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Sharon Stone revive su pesadilla más intensa con tal de despertar conciencias

Sufrió un derrame cerebral a los 43 años que los médicos pensaron que estaba "fingiendo"

Sharon Stone recuerda cómo los médicos pensaron que estaba
Sharon Stone recuerda cómo los médicos pensaron que estaba "actuando" cuando tuvo su derrame cerebral. (Foto de Axelle/Bauer-Griffin/FilmMagic)

La vida de Sharon Stone cambió una tarde de septiembre de 2001. Tenía 43 años y estaba en la cima de su carrera, dividida entre el estrellato como sex-symbol a raíz del éxito de Bajos instintos (1992) y su poder en la industria con la merecida nominación al Oscar por Casino (1995), mientras utilizaba su influencia para mover hilos a favor de talentos como Leonardo DiCaprio y Russell Crowe. Pero entonces sintió como si un rayo le hubiera caído encima. Estaba parada detrás del sofá de su casa y, de repente, se desplomó sobre la alfombra. Nunca supo cuánto tiempo estuvo inconsciente pero, al despertar, se sentía confundida y con un fuerte dolor de cabeza. No sabía que era el comienzo de la travesía más difícil de su vida: un derrame cerebral del que solo tenía 1% de probabilidades de sobrevivir. Aunque los médicos no le creían.

Así lo recuerda la actriz todavía, compartiendo con la revista Vogue que los médicos pensaron que estaba “fingiendo” cuando, en realidad, estaba sufriendo una hemorragia cerebral que duró nueve días.

Sharon pasaría tres días en la neblina de la confusión y el dolor hasta que alguien la llevó al hospital más cercano. “Recuerdo que me desperté en una camilla y le pregunté al chico que la llevaba adónde iba, y me dijo: 'cirugía cerebral'”, recuerda en la entrevista. “Un médico decidió, sin mi conocimiento ni consentimiento, que debía realizarme una cirugía cerebral exploratoria y me envió al quirófano”.

Y es que el asunto era urgente. Tenía una hemorragia cerebral que no habían detectado inicialmente. “Se les pasó por alto en la primera angiografía y decidieron que estaba fingiendo”, explica. Una confesión que hizo hace unos años a The Hollywood Reporter, cuando reveló que después de seis días en el hospital, estaban pensando mandarla a casa porque “creían que estaba actuando”.

“Esto me pasa un montón. Me pasó cuando tenía una enfermedad de la vesícula, con problemas dentales. La gente piensa que, como actriz o persona de alto perfil, estás actuando”, explicaba. Es más, en otra entrevista con Katie Couric, reveló que los médicos la trataron varias veces como si “fuera una dramática, una loca o una mujer histérica”, incluso cuando pasó mucho tiempo yendo al doctor con fuerte dolor de vesícula durante la etapa de Bajos instintos. “Fue una operación horrible pero como era joven, rubia y alta, la gente decía que no podía tener [el problema] aunque hubiera historial familiar y mi hermana tuviera lo mismo. No, era una mujer histérica”.

Sharon Stone en 2003, dos años después del derrame cerebral que le llevó siete años de recuperación. (Foto de Doug Benc/Getty Images)
Sharon Stone en 2003, dos años después del derrame cerebral que le llevó siete años de recuperación. (Foto de Doug Benc/Getty Images)

“Entre ser VIP, mujer y actriz, todos mis problemas médicos decían que yo era así, siempre. Casi muero de los dos problemas”, sentenciaba a Couric en 2021. Y ahora, dos años más tarde, repite el llamamiento en Vogue, queriendo despertar conciencia en torno a la medicina de la mujer. “Lo que aprendí a través de esa experiencia es que en un entorno médico, a menudo las mujeres simplemente no son escuchadas, especialmente cuando no hay una doctora”, asegura la actriz.

Sin embargo, mientras Stone mantiene que los médicos creían que estaba actuando, que estaba exagerando su condición mientras su cerebro seguía sangrando internamente, tuvo la fortuna de tener una amiga a su lado que se enfrentó a los especialistas para que le hicieran una segunda angiografía. Una decisión que, según contó la actriz en el pasado, aceptaron a regañadientes e insistiendo que, después de la prueba, la mandaban a casa.

Pero, según recuerda a Vogue, 22 años después del gran susto de su vida, su amiga convenció a los médicos y fue entonces cuando descubrieron que “había tenido una hemorragia en el cerebro, en todo el grupo subaracnoideo, y que mi arteria vertebral estaba rota”.

“Habría muerto si me hubieran enviado a casa”, sentencia.

Sharon Stone fue miembro del jurado del Festival de Cannes en mayo de 2002, ocho meses después del derrame cerebral, mientras estaba en recuperación y manteniendo su historia en secreto (Foto de Anne-Christine Poujoulat/AFP via Getty Images)
Sharon Stone fue miembro del jurado del Festival de Cannes en mayo de 2002, ocho meses después del derrame cerebral, mientras estaba en recuperación y manteniendo su historia en secreto (Foto de Anne-Christine Poujoulat/AFP via Getty Images)

“Sangré tanto en mi charco subaracnoideo (cabeza, cuello y columna) que se me cayó el lado derecho de la cara, mi pie izquierdo arrastraba mucho y tartamudeaba”. En consecuencia, la sometieron a una cirugía de siete horas y cuando salió del hospital le costaba caminar y había perdido mucho peso. Tuvo que alejarse de su profesión durante dos años, pasó unos siete en recuperación y ahora toma medicación diaria para lidiar con la tartamudez y las convulsiones cerebrales.

Pero eso no fue todo. Porque además de su lucha personal e interna, tuvo que enfrentarse a la pérdida de todo lo que había cosechado hasta entonces.

UNA LUCHA QUE EMPEZÓ EN EL HOSPITAL HASTA PERDERLO TODO

Sharon Stone habló varias veces de su experiencia, incluso en su libro La belleza de vivir dos veces publicado en 2021. Y es que el derrame cerebral dio un vuelco radical a su vida en todos los sentidos posibles.

Por ejemplo, en la mencionada entrevista para The Hollywood Reporter en 2017, compartió que logró librarse de aquella cirugía exploratoria gracias a su amiga pero que, además, tuvo que enfrentarse a un médico que estaba a punto de vender su historia a la revista People mientras iniciaba una etapa de pérdida absoluta.

“Perdí mi matrimonio, perdí la custodia de mi hijo, perdí mi lugar en el negocio, perdí todo mi dinero porque estaba pagando muchas cosas diferentes”, detalló. “[Estaba] sobreviviendo. Sé lo que es pasar por una situación en la que eres el mejor, el mejor de tu campo, hasta quedar absolutamente eliminado. En gran parte se debió simplemente a que nadie podía mirarme y comprender que estaba sufriendo una hemorragia cerebral”.

Y es que como dijo en 2019 a Variety tuvo que hipotecar su casa mientras veía cómo su carrera y la posición que había conseguido se desvanecían de la noche a la mañana. Sintió como si la industria la olvidara de repente y sin aviso.

A su vez, en 2021 compartió con The Hollywood Reporter que su carrera nunca se recuperó. Si bien tiene trabajo y ha aparecido en todo tipo de producciones, desde Ratched a The flight attendant o La lavandería, no volvió a la posición que tenía antes del derrame cerebral, señalando con tristeza que, el algún momento de su vida, fue una movie star.

“No he tenido trabajo. Fui una gran estrella de cine en un momento de mi vida”.

UN MENSAJE DE VIDA POSITIVO

Pero el tiempo pasó y Sharon Stone se recuperó. No es la misma que antes, todo cambió, pero logró mirar hacia delante en medio de la adversidad.

Y es que la actriz quiso utilizar su experiencia como motivación para ayudar y compartir advertencias. Porque si bien pasó los primeros años ocultando su discapacidad, con miedo a salir a la calle y que la gente descubriera su problema, terminó encontrando la valentía para vivir su verdad motivada por su amigo Michael J. Fox. "Simplemente pensé que nadie me aceptaría", dijo a Vogue.

Ahora colabora con el Instituto Neurológico Barrow, un reconocido centro de neurocirugía e investigación de Arizona, donde participa como miembro de la junta directiva de la Fundación Neurológica de Barrow y siendo el cerebro detrás de Neuro Night, un evento benéfico que se celebra el 27 de octubre donde el 100% de los fondos recaudados se destinarán a apoyar la investigación científica del centro.

Además, también comparte consejos. Como el que dio a Variety en 2019: "si sientes un dolor de cabeza muy malo, necesitas ir al hospital”. “Yo no fui al hospital hasta el día tres o cuatro de mi derrame. La mayoría muere. Tuve un 1% de probabilidad de sobrevivir para cuando me hicieron la cirugía y no sabían si viviría durante un mes”. Ni siquiera ella sabía las pocas opciones que tenía de salir con vida.

Pero, además, Sharon Stone supo encontrar el camino para erigirse como un ejemplo de resiliencia vital. “Ahora tengo la custodia de mi hijo de nuevo”, decía a The Hollywood Reporter en 2017 en referencia al primero de sus tres hijos adoptados. “He vuelto a pagar mi casa. Estoy de vuelta en números negros. Hace varios meses, volví a contratar gerentes y agentes”, dijo Stone. “Decir que ha sido un viaje fácil o sencillo no es el caso”.

Ahora se siente contenta de tener una “segunda vida”, disfrutándola con sus hijos, actuando cuando surge la oportunidad, modelando y pintando. “Estoy en un lugar realmente agradecido”, dijo a Today en 2021 demostrando cómo aprendió a valorar la cara más humana de la vida, los afectos y la satisfacción personal por encima de las presiones hollywoodenses.

“Cuando era niña, siempre quise tener una casa llena de niños corriendo, gritando y perros, y lo conseguí. Me siento muy bendecida y feliz por la vida que tengo. Somos felices juntos, ¿y qué es mejor que eso?”, sentenciaba.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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