Anuncios

RESEÑA: La niña y el cráneo | El poder de la imaginación

RESEÑA: La niña y el cráneo | El poder de la imaginación
RESEÑA: La niña y el cráneo | El poder de la imaginación

La muerte de una mascota puede llegar a ser un suceso muy doloroso y sumamente devastador. Las emociones y los sentimientos que aparecen posteriormente a la muerte de un animal doméstico son bastante difíciles de sobrellevar, no importa en que etapa de la vida se encuentre la persona que ha sufrido dicha perdida, después de todo, no se trata de cualquier cosa, ya que una mascota como un perro o un gato puede ser un fiel compañero durante un determinado periodo de vida; un mejor amigo; un miembro más de la familia y/o alguien con quien se comparte un amor profundo e incondicional.

Podría interesarte: Cineastas jóvenes analizan Amores Perros a 20 años de su estreno

En el cine se ha abordado en varias ocasiones la muerte de mascotas, un tema que resulta bastante conmovedor. Algunas de estas películas nos han hecho llorar a mares en plena sala de cine, pues es imposible no empatizar con algo así cuando se tiene una, cuando amas a los animales o cuando ya has experimentado algo similar en tu vida. Algunos de estos títulos son Marley & Me, Siempre a tu Lado, Frankenweenie (87%) y La Razón de Estar Contigo (31%). Aunque no es exactamente su tema central, la muerte de mascotas también se ha hecho presente en filmes como Tiburón (98%), Soy Leyenda (70%), Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte Parte I (78%) por mencionar algunas. Por otro lado, en un tono más oscuro, se puede hablar de títulos cinematográficos en los cuales fallecen gatos como Más Negro que la Noche (%) y Cementerio de mascotas (43%).

Después de poner en contexto la importancia que conlleva el duelo de quien pierde una mascota y recomendar algunas películas que hablan acerca de este hecho, es momento de escribir acerca del cortometraje La Niña y el cráneo, un proyecto dirigido por la cineasta, escritora y poeta tabasqueña Diana Juárez Rodríguez. Entre sus trabajos cinematográficos se encuentran La plancha y los niños (2012), Levantar la sombra (2013), Documental y serie de videopomas: Ensayo sobre la euforia (2017). Actualmente se encuentra trabajando en su ópera prima de ficción. Como poeta ha recibido el Premio Estatal de Poesía Teresa Vera, el Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa y el Premio Estatal de Poesía José Carlos Becerra .

También lee: 4 directores mexicanos analizan Mad Max: Furia en el Camino

Su más reciente proyecto cinematográfico es La niña y el cráneo, donde sigue al personaje de Felicia, quien sufre la pérdida de su gato llamado Panchito y atraviesa por momentos de tristeza. A diario, Felicia es testigo de las discusiones de sus padres y es maltratada por su madre quien vuelca toda su atención únicamente en su segundo hijo. La violencia familiar lleva a la niña a refugiarse en un mundo fantástico bajo la guía de un amigo imaginario que saca a flote el lado más oscuro de Felicia. ¿Por qué vale la pena ver este cortometraje? Te damos varias razones.

El guion

El guion aborda una historia que puede parecer sencilla, pero no hay que dejarse engañar, tiene un subtexto muy potente en el que aborda los peligros del maltrato y el abandono infantil; la manera en que afecta la violencia intrafamiliar durante la etapa de la infancia; la indiferencia de los padres ante las emociones y las necesidades de sus hijos y el duelo que puede atravesar una persona al perder una mascota. Los diálogos del guion de Juárez Rodríguez están perfectamente escritos porque cumplen la función de todo buen dialogo: Introducir conflicto a la trama, hacer avanzar la historia y además, nos permiten conocer más acerca de la vida de los personajes de La niña y el craneo. La directora y guionista aprovecha su talento literario para escribir líneas que destacan por su maravilloso nivel poético.

La dirección

La directora demuestra experiencia y habilidad en la dirección de actores, así como una fuerte capacidad para lograr que cada departamento de la producción este en sintonía con la historia. Aunque seguramente tuvo muy calculado cada detalle de su cortometraje, logra que la puesta en escena se sienta muy orgánica. Sabe cómo equilibrar el naturalismo y el surrealismo, para ofrecer una obra con un núcleo de realismo mágico.

Las actuaciones

Las actuaciones de los protagonistas de este cortometraje elevan la calidad del producto final. La actriz Alicia Le Corre, interpreta de manera extraordinaria a Felicia y sorprende que a su corta edad realice un trabajo actoral tan impecable, es ese tipo de talentos infantiles que sabes que podrían tener una exitosa carrera en el cine. El actor Aaron Romera quien cuenta con más experiencia frente a la cámara y como guionista, ofrece una interpretación interesante al dar vida a los personajes del padre y el de cabeza de gato. Romera y Le Corre comparten una química que traspasa la pantalla. La actriz Myriam Orva también demuestra sus capacidades histriónicas al interpretar a una madre con un carácter complejo, los gestos de Orva nos ayuda a entender más de la psicología de su personaje.

La fotografía

En este departamento nos encontramos con un trabajo muy interesante, porque es notable que Juárez Rodríguez y su director de fotografía Alejandro Breck, tenían muy claro dónde colocar la cámara para narrar el cortometraje. Los ángulos que utilizan son los más adecuados para este tipo de historia de personaje. Los movimientos de cámara de Breck son fluidos y confiados.

El diseño de producción

El diseño de producción a cargo de Teresa García y Gabriela Landero nos introducen en ese mundo imaginario al que se adentra la protagonista. Este departamento también lleva a La niña y el cráneo al siguiente nivel, desde los decorados, la máscara de gato y hasta la utilería llena de cadáveres y colores, se puede apreciar una enorme dedicación a cada uno de los detalles que aparecen a cuadro.

El diseño sonoro

El diseño sonoro a cargo de Rodolfo Romero, Emmanuel Romero y Alina Maldonado resulta de lo más acertado en la historia que La niña y el craneo quiere contar. El sonido distorsionado de los diálogos y las envolventes atmósferas son un punto a favor de esta producción.

La música

La música consigue llevar al espectador a conectar con los personajes, sin subrayar de una manera exagerada, Alina Maldonado y Vina Revueltas, crean una conmovedora partitura que despiertan varias emociones a lo largo del relato.

La niña y el cráneo es un excelente cortometraje que funciona en todos y cada uno de sus departamentos. Por un lado, es una historia conmovedora y entrañable, pero por otra parte también aborda temas muy importantes acerca de la violencia intrafamiliar, la falta de atención a los hijos, la soledad y el poder que puede llegar a tener la imaginación de los niños. Diana Juárez Rodríguez nos ofrece otro proyecto con el que reafirma su talento. Con seguridad, podemos decir que, en un futuro cercano, este nombre sonará con fuerza dentro del cine mexicano.

Continúa leyendo: Cortometrajes que definieron la carrera de grandes directores