El periódico alemán que en 1905 gastó una broma a sus lectores al informar del falso robo del oro del Tesoro Federal de EEUU

Alfred López
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Una de las series revelación de los últimos años ha sido ‘La Casa de papel’, cuyo argumento de las dos primeras temporadas (emitidas por Antena 3) giraba en torno al original atraco de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid y posteriormente, tras ser adquirida esta ficción por la plataforma de streaming Netflix, centraba el robo del oro guardado en la cámara acorazada del Banco de España.

El 1 de abril de 1905, el periódico alemán Berliner Tageblatt gastó una broma a sus lectores al informar del falso robo del oro del Tesoro Federal de EEUU  (imágenes vía staatsbibliothek-berlin y hoaxes.org)
El 1 de abril de 1905, el periódico alemán Berliner Tageblatt gastó una broma a sus lectores al informar del falso robo del oro del Tesoro Federal de EEUU (imágenes vía staatsbibliothek-berlin y hoaxes.org)

De hecho, la trama de robar el tesoro de una nación ha servido como trama recurrente en diversas obras literarias, otras series y películas e incluso como una original e insólita broma que publicó hace más de un siglo uno de los periódicos alemanes más importantes de la época.

Se trata del ‘Berliner Tageblatt’, un noticiero de corte liberal y que debido a su importancia y gran número de inmigrantes germanos repartidos por medio mundo, tenía una gran difusión y una extensa red de corresponsales.

Uno de los reporteros trasladados a Estados Unidos era Louis Viereck, un veterano periodista germano muy célebre en su país al haber sido, unas décadas atrás, diputado socialdemócrata en el Reichstag del Imperio Alemán.

Viereck se había trasladado hasta Nueva York en 1896 tras abandonar la política y allí ejerció como corresponsal del Berliner Tageblatt (su formación académica era la de periodista).

Entre las muchas coincidencias y costumbres que existían entre la sociedad alemana de donde provenía y la estadounidense, estaba la de celebrar el día de las bromas el primero de abril, llamado ‘Aprilscherz’ por los germanos y ‘April Fool’s Day’ en EEUU.

Por tal motivo, decidió en 1905 (cuando ya llevaba casi una década viviendo en Norteamérica) gastar una pequeña broma a sus lectores alemanes. Eso sí, quiso hacerlo bajo pseudónimo de L. Triang y aquel 1 de abril el Berliner Tageblatt publicaba una nota en la que informaba del ingenioso robo del oro del Tesoro Federal de los Estados Unidos, valorado en 268 millones de dólares.

Con toda clase de detalle, el corresponsal alemán explicaba cómo un grupo de multimillonarios estadounidenses (denominados ‘Robber Baron’) estaban detrás del delito, al haber contratado a una banda de criminales que habían perpetrada uno de los robos más perfectos de la historia.

El relato del robo explicaba que el grupo de criminales habían adquirido tiempo atrás un edificio que estaba justo en frente del ‘Treasury Building’, pero al otro lado del río Potomac. El artículo relataba el perfecto trabajo realizado al cavar un túnel que unía ambas edificaciones y pasaba por debajo del mencionado río.

Aquella ingeniosa broma también daba detalles sobre cómo se habían llevado toda aquella cantidad de oro siendo trasladada por el túnel subterráneo con unas vagonetas eléctricas e incluso a través del río con un pequeño submarino.

Tras el robo, los ladrones y el grupo de multimillonarios que lo habían encargado habían desparecido y las autoridades estadounidenses andaban en su búsqueda desesperadamente, aunque tenían el convencimiento de que habían abandonado el país. Con el fin de no convertirse en el hazmerreír del resto de naciones, el gobierno de los EEUU había decidido mantener en secreto aquel acto vandálico, motivo por el cual no se vería publicado en otros periódicos y mucho menos estadounidenses.

Todo un relato perfectamente elaborado que debía pasar como una broma más de las que los lectores alemanes del Berliner Tageblatt ya estaban acostumbrados a encontrarse cada primero de abril, coincidiendo con el Aprilscherz.

Pero la perfecta redacción de la noticia, junto a la elaborada explicación de lo sucedido, realizada por Louis Viereck (bajo el seudónimo de L. Triang) provocó que numerosos fuesen los lectores que se creyeran a pies juntillas aquella nota, hasta tal punto que dicha publicación traspasó fronteras y periódicos de países vecinos (como Austria o Hungría) se hicieron eco de la misma, publicándolo también en sus rotativos, pero añadiéndole algunos detalles (para enriquecer el relato de la noticia) que no aparecían en la nota original.

Al cabo de unos días la noticia sobre el robo del oro del Tesoro Federal de EEUU cruzó el océano Atlántico y llegó a oídos de periodistas de medios estadounidenses (como el The New York Times o el Chicago Tribune).

La prensa estadounidense se hizo eco de la broma sobre el robo del oro del Tesoro Federal (imagen vía Hoaxes.org)
La prensa estadounidense se hizo eco de la broma sobre el robo del oro del Tesoro Federal (imagen vía Hoaxes.org)

Tras unas breves investigaciones por parte de los periódicos locales, descubrieron que se trataba de una broma periodística por el April Fool’s Day publicada inicialmente por el Berliner Tageblatt e incluso se encontró un gran parecido entre la noticia y parte del argumento de una novela titulada ‘The President: A novel’ publicada un año antes (1904) por Alfred Henry Lewis, un reconocido escritor de la época y que había trabajado años antes como corresponsal del Chicago Times en Washington.

En la mencionada novela de Alfred Henry Lewis se hacía mención de un robo de oro en Washington planeado por una importante figura de la sociedad norteamericana y que se lleva a cabo a través del alcantarillado y una fuga mediante una lancha por el río Potomac.

Esta trama es la que inspiró, muy probablemente a Louis Viereck para escribir la broma periodística y tomar el pelo a los lectores germanos del Berliner Tageblatt.

Fuentes de consulta e imágenes: Hoaxes.org / history / staatsbibliothek-berlin

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