5 lecciones que puedes aprender de un mal jefe


Todos, alguna vez en la vida, hemos padecido a un mal jefe. Desafortunadamente, estos pésimos líderes tienen una gran influencia sobre su equipo. De hecho, una encuesta realizada por Gallup, halló que de 7,272 adultos estadounidenses, un 50% abandonaron su trabajo “para alejarse de su manager“, según reporta Inc.

En el video te mostramos 10 características de un mal jefe.  A continuación, te contamos varias lecciones que puedes aprender de él (sí, aunque no lo creas, puedes beneficiarte).

Hasta un mal jefe puede resultar beneficioso. Foto: Westend61/Getty Images

(Anti) Líder

Un estudio de 2017, llevado a cabo por la Escuela de Negocios de la Universidad de Manchester, Reino unido, descubrió que las personas que trabajan para un jefe tóxico experimentaban tasas más bajas de satisfacción laboral. Además, hallaron que los empleados que trabajaban para un jefe narcisista o psicópata eran más propensos a experimentar depresión clínica.

Como si esto fuera poco, la revista Forbes destaca cuán negativo es para una empresa contar con un líder de este tipo. Los jefes tóxicos no solo son malos para los empleados, sino que también perjudican a toda la cultura de una empresa”.

Un mal jefe te puede dar valiosas lecciones de vida

“Los malos jefes me dieron aprendizajes que no aprecié hasta años después. Ahora miro hacia atrás y veo que, de muchas maneras, es más beneficioso pasar algún tiempo trabajando para pésimos jefes que tener una cadena ininterrumpida de grandes gerentes que te entrenan”, opina en Forbes, Liz Ryan, guía profesional y autora del libro Reinvention Roadmap. “Los grandes jefes nos enseñan mucho, por supuesto, pero los malos, nos enseñan lecciones que no podríamos aprender de otra manera”, añade.

Todos hemos tenido alguna vez un mal jefe. Foto: ra2studio/Getty Images

Apunta estos 5 aprendizajes que puede dejarte un mal jefe, según la periodista Shellie Karabell en Forbes:

  1. Saber que el respeto es mutuo. “Tuve un jefe que, en reuniones de personal, se burlaba de aquellos con los que no estaba de acuerdo y criticaba abiertamente los esfuerzos de su equipo”, explica. El resultado de esta actitud, según cuenta la experta, fue una marcada disminución en la iniciativa e innovación del equipo y un malestar general dentro del departamento. Su comportamiento pesó más que el rendimiento y lo despidieron.
  2. Escuchar es un eslabón clave en la comunicación. Tuve un jefe  que tenía tres estilos cuando se comunicaba con el personal, y escuchar no era uno de ellos. Lo suyo era acosar, dogmatizar y zumbar. El mensaje que le llegaba al equipo era que a ella realmente no le importaba lo que pensaran o tuvieran que decir. ¿El resultado? La gente seguía su estilo: se burlaba de ella y hablaba a sus espaldas”, cuenta Karabell.
  3. Saber quién es el jefe (y hacerse cargo del rol). La experta alerta a no esperar para tomar una decisión hasta el último minuto, con el único objetivo de ver al personal luchar para cumplir con la fecha límite y que así sepan quién tiene la autoridad. Eso es sabotaje”, sostiene.
  4. Contratar profesionales valiosos, compartir tu visión y dejar que hagan su propio camino. Un buen jefe no se siente incómodo o inseguro por las capacidades de la gente de su equipo. Estás allí para liderar a todo un equipo y despejarles el camino para que tú también puedas alcanzar los objetivos, pero sin entrometerte en el trabajo diario de tus empleados, sugiere la experta.
  5. Dar el crédito, asumir la culpa. Suele ser al revés, el jefe asume los logros del equipo (y se los adjudica) mientras descarga sobre el personal el fracaso.Eso es explotación. Esa táctica no engaña a nadie, no importa qué extremo de la escalera corporativa intente impresionar“, dice Shellie Karabell.

Y tú, ¿qué crees que se puede aprender de un mal jefe?

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