¿Quién es Perla? Va surgiendo una de las figuras centrales en los vuelos de inmigrantes en Florida

Inmigrantes entran a la Iglesia Episcopal de San Andrés en Edgartown, Massachusetts, en Martha's Vineyard, el 15 de septiembre de 2022. (Matt Cosby para The New York Times)
Inmigrantes entran a la Iglesia Episcopal de San Andrés en Edgartown, Massachusetts, en Martha's Vineyard, el 15 de septiembre de 2022. (Matt Cosby para The New York Times)

En las semanas desde que el gobernador Ron DeSantis de Florida trazó un plan para enviar dos aviones llenos de migrantes no autorizados a Martha’s Vineyard, han surgido preguntas sobre cómo el estado reunió a estas personas que buscaban asilo, la mayoría provenientes de Venezuela, en las calles de San Antonio.

Las autoridades de Florida han proporcionado poca información sobre el programa o cómo fue organizado. Pero de acuerdo con muchos de los inmigrantes, su travesía comenzó con la invitación de una mujer a la que solo conocían como Perla.

A continuación, relatamos lo que sabemos de Perla y el papel que desempeñó para transportar a 48 solicitantes de asilo a Massachusetts a costa de los contribuyentes de Florida.

¿Quién es Perla?

Hasta ahora, no se ha sabido mucho sobre la mujer que, a decir de los inmigrantes, se identificó solo con su nombre de pila, Perla, cuando los indujo a que tomaran los vuelos. Alguien informado de la investigación que realiza la oficina del alguacil del condado de Bexar sobre el asunto dijo a The New York Times que la persona a la que se está investigando en relación con la operación es una mujer de nombre Perla Huerta.

Huerta, exmédica de combate y agente de contrainteligencia, fue dada de baja en agosto tras servir dos décadas en el Ejército de Estados Unidos que incluyeron varios traslados a Irak y Afganistán, según los registros militares. Los esfuerzos para contactar a Huerta por teléfono y en su casa en Tampa, Florida, fueron infructuosos.

¿Cómo supieron quién era?

Un inmigrante venezolano que trabajaba con Huerta para reclutar a imigrantes le confirmó al Times la identidad de la susodicha, y, en una entrevista con el Times, un migrante de San Antonio al que Huerta había intentado enrolar sin éxito identificó una foto de ella.

Varios de los migrantes de Martha’s Vineyard la fotografiaron mientras reunía a los inmigrantes en San Antonio, según Rachel Self, abogada que representa a los inmigrantes. Los abogados que trabajan con los refugiados pudieron cotejar esas imágenes con otras en línea y en las redes sociales pertenecientes a una mujer llamada Perla Huerta.

¿Qué papel se supone que desempeñó Perla?

La historia de cómo los inmigrantes fueron reclutados para los vuelos fue relatada por decenas de inmigrantes en entrevistas con abogados y periodistas después de que estos llegaron, desconcertados, adonde pronto se dieron cuenta de que era una isla remota de descanso con pocos recursos.

Una mujer llamada Perla, contaron casi todos, se les acercó en San Antonio hablando de un vuelo gratuito a Massachusetts.

Les dijo que allá había empleos y gente que los ayudaría. Antes del vuelo, la mujer les proporcionó a los inmigrantes, casi todos en la miseria, comidas gratuitas en McDonald’s y alojamiento en un hotel cercano, La Quinta Inn.

Cada uno de los inmigrantes llegó a su destino con una carpeta roja que contenía un mapa de Estados Unidos, con una flecha que se extendía desde Texas a Massachusetts. Había otro mapa de Martha’s Vineyard que marcaba con un punto el aeropuerto y con otro el centro de servicios comunitarios.

En la carpeta también había un folleto, aparentemente falso, titulado “Prestaciones para inmigrantes refugiados”, en inglés y español. La portada proclamaba: “Massachusetts te da la bienvenida” y mostraba una bandera del estado que no era actual. En el reverso figuraban los nombres y números de una iglesia, una sinagoga y una organización sin fines de lucro de Martha’s Vineyard.

El panfleto, que el Times revisó, también prometía “hasta ocho meses de ayuda en efectivo” para los refugiados “que reúnan los requisitos de ingresos” en Massachusetts, aparentemente imitando los beneficios ofrecidos a los refugiados que llegan a Estados Unidos a través del programa oficial de reasentamiento del país, del que los venezolanos no forman parte.

Los hombres, mujeres y niños que se interesaron en la propuesta de Huerta volaron desde San Antonio y aterrizaron primero en Crestview, Florida. Pero los inmigrantes no desembarcaron allí. Luego, el avión hizo otra escala en Carolina del Sur antes de llegar a su destino final, Martha’s Vineyard, el 14 de septiembre.

© 2022 The New York Times Company