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Baby Etchecopar: La “prueba de amor” que marcó la relación desde el comienzo y el recuerdo de Adriana, su primera esposa

Feliz, en diálogo con LA NACION Baby Etchecopar habla de su casamiento, de la larga luna de miel y de por qué no piensa jubilarse
Feliz, en diálogo con LA NACION Baby Etchecopar habla de su casamiento, de la larga luna de miel y de por qué no piensa jubilarse - Créditos: @David Fernández / AFV

Baby Etchecopar y Silvina Cupeiro dieron el sí por Civil y el sábado 9 harán una gran fiesta para 250 invitados. El periodista y conductor habló con LA NACiON y contó detalles de su historia de amor, dijo que Cupeiro llegó para sanar sus muchas heridas y reveló que en la primera cita ya le pidió que se casaran. “Es muy cómico porque le pedí que nos casáramos la primera vez que fuimos a comer. Nos conocíamos de antes, cuando ella era casada y yo también, pero no nos habíamos ni hablado, era la hija de mi amigo. Después de ocho años nos reencontramos en el barco del padre, cuando ella se había divorciado y yo ya era viudo. Nos vimos un par de veces más y ella me dijo que se iba de viaje a España con sus amigas. Le pedí que se quedara, porque recién empezábamos y me cortaba el entusiasmo del comienzo. Me dijo que no, que a ella nadie le prohibía nada”, contó Baby.

-Te puso los puntos enseguida...

-Sí (risas). Le expliqué que no le prohibía nada, pero era la emoción del inicio. Le dije que se fuera claro, y que no sabía si a su vuelta iba a tener ese mismo entusiasmo. A los diez días fuimos a desayunar y me contó que había devuelto el pasaje para quedarse conmigo. Ahí le pedí que nos casáramos, porque su actitud me mostraba un gran amor.

-Desde el primer día querías casarte, entonces.

-Al toque sí. Porque enseguida me di cuenta que estaba cortada a mi medida, por su humor, su onda. Yo soy medio ciclotímico y necesito una persona que tenga humor. Y ella es muy graciosa y me hace muy bien.

Baby Etchecopar y Silvina Cupeiro se conocen de toda la vida
Baby Etchecopar y Silvina Cupeiro se conocen de toda la vida

-¿Silvina llegó para sanarte?

-Nunca me lo habían dicho, pero es así. Ella sanó todas mis heridas: el tiroteo cuando entraron a robarnos, la enfermedad de mi hijo, la muerte de mi mujer a quien amé mucho y sigo amando. Silvina fue sanadora y comprensiva porque me permite amarla a ella y seguir amando a Adriana. Porque cuando enviudás, morís con tu pareja y renace otra persona. No es lo mismo que separarse.

-¿Tus hijos estuvieron de acuerdo?

-Sí. Todo se dio para que la relación creciera. A los míos les costó un poco más porque no es lo mismo enviudar que separarse. Cuando te separás, los dos pueden explicar la situación, en cambio si enviudás el que se va no puede explicar nada y el que queda no quiere explicar nada. Es más difícil, pero lo comprendieron.

-Ya convivían desde la pandemia, ¿qué cambió ahora que formalizaron?

-Es muy importante porque la reincidencia es un compromiso de respeto con la persona que tenás al lado. Y no está agarrado con alfileres, está cocido. Estar en pareja te da la posibilidad de irte por tres días a otro lado, por ejemplo, pero ahora hay un compromiso y sabemos que los dos tenemos que tirar para adelante, con el mismo objetivo. Veo muchas parejas de nuestra edad que cada uno hace su vida y están juntos, pero nosotros no nos imaginamos una vida sin el otro. Ella me dice siempre que elije estar conmigo y a mí me pasa igual.

"Haberme enamorado de una señora hermosa como Silvina y que pueda seguir el camino de la vida es maravilloso", cuenta Baby Etchecopar - Créditos: @David Fernández / AFV
"Haberme enamorado de una señora hermosa como Silvina y que pueda seguir el camino de la vida es maravilloso", cuenta Baby Etchecopar - Créditos: @David Fernández / AFV

-Tuviste la suerte de tener dos grandes amores en la vida...

-Dios o no sé quién, alguna vez me castigó demasiado. Pero también me premió demasiado porque haber encontrado a Silvina a esta edad no es algo mágico, sino aprovechar el momento y el lugar. La vida me la puso adelante y la aproveché. Haberme enamorado de una señora hermosa como ella y que pueda seguir el camino de la vida es maravilloso.

-¿Cómo fue el casamiento por Civil?

-Muy emocionante. Pusimos la firma y asumimos la responsabilidad de un compromiso para siempre. Y el sábado nos casa una jueza de paz y van a estar todas las personas que estuvieron cerca, los médicos que le salvaron la vida a mi hijo y a mí y los que estuvieron en los peores momentos; los ángeles que me acompañaron toda la vida. Yo tendría que vivir diciendo gracias todos los días a mucha gente y entonces esta fiesta más que un casamiento es el amor completo de toda la gente que me ayudó a estar vivo. Son 250 invitados. Eran 280 pero algunos se excusaron porque hay mucha gente del ambiente que no se quiere encontrar con otra del ambiente. Yo lo entendí porque no quiero que nadie termine a las trompadas. Y hay amigos que están de viaje. Yo los entiendo a todos porque tampoco sé qué voy a hacer el mes que viene. La fiesta va a ser en Clo Cló, en Costanera y la wedding planner es Claudia Maradona.

-¡Van a tirar la casa por la ventana!

-Si, literalmente porque esa guita estaba ahorrada para una casa (risas). Pero no tenemos tiempo para demasiadas fiestas y esta va a ser la gran fiesta de nuestras vidas.

-¿Se van a mudar?

-Si, estamos preparando una casa nueva de los dos, y decorada por los dos. Nos quedamos por la zona de Martínez, porque San Isidro es nuestro mundo y somos nacidos y criados ahí.

Baby y Silvina tendrán una larga luna de miel
Baby y Silvina tendrán una larga luna de miel

-¿Hay luna de miel?

-Nos vamos un mes a ‘lunear’: diez días a República Dominicana y después a Miami. Nos vamos el 20 de diciembre, cuando yo termino mis contratos.

-¿Qué planes tenés para 2024?

-Voy a seguir trabajando en Radio Rivadavia y A24, seguramente. Pero hay cambios de horarios y veremos cómo nos acomodamos.

-De jubilarte ni hablar...

-Nunca. Yo voy a morir arriba de un escenario. Para mí sería terrible jubilarme. Creo que uno no tiene que jubilarse, sino dejar de trabajar, cobrar la jubilación y seguir haciendo otra cosa, sin bajar los brazos. Ni siquiera hice los trámites de la jubilación. Es más barato lo que no me pagan por mes que sentirme jubilado. En la Argentina el carnet de jubilado te acredita a ser un inútil para la república, porque enseguida te archivan. Estoy seguro de que si me jubilo y voy a buscar trabajo a un canal, me hacen volver al mes. Algo que detesto es que te den el carnet de conducir cada tres años porque conozco a tipos de 80 que manejan bárbaro y a pibes de 16 que se hacen pelota, drogados y borrachos. A los viejos no hay que archivarlos, sino que hay que sacarles lo mejor de lo que aprendieron. Por eso no me jubilo.