La cerveza artesanal una tendencia que crecerá en 2017

Ha ganado terreno sostenidamente, en secreto, casi en silencio. Es una pequeña industria que va ganando adeptos, no solo entre los emprendedores sino entre los consumidores. Su elaboración está cercana al arte, la dedicación es exclusiva y el sabor que se consigue es tan original que logra conquistar al público exigente. La cerveza artesanal es una de las tendencias que dominará 2017. Así parece indicar las cifras del crecimiento de esta actividad en Estados Unidos y América Latina.

Un crecimiento sostenido de la creación de cerveza. 2017 puede ser el año del boom
Un crecimiento sostenido de la creación de cerveza. 2017 puede ser el año del boom

Elaborar cerveza artesanal es un regreso a los orígenes de una actividad que comenzó en el siglo XVI, pero que con la revolución industrial se transformó y logró acumular una numerosa cantidad de empleados, máquinas y una distribución masiva. Pero la cerveza artesanal apuesta por lo contrario, pocos empleados, pequeñas empresas y una distribución pequeña, pero sostenida.
Algunos de los emprendedores cerveceros prefieren elaborarla para consumo propio, y desechan las opciones comerciales. Pero algunos dueños de bares encontraron una forma de ofrecer a sus clientes un producto exclusivo, distinto y original.
En su elaboración no se utilizan aditivos químicos, ni grandes maquinarias. Todo es hecho de forma manual, aunque se mantienen los cuatro elementos básicos: cebada, agua, levadura y lúpulo (ingrediente encargado del sabor amargo y el aroma característicos de la cerveza).
La cerveza artesanal hace hincapié en las propiedades de la popular bebida. La lupulosa busca destacar su apariencia, aroma, sabor y cuerpo. La mezcla de sabores y estilos ocupa un sitial importante entre los bares y cervecerías que también han aumentado su presencia e influencia. Solo en Estados Unidos se calcula alrededor de 30 millones de pequeños establecimientos, ajenos a las grandes marcas, que distribuyen cerveza artesanal.
Arturo Chang, creador de la cerveza Súper en Miami, afirma que el mundo de la cerveza artesanal es mágico. “Puedo ofrecer a mis amigos y familiares una bebida original. En pequeños eventos es un toque de distinción, porque la elaboración es un proceso único. Se puede hacer una cerveza exclusiva con un toque más fuerte o más suave. Nada es más gratificante que ver a un cliente contento, pero para la cerveza artesanal no es un cliente sino un amigo, un cómplice en el disfrute de una de las bebidas más antiguas del mundo”


La expansión del mercado es comparada con la que ocurrió hace algunos años con el café. La aparición de Starbucks influenció a muchos otros emprendedores para abrir establecimientos y ahora se exportan granos de muchos países de América Latina y África. Así mismo la campaña publicitaria y de difusión de Juan Valdez, la famosa marca colombiana, sirvió para dar a conocer al gran público el aroma y sabor de un café distinto, puro, fuerte.
En México, el pionero de la cerveza artesanal es Gustavo González, creador de Cosaco. Comenzó a elaborarla en 1995 y en 2000 registró su marca. “Son cervezas maltosas, cremosas y muy puras, no quiero embotellar porque Cosaco nació en barril”.

La cerveza artesanal tiene además un aliado poderoso: las redes sociales. Las distintas marcas han tomado por asalto las redes y con pequeñas e ingeniosas campañas van en la búsqueda de sus clientes.
Debido a la combinación de ingredientes, la cerveza artesanal se distingue por un sabor mucho más puro que la tradicional. La bebida suele tener más grados de alcohol que las industriales y su tonalidad y sabor varía, así que además de la cerveza rubia, roja y negra puede encontrarse otras infinidad de sabores e incluso mezclada con otros componentes, frutas y esencias como parchita, mango y coco, o canela, café y vainilla.