Amigables o muy aterradores, conoce algunos de los duendes de la mitología mexicana

No solo Europa tiene duendes, también la mitología mexicana cuenta con varios seres de este tipo, como los aluxes, chanques, xocoyoles y más. Y sí, algunos son amigables, pero otros parecen bastante aterradores.

La mitología mexicana también alberga seres mitológicos parecidos a los duendes, como aluxes, chanques y xocoyoles. Foto: HannaGottschalk / iStockphoto

Aluxes

Son quizá los más conocidos y numerosos seres mitológicos de México, especialmente de la zona maya y Oaxaca. Se les considera amigables con los humanos, quienes los habríamos creado para cuidar los campos y cosechas a cambio de que puedan alimentarse de ellas. Eso sí, suelen ser traviesos y juguetones, escondiendo cosas, y se dice que pueden llegar a ser una pesadilla si se sienten ofendidos.

En algunos lugares, especialmente de la región maya, es común que en las milpas se les construyan casas para que estén contentos, y así garantizar que cuiden las cosechas, el clima y los animales.

Chaneques

Estos seres son considerados dioses menores, especialmente en los estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas. Su nombre se traduciría como ‘seres que habitan en lugares peligrosos’, y estarían al cuidado de los bosques, selvas, animales silvestres y manantiales. Tendrían los pies al revés (llamados junchuch), cuerpo deforme, cola y les faltaría una oreja. Hay quienes los describen con cara de niño y voz infantil.

Pueden ser buenos o malos, se dice, dependiendo de si viven cerca de los poblados o en cuevas, ríos y cerros. Los primeros serían traviesos y podrían molestar a los perros o tirar los trastes de la cocina. Los segundos hay quienes creen que podrían incluso raptar niños (llamados ‘guamudos’) para hacerlos sus sirvientes, dejarlos mudos y provocar enfermedades del espíritu, como falta de apetito y desgano. Para protegerse de estos últimos bastaría con vestir la ropa al revés, pues no les gustaría el desorden.

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Ahuaques

Estos seres se relacionan con la lluvia y se cree que serían capaces de controlar las tormentas. Se les considera los intermediarios entre estos fenómenos atmosféricos y los graniceros (personas que saben del clima). A ellos les otorgarían poderes para ejercer este cargo, que incluye pedir que llueva, calmar el granizo y también dar gracias por las lluvias que alimentan las cosechas.

Se alimentarían del aroma de las cosas, de ahí que les guste hacer que granice. Lo harían para reventar las semillas recién plantadas, y poder así alimentarse del aroma que desprenden.

Son muy comunes, se dice, en Texcoco, Morelos y Veracruz. Vivirían en un mundo paralelo al nuestro y se cree que habrían sido seres humanos vivos, antes de convertirse en ahuaques. Medirían unos 60cm de altura, con ojos muy grandes y caras de ancianos malhumorados. En general parece que no son amigables con los seres humanos, y se cree que también provocarían tempestades con tal de desorientarnos.

Xocoyoles

En los estados de Morelos, Puebla, Estado de México y Tlaxcala se conoce a estos seres que tendrían rostro de niños y alas, e irían siempre desnudos. La leyenda cuenta que se trataría de niños que habrían muerto al nacer o antes de ser bautizados, y se cree que suelen encontrarse en las cimas de cerros y peñascos.

Al igual que los ahuaques, se cree que tendrían relación con la lluvia, el granizo y los relámpagos.

Tzitzimines

De todos los seres mitológicos de México estos serían parece, los más aterradores, llegando incluso a considerarse monstruos del oeste. Se dice que su propósito sería el de devorar a la humanidad y apoderarse del mundo.

Físicamente se parecerían a Mictlantecuhtli, el dios nahua del inframundo, pues son seres sin carne y femeninos. De hecho su nombre se traduciría como ‘flechas malas’, que intentan impedir que el sol nazca, y se trataría de estrellas malas. Así, recuerdan que el sol, durante la noche, libra una batalla diaria contra ellas.

En la ciudad de Iztapalapa se cree que si no se realiza la ceremonia del fuego nuevo (ritual que se hace cada 52 años para recordar el triunfo de la luz sobre la oscuridad), se abriría la puerta a que devoraran a la humanidad.

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Otros no tan conocidos

Además de los antes mencionados, la mitología mexicana recoge más seres, menos conocidos y comunes, por ejemplo:

  • Ba’aba’alo. Comunes del estado de Yucatán serían duendecillos muy feos que solo pueden ver los niños.

  • Balamo’b. El nombre reuniría a cuatro tipos de duendes, de la región maya, encargados de cuidar los puntos cardinales, y a pesar de que también cuidarían los pueblos, podrían provocar enfermedades.

  • Chamaquitos. Comunes del estado de Jalisco, serían muy territoriales, pero les gustaría la música y suelen traer un instrumento.

  • La’as. De la región de Oaxaca, se trata de unos seres muy pequeños, alegres y amigables que conocerían el nombre de todas las personas.

@travesabarros