La lechuga aumentó hasta un precio inédito

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Señalan que la ola de calor extremo de los últimas semanas y los constantes cortes de energía para el riego que provocaron una merma en la producción son las causas del incremento del precio de la lechuga
Pixabay

Luego de que la semana pasada el precio del kilo del tomate se convirtiera en precio récord, casi como un kilo de carne, alcanzando los $500 en las verdulerías, ahora se sumó a esa movida su compañera inseparable de la clásica ensalada: la lechuga, que en los últimos días también alcanzó ese mismo valor.

La razón es simple: las altas temperaturas y los frecuentes cortes de energía para el riego de días pasados hicieron que, al igual que el resto de las verduras de hojas, se quemara gran parte de la producción. Con más de 44º que hicieron, estiman que entre un 20% y 30% de la producción de las verduras de hoja en el cordón frutihortícola de Mar del Plata se perdió.

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En este contexto, si se normalizan las temperaturas y desaparecen los cortes de electricidad, en 30 días aproximadamente los precios se podrían volver a acomodar: ese el tiempo de crecimiento que necesita una planta, por ejemplo de lechuga, desde que se coloca el plantín en la tierra y se cosecha.

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En Mar del Plata, el cajón de lechuga en el campo se pagó alrdedor de los $600, mientras que esta semana en el cordón hortícola platense se pagó hasta $1800 el cajón

Vale recordar que muchas de las producciones hortícolas son estacionales, por lo que se siembran invernaderos y que si la temperatura en el exterior es de 42º, dentro del invernadero puede alcanzar los 55º.

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En diálogo con LA NACION, Ricardo Velimirovich, productor y presidente de la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines de General Pueyrredón, indicó que la realidad es que, sumado a la ola de calor, los cortes en algunas regiones de las 11 mil hectáreas que representa todo el cordón frutihortícola marplatense, hizo que muchos productores no pudieran regar.

“Siempre se le echa la culpa al productor pero es el único que pierde siempre, porque cuando hay mucha producción en la chacra le pagan poco y, cuando no hay producción como ahora, si bien se paga más, detrás de ese valor hay mucha pérdida de producción, donde hay que volver a plantar. Eso representa más costos para los horticultores. La semana pasada el kilo de lechuga se pagaba en el campo $20 y no se recuperaban ni los gastos de inversión”, señaló.

“Algunos productores pudieron regar los lotes y salvaron parte de la producción pero otros perdieron todo. Por eso es que se siembran distintas variedades para diversificar el riesgo y poder seguir en la actividad. De otro modo habría muchos productores quebrados y fundidos”, añadió.

Otra de las dificultades que tuvieron, contó el productor, fue que si bien ayer ha llovido, el agua que cayó lo hizo en poco tiempo: “Eso hizo que en vez de hidratar la tierra como sería una lluvia pausada, arrastró y seguramente mucho de los nuevos plantines habrá que resembrarlos”.

Por su parte, Damián Simonetti, que integra una asociación de productores de La Plata, indicó que el factor clima siempre es crucial para las producciones de frutas y hortalizas. “Al margen de los costos de logística y otras cuestiones netamente comerciales que influyen en el precio, el coletazo de las temperaturas extremas hizo que se arruinen las plantas, haya poco para cosechar y por lo tanto faltó mercadería para comercializar”, dijo.

“Es oferta y demanda. Acá no existe ni es posible la especulación por parte de los productores porque se trata de mercadería perecedera. Si no hay, se paga más pero eso no quiere decir que el productor tenga más rentabilidad porque parte de lo que perdió deberá replantar”, añadió.

En coincidencia con su colega, explicó que cuando hay abundancia de producción y sobra lechuga, los productores deben tirarla y nadie se preocupa por eso. “En noviembre se estaba tirando lechuga porque cuando hay superproducción, el precio que nos pagan es tan bajo que no conviene ni cosecharla ni comercializarla. La cosecha es a mano y eso es costoso para nosotros”, señaló.

Por último, Simonetti comentó que no existen estadísticas ni datos de cuanto es lo que se produce en el sector. “Es un mercado de frutas y verduras con pocos controles y hay mucha producción que el Estado no registra y por lo tanto no se puede evaluar”, finalizó.

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