Rebel Wilson desenmascara el cliché de la "gorda chistosa" que minimiza a las mujeres de talla grande

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La actriz Rebel Wilson, ha declarado en varios medios lo desafiante que ha sido llevar adelante su objetivo de perder peso. Ha logrado rebajar más de 30 libras, por lo cual ha sido noticia, pero ella ha dejado claro que ha sido una decisión propia que incluso su equipo de trabajo rechazó.

"Recibí mucho rechazo por parte de mi propio equipo aquí en Hollywood cuando dije: 'Está bien, voy a hacer este año de salud. Siento que realmente voy a transformarme físicamente y cambiar mi vida'". Y me decían, '¿Por qué? ¿Por qué querrías hacer eso?’… ganaba millones de dólares siendo la chica gorda divertida…", dijo en una entrevista en la BBC.

Rebel Wilson hoy en día (Photo by James D. Morgan/Getty Images)
Rebel Wilson hoy en día (Photo by James D. Morgan/Getty Images)

Y es que la cultura popular se ha empeñado en hacer referencias de las mujeres gordas como personas que deben aguantar chistes sobre su peso, hacerlos sobre sí mismas, ser tratadas con burlas o son vulgares, todo esto a través de actrices que protagonizan historias donde el hilo conductor es el sobrepeso.

Rebel ganando millones decidió cambiar. Pero qué hay de quienes no quieren, o no pueden perder peso para ser aceptada por la sociedad como bella o exitosa. Tienen que lidiar con el estigma de la gorda chistosa, o la amiga tierna de todos cuyo comportamiento es dictado por un consumo nervioso de comida -como Mónica adolescente en 'Friends'-, o a la que le ocurren cosas vergonzosas y no encaja, como Bridget Jones.

Un estudio publicado en la revista Nutrición Hospitalaria analizó la percepción que se tiene de la obesidad, y la conclusión es desalentadora. Como se perciben a sí mismas las personas gordas o con sobrepeso dista mucho de cómo son percibidas por las otras personas.

(Getty Creative)
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Se evaluó cómo se describían ellas mismas, y cómo las describía tanto un grupo de control como un grupo de personas con trastornos de conducta alimentaria sin sobrepeso. Mientras las personas obesas utilizan adjetivos frecuentemente positivos para describir su personalidad, como educado, activo, hablador, optimista, satisfecho; los grupos que participaban definían a los obesos con adjetivos como ansioso, inseguro, pasivo, rechazado, sensible, susceptible, solitario, vago, excluido, apagado, desinteresado, dócil, ignorado o deprimido.

Tras profundizar en las respuestas, los autores encontraron que, a la vista de la mezcla de adjetivos elegidos, el estigma de la obesidad parece convivir todavía con el mito del "gordo bondadoso y feliz”.

Si bien Wilson ha manifestado que no tuvo problemas de amor propio por su obesidad, sí aceptaba tener una relación impropia con la comida que quería superar, y aunque su apariencia era determinante en los papeles que la han consolidado como una de las mejores actrices de comedia de Hollywood, su versión más saludable también ha recibido mucha atención, claro, por su nueva apariencia.

Rebel Wilson (Photo by Paul Archuleta/FilmMagic)
Rebel Wilson (Photo by Paul Archuleta/FilmMagic)

La activista y comunicadora, Jennifer Barreto Leyva, asegura que estos clichés, en efecto, ocurren también en la vida real. “Muchas veces la gente quiere hacerte un cumplido diciéndote frases como ‘eres una gordita linda, tierna y simpática’ te infantilizan y te desexualizan totalmente”.

"Las mujeres de talla grande suelen ser incluidas en videos o representaciones artísticas de maneras muy específicas: mal poniéndolas como payaso, como chiste, de manera grotesca, nunca cuidada, ni con respeto… Siempre se ha propuesto socialmente a la mujer de talla grande como la chistosa del grupo, la mejor amiga, la payasa, la simpática. Nunca se ha propuesto la realidad de que una mujer de talla grande es igual a cualquier otra mujer, puede vivir todas las historias de la misma manera".

Para la activista y abogado cambiar esto es una misión complicada porque la cultura está viciada con esta visión de la mujer de talla grande. “La gente ha sido manipulada y envuelta en esta narrativa. Además, ha habido mucha complicidad en los medios también y por ganar aceptación, muchas mujeres han aceptado este tipo de trato, en lugar de exigir respeto. Ha ocurrido hace mucho y seguirá ocurriendo porque la gente irrespetada no hace nada y porque no ha habido realmente la intención de educar y de generar consciencia al respecto”.

(Getty Creative)
(Getty Creative)

Barreto señala que dignificar a la mujer gorda, de talla grande o con sobrepeso pasa por no aceptar situaciones donde se pretenda minimizarnos, irrespetarnos, “Infantilizarte, y decirte cosas como que tienes una cara hermosa, y que lástima que no tu cuerpo, o hacerte parte de chistes por tu apariencia o tu talla, son faltas de respeto. Parte de mi trabajo es dignificar a la mujer con sobrepeso o de talla grande, y el punto de partida es la autoestima”.

La también editora acepta que es una situación incómoda y chocante, porque la gente piensa que te está haciendo un cumplido, pero queda de nuestra parte aceptar o no estos roles, que así como se dan en el cine y la televisión, se dan en la vida real.

“Sugiero establecer un discurso firme, vertical y muy respetuoso, eso sí, nunca intervenido por resentimientos e ideologías. Simplemente con la determinación de recibir el trato que merecemos”.

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