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Melissa Barrera se impone como la nueva reina del terror en 'Scream VI'

En “Scream VI”, Melissa Barrera vuelve a interpretar el papel estelar que tuvo en la entrega anterior de la misma saga, es decir, el de Samantha Carpenter, una joven que se convertía involuntariamente en objeto de interés del temible ‘Ghostface’ (que, como sabrán los fans, no es una sola persona) por ser hija de Billy Loomis, uno de los dos asesinos originales de la franquicia iniciada en 1996.

Tras superar una serie de infortunios que afectaron también a su hermana Tara (Jenna Ortega), Sam se muda con ella a la ciudad de Nueva York con la intención de rehacer su vida y dejar atrás al emblemático pueblo de Westboro (que es ficticio, pero se encuentra supuestamente en California), sin sospechar que habrá por allí otros imitadores dispuestos a meterse en el traje de la siniestra figura fantasmal para seguir cometiendo atrocidades.

Debido a su exitosa participación en “Scream” (el filme de 2022 que debió llamarse “Scream V”), Barrera, que nació y se crio en Monterrey, México, recibió ya por parte de los seguidores del género el codiciado título de ‘Scream Queen’, y la buena recepción crítica que viene recibiendo la nueva cinta tiene que ser un gran motivo de satisfacción. Pero ella prefiere confiar en personas que no tengan nada que ver con el trabajo del periodismo cinematográfico para saber si ha hecho las cosas bien.

“No leo las reseñas, porque son opiniones de personas, y aunque todo el mundo tiene derecho a tener una opinión, a veces estas no son las más lindas, por lo que prefiero quedarme con las reacciones de mis seres queridos, de mi familia y de la gente que conozco y que me va a decir honestamente lo que piensa”, fue lo primero que dijo la actriz durante una reciente entrevista con Los Angeles Times en Español que te ofrecemos igualmente en video. “Por ese lado, he sentido mucho amor”.

Lo interesante aquí es que “Scream VI” es la entrega más violenta de la saga, lo que, aunado al hecho de ser una producción de terror, podría despertar reacciones negativas en personas que no gusten de esta clase de propuestas.

“Gracias a Dios, tengo un círculo familiar y de amigos que me apoyan en todo, y aunque no les gusten las películas de terror, van a ver las mías, aunque lo hagan mientras se cubren los ojos con las manos”, insistió la actriz.

Íntima y escalofriante

El personaje de Sam no llega en el mejor estado emocional a esta sexta película. Además del trauma generado por lo que le sucedió en la anterior, cuando era ya una persona herida que se estaba recuperando de las adicciones, se encuentra marcada por un fuerte sentimiento de culpa como producto de los asesinatos que se cometieron usándola como excusa. Ahora, aunque asiste a terapia, está estresada, tiene impulsos agresivos y sobreprotege a Tara, quien la tuvo lejos durante muchos años y que no está tomando bien esta actitud extrema.

Pero no debe pensarse que todo es oscuro o deprimente en el filme. Cualquiera que se encuentre familiarizado con la franquicia creada por el guionista Kevin Williamson y dirigida por el legendario cineasta Wes Craven en sus primeras cuatro entregas sabrá que esta se caracteriza por frecuentes arranques de humor, por sus constantes alusiones a la cultura popular y por un sentido de ligereza que alivia incluso los momentos más sangrientos.

“Estas películas navegan un tono muy difícil justamente porque ves una matanza, tienes tres segundos para estar triste y luego te mueves a lo siguiente, a la parte de la investigación para saber quién es el responsable de los crímenes”, describió Barrera. “Lo que sucede en este caso es que todo se desarrolla sobre la base de las historias de dos grupos de hermanos: las Carpenter y los Meeks-Martin”.

Los Meek-Martin son Mindy y Chad (interpretados por Jasmin Savoy Brown y Mason Gooding), quienes sobrevivieron también a los recientes ataques en Westboro y que se mudaron igualmente a Nueva York. “Todos estos personajes se han convertido en una familia, y ese es finalmente el corazón de la película”, explicó la intérprete latina. “Si todo está arraigado en la verdad y en la honestidad, es más fácil ir a los dos extremos y crear un arco narrativo que resulte natural”.

“Eso hace además que la película se sienta muy dinámica, entretenida y digerible, porque tiene los momentos caóticos y luego viene una escena íntima o divertida que puede hacer que te rías antes de que te vuelvan a asustar”, prosiguió la actriz. “Creo que los directores hicieron un gran trabajo en la edición y en la creación de lo que termina siendo una montaña rusa de emociones”.

La parte conceptual

Los directores a los que se refería son Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, quienes, sumados a Chad Villela, conforman Radio Silence, el mismo trío creativo que se encargó de la “Scream” de 2022 y que nos ofreció anteriormente “Ready Or Not” (2019), una fabulosa comedia negra en la que una mujer recién casada se convertía en presa de la familia satanista de su esposo.

En una entrevista separada con los tres, Bettinelli-Olpin respaldó la idea sustentada por Barrera en relación a la importancia de estas dos relaciones entre hermanos como eje central del nuevo filme. “Cuanto más te importa un personaje, más involucrado te sentirás con lo que le pasa en el momento en que se encuentra en peligro, y todo eso eleva el nivel de la película”, afirmó. “Prestamos mucha atención a esas conexiones”.

“Hay una escena entre Mindy y Chad que es muy emotiva, y que surgió de una idea que Jasmin y Mason tuvieron para darle mayor peso dramático a sus personajes”, agregó. “No quisimos que esta fuera la historia de un solo personaje y que todos los demás estuvieran simplemente al lado. Si hicimos bien nuestro trabajo, todos deberían sentirse como personajes completos y como una familia real”.

De hecho, “Scream VI” tiene escenas cargadas de un dramatismo que no se espera necesariamente en esta clase de propuestas. “Eso es lo divertido de las películas [de esta saga]; para nosotros, por más que sean ‘slashers’ grandes, ruidosos y divertidos, siempre operan en un nivel emocional profundo”, sumó Gillett. “Pero tienen también algo para todos, y creo que esa es la razón por la que esta franquicia ha durado tanto”.

La elección inicial de Barrera para la “Scream” de 2022 se debió a la buena impresión que ella misma había dejado con su participación estelar en “Vida”, una aclamada serie de Starz que trataba sobre el reencuentro entre dos hermanas mexicoamericanas que regresaban a su barrio de origen, ubicado en Boyle Heights, California.

“Una semana después, hicimos una audición por Skype entre ella y Jenna en la que hubo una química increíble, incluso bajo ese formato virtual”, nos dijo Bettinelli-Olpin. “Parecía como si se hubieran conocido desde siempre”.

¿Pero qué significó trabajar con las dos por segunda vez? “Las dos tienen mucho más que hacer en el nivel emocional”, aseguró Gillett. “[Los guionistas] James [Vanderbilt] y Guy [Busick] encontraron un escenario ideal para empezar esta parte de su historia, porque están lidiando con el mismo proceso, pero de maneras muy distintas, y nos gustó lo mucho que nos podíamos relacionar con eso”.

“Al final del día, lo que pasa con estas hermanas es el soporte de la película; nada funcionaría en ella si no te importaran, si no te interesara no solo que sobrevivieran, sino que lograran tener una relación estable”, añadió. “Melissa y Jenna hicieron un excelente trabajo al hacer que sus personajes se sintieran tan honestos. Hasta en los momentos más complicados, puedes decir que se adoran, y eso es complicado de representar”.

Lazos fraternos

Como debería haber quedado claro, Barrera, quien era ya popular en México antes de llegar a Hollywood debido a sus papeles en telenovelas y su carrera como cantante de pop, no es la única latina en “Scream VI”, porque tiene al lado a Ortega, quien ha visto aumentada considerablemente la popularidad que tenía ya por su participación en shows televisivos como “Jane The Virgin” y “Stuck in the Middle” debido a su rol protagónico en la popular serie de Netlix “Wednesday”.

“Trabajar con ella es siempre muy fácil; se siente muy orgánico”, retomó Barrera. “Tenemos una relación muy buena en la vida real; somos como hermanas. Yo la adoro, y de hecho, me siento como su hermana mayor y protectora, lo que hace que el amor que se ve en la pantalla sea muy real”.

Al apellidarse Carpenter, estas dos hermanas de la ficción no muestran su identidad latina en los nombres que llevan, pero como nos lo dijo Barrera durante una entrevista previa, efectuada antes del estreno de la cinta anterior, el hecho de que sean interpretadas por ella y por Ortega las hace ya hispanas. De todos modos, habría que meterse en el plano de la especulación para determinar de dónde viene este aspecto étnico de los personajes, que no es mencionado en ninguna de las dos películas.

“No se habla de ello, pero la madre puede ser la latina, o puede ser que hubo una persona latina en el pasado de algunos de los padres”, indicó ahora la actriz mexicana. “Hay mil maneras en que ellas podrían ser latinas, del mismo modo en que hay mil maneras de ser latino en la vida real”.

La ausencia de comentarios de esta índole en el filme se hace extensivo a lo que sucede con los Meek-Martin, que son interpretados por dos actores afroamericanos, y tiene que ver también con la manera en que se presenta a Mindy en lo que respecta a su inclinación sexual (es lesbiana).

“El público critica mucho la inclusión forzada, y en este caso, como no se resalta el origen de los personajes, lo que tenemos al frente es una manera muy orgánica de decir que estamos ante un reflejo de cómo es el mundo ahora, que es algo que debería pasar en todas las películas”, nos dijo Barrera. “Creo que esta entrega tiene el reparto más diverso de toda la franquicia”.

Más grande y más sangrienta

En uno de esos momentos autorreferenciales que resultan indispensable en una película de “Scream”, Mindy, quien se encuentra obsesionada con las reglas usadas en las franquicias de terror, asegura que lo que está haciendo el nuevo ‘Ghostface’ es seguir los designios de la secuela de una recuela, lo que puede ser enredado para quienes no manejen estos términos pero que, en sus palabras, se traduce en el hecho de que esta tiene que ser mucho más ambiciosa que la anterior entrega.

La película que tenemos ante nosotros toma esos mandatos a conciencia, no solo en el plano de las emociones y de la violencia, sino también en el de la acción a gran escala. “La cantidad de escenas complicadas que hicimos fue increíble”, dijo Barrera. “Es como si hubiera una película tras otra, y eso es lo que hace que se sienta más grande en todo sentido. Te agarra desde el principio y no te deja descansar hasta el final”.

Lo interesante en este caso es que la mayoría de lo que se ve fue hecho de manera práctica, sin abusar de los efectos digitales. “Usamos CGI para resaltar algunas cosas, pero de la manera más sutil que fuera posible”, explicó Gillett. “Una gran parte de la magia al hacer esto es poder filmar todo, con la ayuda de artistas que son realmente buenos en lo que hacen. Y con los actores, es como un ritual de iniciación; no creo que hayamos contratado jamás a alguien que se espante cuando le decimos que llegó su momento de sangre”.

Barrera siente que todo lo que hizo directamente se realizó frente a la cámara, incluyendo una peligrosa escena en la que los personajes principales tienen que atravesar dos edificios con el uso de una precaria escalera de metal colocada a una considerable altura.

“Es muy divertido para mí hacer todos los ‘stunts’ que se pueda, porque me gusta mucho lo físico”, aseguró. “Me encantó el esfuerzo de estar subiendo realmente por la escalera o de tener que jalar realmente a Jenna durante la escena en la que ella cae por el balcón. Va conmigo, porque soy intensa, y es algo que le gustaba también a los directores, para poder ver nuestras caras y las emociones en ellas, porque cuando usas dobles, estos tienen que cubrir sus rostros con el pelo o cosas así, y se arruina el efecto de las emociones”.

“Pero teníamos un equipo de ‘stunts’ buenísimo, claro, y ellos nos enseñaron, nos entrenaron y estuvieron con nosotros”, precisó. “Había además cosas que no nos dejaban hacer, como las caídas de un segundo piso, y que les tocaban a ellos”.

Al hablar con el talento de esta película, esperamos hasta el final para mencionar al elefante en la habitación, es decir, la ausencia del personaje de Sidney Prescott, quien tuvo un papel central en las cinco primeras entregas, y que desaparece ahora debido a que la actriz que la interpreta, Neve Campbell, sintió que el dinero que se le ofrecía para regresar no era suficiente.

El hecho de que Sidney no esté presente resulta más llamativo de lo que podría ser ante el retorno de Gale Weathers (Courtney Cox), la otra sobreviviente de las películas de Craven. Se sabe, entre otras cosas, que los guionistas tuvieron que hacer malabares para alterar una historia que la incluía.

“Fue raro no tenerla, porque es la primera película de la saga en la que no participa”, dijo Barrera. “Tuvimos tiempo para digerirlo, porque nos enteramos de que no iba a estar tiempo antes de empezar a filmar. Nos pusimos la meta de hacer algo de lo que ella se sintiera orgullosa. Además, conté siempre con su bendición; me mandó un mensaje muy lindo antes de empezar el rodaje, lo que hizo que me sintiera muy tranquila”.

Al ser preguntado sobre el mismo tema, Bettinelli-Olpin tuvo una aproximación incluso más cautelosa. “Nuestro trabajo como directores en la película fue asegurarnos de que el espectador se enamorara de estos personajes nuevos del mismo modo en que Wes y Kevin hicieron que nos enamoráramos del trío original”, comentó. “Pero amamos a Sidney y a Neve y esperamos que haya otra cinta con ellas en el futuro”.

Es de esperar que Barrera regrese en una “Scream VII” que, tal y como van las cosas, está prácticamente asegurada. Por el momento, la actriz tiene una agenda muy ocupada, en la que destaca el lanzamiento de “Carmen”, una nueva adaptación de la célebre ópera de George Bizet que la tendrá en el papel de una inmigrante indocumentada.

“Me gusta participar en proyectos que sean muy diferentes entre sí para poder estirar los músculos y seguir retándome como actriz”, apuntó. “Estrenamos ahora ‘Scream VI’; el 17 de marzo viene una película que se llama ‘All the World is Sleeping’, y el 21 de abril se lanza ‘Carmen’. Son producciones completamente distintas, y me emociona que el público pueda ver diferentes facetas mías”.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.