getty Images)

“Si hay algo de lo que estoy realmente orgulloso de mi carrera es ese momento de haber dicho eso, hecho eso y tener esa convicción de saber lo que quería hacer”, continuaba. “Era una oferta de mucho dinero para aquella época, sonaba genial, pero dije que no”, añadía.

La misma historia la contó después de ganar el Globo de Oro en 2016 por El renacido, asegurando en la conferencia de prensa que fue el mayor riesgo de su carrera. “Fue la primera vez que me ofrecían mucho dinero para hacer un personaje, pero esperé y esperé”, dijo por entonces. “Y estoy muy orgulloso de mí mismo por haber sido tan apasionado con un proyecto y un personaje a esa edad. Valió mucho para mí porque pude trabajar con gente increíble y me siento muy orgulloso de esa película”.

Leonardo DiCaprio se sienta en una bañera mientras Johnny Depp observa una escena de la película '¿A quién ama Gilbert Grape?', 1993. (Foto de Paramount/Getty Images)
Leonardo DiCaprio se sienta en una bañera mientras Johnny Depp observa una escena de la película '¿A quién ama Gilbert Grape?', 1993. (Foto de Paramount/Getty Images)

De esta manera, Leonardo DiCaprio habría arriesgado una oportunidad de ascenso comercial aparentemente potente a cambio de esperar para hacer una audición. Sin tener la seguridad de que iba a conseguir el papel o que la oportunidad de ascenso pudiera repetirse en un futuro. Solo tenía el deseo de conseguir el personaje. Nada más.

Además, tomó su decisión sin saber que el director Lasse Hallstrom no estaba seguro de que Leonardo DiCaprio fuera el candidato ideal. Porque, en un principio, el cineasta sueco pensaba que necesitaban a alguien que “no fuera atractivo” (New York Times). Pero el joven actor borró todas sus dudas desde la primera audición.

El director había facilitado un vídeo a todos los candidatos que mostraba a un adolescente con discapacidad mental, con la intención de que se prepararan para el proceso de selección. Y DiCaprio lo sorprendió habiendo estudiado “obsesivamente” los gestos corporales. “Fue el único que captó lo esencial”, decía el director en 1993 a NY Times.

DiCaprio tenía 18 años y se entregó de lleno a su personaje investigando y pasando una semana junto a chicos con la misma condición en un hogar de Texas. Los estudió y confeccionó una lista de características, gestos, movimientos y reacciones físicas que adaptó en su interpretación, teniendo libertad total para improvisar en el rodaje.

“Ese papel fue muy divertido porque no dependía del guion en absoluto. Quiero decir, tenía mi propio conjunto de reglas, podía hacer lo que quisiera… A veces durante una escena dramática para Johnny Depp, yo simplemente tiraba espaguetis al aire”, dijo en el encuentro con el Sindicato de Actores. “Todo fue tan increíblemente libre e improvisado. Viví en mi propio mundo. Fue grandioso. Fue increíble. Fue una gran experiencia”.

Y efectivamente, el riesgo dio sus frutos. DiCaprio supo plasmar la pasión por el personaje a través de su interpretación, bañando de realismo, empatía y sentimiento una historia que no sería la misma sin su presencia. El actor rompió los moldes del joven atractivo que comenzaba a transitar su escalera hacia el éxito en Hollywood, para rendirse al deseo artístico de lanzarse al desafío que englobaba el personaje de Arnie. Porque no solo fue una actuación bañada de matices y gestos físicos, sino también de un dramatismo inusual que lo convertían en el nexo de conectividad entre los personajes, la historia y Johnny Depp como protagonista. Él era el verdadero corazón de esta emotiva historia de hermanos.

Leonardo DiCaprio y Johnny Depp en el Teatro Paramount de Los Ángeles, California (Foto de Ron Galella, Ltd./Ron Galella Collection vía Getty Images)
Leonardo DiCaprio y Johnny Depp en el Teatro Paramount de Los Ángeles, California (Foto de Ron Galella, Ltd./Ron Galella Collection vía Getty Images)

En resumen, DiCaprio dijo que no a una oferta suculenta a cambio de ¿A quién ama Gilbert Grape? por el que, según los archivos de Imdb, habría cobrado $75.000. Pero el riesgo fue acertadísimo. El actor reveló que desconocía por completo la repercusión que su trabajo estaba consiguiendo tras el estreno. Estaba centrado en su carrera con películas como La historia de Jim Carroll y Rápida y mortal, y ni siquiera había leído ninguna critica. Por ese motivo la nominación al Oscar fue un shock inesperado y su primera reacción fue tener miedo a ganarlo. Porque no quería tener que subir al escenario y dar un discurso delante de todo el mundo.

“Mi primera reacción fue decir 'no quiero subir al escenario y aceptar nada', porque me dijeron que miles de millones de personas te veían dando discursos en los premios… Y le dije a mi madre ‘mamá, no quiero subir’”. Y no tuvo que hacerlo. Perdió contra Tommy Lee Jones por El fugitivo y pasaron 22 años hasta que finalmente subió y dio un discurso victorioso en los premios de la Academia con El renacido. Pero sentó precedente para una carrera que, desde ese momento, no dejó de crecer.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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