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'El cuarto contacto': cuando Hollywood nos quiso vender un “caso real” que le salió la rana

HOLLYWOOD - AUGUST 05:  Actress Milla Jovovich  arrives at the Premiere Of Rogue Films'
HOLLYWOOD - AUGUST 05: Actress Milla Jovovich arrives at the Premiere Of Rogue Films' "Perfect Getaway" at ArcLight Cinemas Cinerama Dome on August 5, 2009 in Hollywood, California. (Photo by Frazer Harrison/Getty Images)

De momento, la polémica está servida. Un sueño posible, el drama protagonizado por Sandra Bullock que enamoró al mundo en 2009 con la historia real de una familia adinerada que adoptaba a un joven afroamericano sin hogar, se encuentra inmersa en el debate después que su protagonista -el exjugador de fútbol americano Michael Oher- presentara una petición en la corte de Tennessee. En los documentos revela que el matrimonio nunca lo adoptó como dice la película, mientras señala que supuestamente ganaron “millones” mientras él no recibía un centavo.

El matrimonio Tuohy respondió a través de sus abogados calificando las declaraciones de Oher de "extravagantes", "hirientes" y "absurdas". El autor del libro en que se basa la película también salió en defensa de la pareja mientras hay quienes están pidiendo que Sandra Bullock devuelva el Oscar que ganó por su interpretación. Por ahora, nadie sabe cómo va a terminar el asunto pero, lo que está clarísimo, es que si Oher tiene éxito con su petición, el recuerdo de Un sueño posible y su legado en la carrera de la actriz quedarían teñidos para siempre. Sin embargo, no es la primera película que propone una historia basada en hechos reales que termina en entredicho.

Capitán Phillips, Corazón Valiente, Argo o Francotirador son algunas producciones que habrían adornado, dibujado o edulcorado sus historias reales para favorecer una narrativa heroica o más amable con sus intenciones. Sin embargo, probablemente pocos recuerden que en el mismo año del estreno de Un sueño posible fuimos testigos de una producción que llevó la exageración a límites inesperados. Les hablo de El cuarto contacto, la película de terror protagonizada por Milla Jovovich que intentó vendernos una historia real falsa de los pies a la cabeza.

Todavía recuerdo la campaña promocional que rodeó al estreno. Fue tan aterradora y convincente que era uno de los títulos de terror que más entusiasmo me generaron en 2009. La mera idea de proponer una especie de falso documental similar a La bruja de Blair “basado en estudios de casos reales”, me atrapó sin retorno. Hasta que fui a verla y el globo se me pinchó enseguida.

No voy a negar que la idea era aterradora al plasmar misterio, extraterrestres y terror dentro del formato del falso documental que, de por sí, existe para invitarnos a disfrutar de una historia desde una burbuja realista. La diferencia es que no existen datos que corroboren los supuestos "estudios de casos reales" ni la psiquiatra que protagoniza la historia.

En este caso, la película nos decía que cientos de personas llevaban décadas desapareciendo en Nome, una remota población de Alaska desde los años ’60. Se trataba de casos nunca resueltos que terminaban conectando con una psiquiatra llamada Abigail Taylor que comienza a investigar una serie de desordenes del sueño entre algunos habitantes que, bajo hipnosis, aseguran compartir la misma visión de una lechuza blanca que interrumpe sus sueños. Sin embargo, las sesiones derivan en situaciones aterradoras con asesinatos, levitaciones y lenguajes antiguos mientras la película contrapone la escena de ficción con la supuesta grabación de archivo real. Y así, Tyler llegaba a la conclusión de que sus pacientes habían sido abducidos por extraterrestres. Y ella también.

El problema era que El cuarto contacto nos vendía toda la premisa desde el aparente engaño promocional. Por un lado, la campaña de marketing estuvo acompañada de un póster que incluía la frase “basada en estudios de casos reales” debajo del título. Y, teniendo en cuenta que Hollywood nos tiene acostumbrados a inspirar películas en historias reales, no había ningún motivo para no creernos la advertencia.

El tráiler, por su parte, vendía lo mismo, al incluir la introducción de la película donde Milla Jovovich informaba a la audiencia que toda la historia era una reconstrucción de hechos reales acontecidos en octubre del año 2000 en Nome. Aseguraba que el metraje incluiría imágenes de archivo reales y que su labor era interpretar a la psicóloga Abigail Tyler, a quien veíamos con el rostro pixelado en una entrevista real televisada describiendo una serie de eventos que habían culminado en una supuesta abducción alienígena.

Y, en principio, nos tragamos todo el circo. Es más, cuando se estrenó la película, el Wall Street Journal y otros periódicos intentaron encontrar datos que corroboraran la existencia de la Dra. Abigail Taylor. Sin embargo, nadie pudo encontrar una biografía legítima y, según publicó People, "tanto la junta estatal de licencias como la asociación psicológica de Alaska nunca habían oído hablar de la Dra. Taylor". Por este motivo, el estreno enseguida se tiñó de gris ante las críticas que señalaban a la promoción de haber exagerado su propuesta a través de una campaña de marketing diseñada para generar interés solamente, en lugar de cumplir con la premisa.

Es decir, todo habría sido un pretexto para crear un pseudodocumental como hicieron los directores de La bruja de Blair cuando la promocionaron como un “found footage” real pero, evidentemente, no lo era. La diferencia es que, en este caso, la táctica no funcionaba. Porque el pretexto del contar una historia real aterradora fue más interesante que la película en sí misma. El cuarto contacto era un desastre en mayúsculas. Una película sin rumbo contundente, de sustos previsibles y narrativa torpe que no hacía justicia a las ganas que nos habían creado.

Sin embargo, lo curioso de todo esto es que la película sí partía de algo real. Y es que hubo una serie de desapariciones en el pequeño pueblo de Nome que hizo que el FBI abriera una investigación en 2005, según CNN. Al parecer, las víctimas eran en su mayoría hombres nativos que viajaban a la ciudad desde pueblos más pequeños. Después de investigar unos 20 casos, el FBI descubrió que el alcohol y las temperaturas gélidas eran las causas. Es decir, nada de extraterrestres, ni lechuzas ni abducciones.

Sin embargo, en plena campaña promocional de El cuarto contacto, la curiosidad habría llevado a muchos a llamar a los habitantes de Nome. “Estoy ignorando algunas de las llamadas”, dijo la alcaldesa Denise Michels a CNN en 2009.. “Porque el problema que tuvimos que lidiar en la vida real fue muy sensible. La película retrata algo como La bruja de Blair, pero nosotros esperamos que salga el mensaje de que esto se supone que es entretenimiento”.

Al final, la crítica la destrozó con una recepción abrumadoramente negativa mientras la taquilla apenas le otorgaba 47 millones de dólares. En mi opinión, el bajo resultado habría sido consecuencia de una mentira con patas cortas. Porque si bien la promoción intentó mantener la burbuja ficticia, las malas críticas y las primeras reacciones descubrieron el pastel enseguida, exponiendo la táctica y eliminando la sorpresa del camino.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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