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Cuando Benedict Cumberbatch se pasó de rosca con su método para aspirar al Oscar

El actor británico repeló a sus compañeros para interpretar al cowboy abusivo de 'El poder del perro'

Benedict Cumberbatch se alejó de sus compañeros en 'El poder del perro' cruzando la realidad y la ficción con su malvado personaje. (Kirsty Griffin/© 2021 Cross City Films Limited/Courtesy of Netflix)
Benedict Cumberbatch se alejó de sus compañeros en 'El poder del perro' cruzando la realidad y la ficción con su malvado personaje. (Kirsty Griffin/© 2021 Cross City Films Limited/Courtesy of Netflix)

Benedict Cumberbatch es un actor sobresaliente. Uno de los pocos que consigue meterse a la crítica en el bolsillo con cada personaje que interpreta. Su talento quedó latente en tantas producciones que parece imposible que solo cuente con dos nominaciones al Oscar a sus espaldas... y que no haya ganado ninguno. La primera candidatura llegó en 2015 por su maravillosa interpretación de Alan Turing en El código Enigma. Pero no tenía opciones. Era el año en que Hollywood le hacía la ola a Eddie Redmayne por su también icónico trabajo como Stephen Hawking en La teoría del todo. Pero lo intentó de nuevo años más tarde con una de las películas más inolvidables y brillantes de la temporada de premios de 2022. 

Su interpretación fue tan sobresaliente que cada secuencia nos dejaba claro que sería uno de los grandes contrincantes de Will Smith en los Oscar de aquel año. Sin embargo, se entregó tanto al proyecto que se terminó pasando de rosca con su métodología de trabajo. Y encima no lo ganó. Fue la ceremonia de la polémica bofetada a Chris Rock, así que ya saben quién se llevó el premio en aquella ocasión.

Evidentemente les habló de su trabajo en El poder del perro, la película de Netflix que fue arropada por la crítica y la temporada de premios hasta cosechar 12 nominaciones a los Oscar aunque solo consiguió llevarse uno: el premio a Jane Campion como Mejor Directora. En mi opinión, un resultado absurdo. ¿Cómo se premia al jefe de una producción como el mejor trabajo del año pero no sobresalen el resto de apartados que la ayudaron a llegar al producto final (el menosprecio a Kirsten Dunst y Jesse Plemons es una espina que todavía molesta)? La respuesta la encontramos en que fue el año que los académicos quisieron ser igualitarios, dividiendo sus votos entre demasiadas producciones, premiando a diferentes películas sin que hubiera una ganadora por gran mayoría (fue el año que ganó CODA).

Benedict Cumbertach se entregó de lleno al trabajo de método en 'El poder del perro'. (Cr. Kirsty Griffin/Netflix © 2021)
Benedict Cumbertach se entregó de lleno al trabajo de método en 'El poder del perro'. (Cr. Kirsty Griffin/Netflix © 2021)

El extremismo de Benedict Cumberbatch

En esta película, el actor británico interpretaba un personaje oscuro, un controvertido vaquero que lidera el rancho donde trabaja su hermano (Jesse Plemons) y esposa (Kirsten Dunst). Un hombre abusivo y prepotente que disfrazaba sus inseguridades, miedos e identidad bajo el disfraz de la homofobia, el machismo y el bullying. Un ser inteligente con lengua viperina que acosa a ese hermano controlándolo a golpe de violencia verbal y que consigue transformar el hogar familiar en una cárcel emocional para su cuñada. Y en este caso, lo que hizo Cumberbatch, fue cruzar la realidad y la ficción de forma extrema.

En una entrevista concedida a Esquire durante la campaña previa a los Oscar, Cumberbatch contó que permaneció dentro de su personaje durante los tres meses que duró el rodaje en Nueva Zelanda. Se metió de lleno en la piel de un ranchero, realizó actividades como tocar el banjo, aprender a castrar toros, se sometió a una parálisis del sueño para entender las motivaciones de un rol tan problemático como el suyo e incluso fumó tanto que sufrió envenenamiento por nicotina. Pero además, esta profundización como villano abusivo también lo condujo a incomodar a sus compañeros de reparto.

Así lo contó Jesse Plemons en una intervención con Variety donde admitía que de forma inconsciente su compañero llevó las cosas demasiado lejos, haciendo un comentario sobre su aspecto físico por el que se sintió molesto. "Hubo un momento en que me molestó. Me dijo 'Ey, grandullón'. No estaba gordo, pero un par de personas en mi vida me habían atacado así y pensé: Dios mío, qué diablos'".

Plemons relataba que confesó a Cumberbatch su enfado durante la cena que mantuvieron después junto al resto del equipo, y pese a su compromiso de no salirse de su papel durante los meses que duraran las grabaciones, el actor no dudó en pedirle disculpas a su compañero. “Él estaba como, 'Lo siento mucho'”, mientras yo estaba como, 'No, no te preocupes. Fue grandioso'", señalaba en la entrevista.

La pareja de la vida real, Jesse Plemons y Kirsten Dunst, brillaron como secundarios víctimas del bullying de Benedict Cumberbatch en 'El poder del perro'. (© 2021 Cross City Films Limited/Courtesy of Netflix)
La pareja de la vida real, Jesse Plemons y Kirsten Dunst, brillaron como secundarios víctimas del bullying de Benedict Cumberbatch en 'El poder del perro'. (© 2021 Cross City Films Limited/Courtesy of Netflix)

Benedict Cumberbatch estaba tan comprometido a no salirse de su burbuja de personaje retorcido que incluso prefería alejarse de sus compañeros de reparto en sus ratos libres. “Estaba en su rincón trenzando o haciendo lo que sea que estaba haciendo o enrollando cigarrillos. Creo que fue realmente útil”, explicaba Plemons sobre las acciones del actor entre tomas.

Así lo contó también el propio Cumberbatch en una entrevista con NME, donde desveló que incluso “repelía” a Kirsten Dunst para evitar ser malo con ella. “No quería ser malo con Kirsten, pero necesitaba mantenerme en el personaje, así que no hablé con ella en el set. Ella hizo lo mismo”.

Dunst también habló de esta experiencia con Radio Times, donde confirmó la historia e indicó que nunca hablaban durante las grabaciones, solamente en los ratos libres que pasaban los fines de semana. “Me aislé de Benedict”, declaró. “No hablamos en absoluto durante el rodaje a menos que saliéramos a cenar un fin de semana todos juntos o jugáramos con nuestros hijos. Él es tan dulce. Y es tan británico. Británico educado, ¿sabes? Yo estaba como, ‘¡No puedo hablar contigo!’”.

El repelerse mutuamente mereció la pena porque ayudó a crear la atmósfera de terror constante que Benedict Cumberbatch impone sobre los papeles de Jesse y Kirsten. Y el resultado fue una interpretación magistral que lograba llevar las intenciones de la directora a buen puerto creando una película que era pura poesía cinematográfica.

Kodi Smit-McPhee, Jane Campion, Kirsten Dunst y Benedict Cumberbatch acompañaron a 'El poder del perro' durante toda la campaña previa a los Oscar. (Foto de Presley Ann/Getty Images for Netflix)
Kodi Smit-McPhee, Jane Campion, Kirsten Dunst y Benedict Cumberbatch acompañaron a 'El poder del perro' durante toda la campaña previa a los Oscar. (Foto de Presley Ann/Getty Images for Netflix)

Al menos así recuerdo que viví la experiencia durante los 126 minutos que dura su metraje, admirando cada plano de la directora como si fuera una obra de arte, al ser testigos de cómo recurre a la inmensidad de la naturaleza y el cambio de las estaciones como personajes secundarios que complementan las emociones de la historia. Pero también dejándome arropar por una banda sonora perfecta, tan sutil como intensa de Jonny Greenwood, así como la capacidad de Jane Campion para dejar que la historia transcurra por un cauce donde las emociones internas de sus personajes marcan la trayectoria. Y Benedict Cumberbatch era el cauce por donde transitaba todo.

El poder del perro fue una producción que mezclaba el western y drama con elegancia magistral, arropándonos con magia cinematográfica hasta hacernos latir el corazón de puro amor al cine. Y Benedict Cumberbatch fue un candidato merecedor del Oscar aquel año -personalmente era mi favorito por encima de Will Smith en Rey Richard: una familia ganadora-. Lo dio todo, alejándose de sus compañeros y pasando meses de rodaje cargando a un ser repulsivo en su mente y sus entrañas a través del trabajo de método. Es cierto que se pasó de rosca con sus esfuerzos pero logró dejarnos una película memorable y un trabajo que merecía la estatuilla dorada.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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